GABRIEL SOSA
Todos conocen a Sancho Gracia y su carrera en España. Quién no ha visto actuar a Osvaldo Laport. ¿Pero qué uruguayo puede afirmar haber visto el debut fílmico de su compatriota Robert "Rob El Fuego" Etcheverría?
Rob nació el 16 de setiembre de 1968 en La Comercial, pleno Montevideo. A los cuatro años sus padres emigraron a Canadá, y allá marchó él. A pesar de tener tíos y primos en Uruguay nunca regresó, salvo una visita a los 17 años. "Pero no me olvidé de dónde vengo", asegura en inglés (no habla castellano).
En 1991 un esperanzado Rob, que había trabajado como panadero y pintor, comenzó a entrenar en un gimnasio del centro de Toronto llamado Sully´s Wrestling and Boxing Gym. El joven era un fan del wrestling (lucha libre), y siempre se había considerado demasiado bajo y liviano para participar. Pero los entrenadores del gimnasio, Ron Hutchinson y Sweet Daddy Siki, lo convencieron de lo contrario. Ocho años después, en noviembre de 1999, todavía midiendo 1,55 metros pero pesando 100 musculosos kilos, Rob El Fuego derrotó en un match a cinco puntas al controvertido campeón reinante Ms B Haven y a los otros tres contendientes (Piranha, Mysterious Mayhem y el anterior campeón y desafío final para Rob, el temible Squeegee Kid) y conquistó el cinturón de campeón de la AWF (American Wrestling Federation, una liga fundada en 1994 que pretende reintroducir reglas más tradicionales, al estilo europeo, en las competencias de la lucha libre).
Atrás quedaban siete años y medio de giras por todo Canadá y Estados Unidos, viajes de 17 o 20 horas para dar espectáculos en los que ganaba 40 dólares o menos (el circuito en el que participó Rob es el de espectáculos en vivo de la liga de luchadores independientes, no en el gran mundo de la lucha libre televisada y las ligas sindicadas). Y antes de eso quedaban un año y medio de durísimo entrenamiento: "realmente dolió la primera vez que me di un golpe contra la lona del ring", recuerda Rob. "Y el ring de Sully´s era un ring de box, no un ring de lucha libre. Se ponía peor y peor cada clase".
Pero Rob lo logró, al igual que algunos de sus compañeros de clase, como Edge o Christian Cage, que terminaron en el gran mundo de la WWE (World Wrestling Entertainment, uno de los principales sindicatos)
Sus siete años de carrera antes de conquistar el cinturón de la AWF fueron duros pero entretenidos: "Al principio fue difícil, pero nos divertimos mucho viajando juntos por todo Canada y Estados Unidos. No nos pagaban mucho, pero nos encantaba la lucha libre. Los públicos variaban de 20 a 4.000 personas, y luché con varios famosos como Owen Hart, Al Snow, Scotty Too Hotty, Hakushi y Bad News Bear".
Y en 2002 Rob dio un paso más, abriendo su propio gimnasio, Squared Circle Pro Wrestling Inc. En los últimos dos años la promotion del Squared Circle (lo que Martín Karadagian llamaría la troupe), que se llama Blood Sweat and Ears Pro-Wrestling, ha dado shows en Toronto, y al gimnasio han llegado estudiantes de Irlanda, Israel, Suiza e Inglaterra.
Además, Rob diversificó sus habilidades interesándose primero y estudiando seriamente después el arte del masaje. "Los muchachos me buscan después de los entrenamientos para que les alivie los dolores", cuenta.
¿Y que podía faltarle en su carrera? El cine.
En 2003 Rob es convocado como coordinador de dobles de riesgo para la película Zombie Beach Party (también conocida como Enter Zombie King), dirigida por el ignoto debutante Stacey Case. Dice la leyenda que el legendario director de películas de zombies, George Romero, estaba contratado para el cargo, pero tuvo problemas de agenda.
Cuando uno de los actores no apareció, los productores le ofrecieron a Rob el papel. Así, el uruguayo terminó interpretando a Tiki, el dueño de un gimnasio de lucha libre cuyos luchadores (los alumnos de Rob) son zombies entrenados. En los créditos, el uruguayo aparece cuarto, sólo por debajo de Jules Delorme, Jennifer Thorn y Raymond Carle, y muy por encima de otras estrellas como Jason Winn "J.B. Destiny" Bareford, Contessa Oblivian, Fuchsia o Spilios Kapoglis.
Y las aventuras cinematográficas de Rob continuarán con el estreno en 2007 de Curse of the Iron Mask, una película dirigida por Bill Marks, con varias de las estrellas de Zombie Beach Party (incluyendo a Spilios Kapoglis).