DEL ALMACÉN, AL AULA, A LA INTENDENCIA...

El hombre al que apunta Mujica

El intendente de Canelones, Yamandú Orsi, tal vez sea el dirigente del FA con mejor diálogo con la oposición. Quizá el secreto sea que en su casa votaban a blancos y colorados. Es del MPP, pero concita el apoyo de distintos sectores. Mujica lo apuntó con el dedo y  lo ve con buenos ojos para 2019.

Yamandú Orsi. Foto: Fernando Ponzetto
Yamandú Orsi. Foto: Fernando Ponzetto

Mirando como hipnotizados la leña consumirse y la carne dorarse, tras un silencio largo, Mario Pérez, el alcalde blanco de Tala, se animó y preguntó:

—Todo el mundo anda diciendo que vas a ser candidato a la Presidencia, ¿eso es cierto?

El intendente sonrió y fue escueto.

—Me extraña, Mario, hay que darse cuenta de que este es el tiempo de las mujeres. ¿No te gusta Carolina Cosse?

Mario le hizo una mueca de desaprobación.

Después de comer, cuando ya se estaban despidiendo, el intendente puso la mano sobre el hombro de Mario y le dijo bajito al oído:

—Sobre lo que me preguntaste hace un rato… no lo descartes.

El almacenero.

Yamandú Orsi nació en junio de 1967, poco antes de la muerte del presidente Óscar Gestido, a meses de la asunción de Jorge Pacheco, y con un MLN enfrentado al poder. Tiempos turbulentos que precedieron a la dictadura. Sin embargo, en su casa si había algo de lo que se hablaba poco era de política. Su papá, apodado el Bebe, y su mamá, la Beba —nombretes que como un presagio del destino tenían desde antes de conocerse— habían votado indistintamente al Partido Nacional y al Colorado. Su abuelo no: él era un convencido, por eso a Orsi le quedó grabado en la retina el pañuelo blanco que atesoraba.

Hasta los cinco años el hoy intendente y hombre al que José Mujica apuntó como un posible candidato a la Presidencia, vivió en el medio del campo. Los Orsi tenían un viñedo que tuvieron que vender de apuro por los problemas de columna de su padre. Se trasladaron 11 km hacia la civilización y en la ciudad de Canelones pusieron un almacén. La pobreza era mucha, debieron vivir un largo tiempo en el depósito del negocio. Orsi no se acuerda cuándo fue que empezó a trabajar, pero no fueron muchos años después. Y aún recuerda con sonrisa melancólica no haber podido jugar al baby fútbol.

—Laburaba fundamentalmente llevando los envases al fondo. Al fútbol se jugaba los sábados y era el día que había más trabajo. Los domingos cerrábamos.

De vacaciones ni hablar.

—Cuando mi viejo se jodió del corazón, muchos años después, el médico le preguntó cuánto hacía que no se tomaba licencia. Él miró extrañado y contestó que nunca.

El almacén abría de las seis de la mañana hasta las 10 de la noche. El Bebe paraba dos horas al mediodía para comer y sestear. No obstante, lo que más impacta a Orsi, que ha tenido desencuentros con su Frente Amplio por salir a criticar los problemas de inseguridad, es que nunca hayan robado a su padre.

—Con el tiempo logró hacer una casita que estaba a dos cuadras del almacén. Iba con una carterita bajo el brazo y se volvía con toda la recaudación de noche, ¡y nunca pasó nada! Es impensable hoy en día andar con plata así por la calle.

Estudió en la escuela N° 110 y en el liceo Tomás Berreta, donde empezó, dice, a interesarse sobre los temas políticos. El primer contacto lo tuvo con unos cassettes de Los Olimareños que le prestó una compañera de clase. Por esos tiempos también comenzó con las danzas folklóricas, que lo acompañaron hasta los 26 años, y que lo convirtieron en uno de los miembros de ballet folklórico municipal.

—Yo me cantaba todas las de los Zucará, pero también de Santiago Chalar, que era colorado, y Carlos María Fossati, que era blanco. Yo me sabía de memoria el disco La Gesta de Aparicio. Y llegué a bailar en el Solís la obra El Gato de Aparicio.

El intendente se detiene, piensa un poco, y se pone a entonar: "Yo ya no tengo caudillo, no tengo por quién pelear…". Ese espectáculo lo hizo ante las autoridades militares de la época. Recuerda entre las butacas a Gregorio Álvarez.

Pero el mayor vínculo con el mundo de la política lo tuvo ya en el IPA, donde se acercó a la Izquierda Democrática Independiente (IDI).

—En el IPA eras camarada o IDI. Ahí fue como una explosión. Empecé a leer Marcha, a escuchar Viglietti, a vincularme con los profesores que habían caído presos en la dictadura. No fui un militante estudiantil de primera línea, yo no me quedaba a las asambleas de noche, yo me iba para casa porque tenía que laburar.

Tuvo un breve paso por la Vertiente Artiguista, hasta que después de las elecciones de 1989 se pasó al MPP.

—Empecé a leer cosas del MLN. Me enganchó el concepto de nacionalismo, no comulgaba con el internacionalismo.

Empezó a militar y a ir al comité de base en Canelones. También a tener discusiones cada vez más fuertes con sus padres, que lo acusaban de hacer "cosas de comunista". Los años le dieron lo que para él es un consuelo: que incluso antes de que se convirtiera en candidato, el Bebe y la Beba empezaran a votar el Frente Amplio, cuando al inicio de la democracia habían elegido a Julio María Sanguinetti, y habían discutido porque en el plebiscito del 80 el Bebe estaba decidido a votar por el No a la dictadura.

Este pasado le dio un arma política: Orsi logra relacionarse de buena forma con referentes de todos los partidos, y es muy querido también dentro del Frente Amplio en sectores como Asamblea Uruguay, alejados del mujiquismo. Tuvo una amistad fraterna con el fallecido diputado blanco Alberto Perdomo. Suele ir a comer asados con los alcaldes de la oposición, como Pérez, el de Tala. Y desde que es intendente organizó reuniones esporádicas con la bancada de diputados canarios, de todos los partidos. Pidió un fideicomiso de US$ 80 millones, y se lo votaron todos menos el herrerismo. La semana pasada logró un acuerdo salarial con Adeom sin que mediara un día de paro.

Adrián Peña, el diputado colorado y expresidente del Club Vida Nueva de Canelones, recuerda una anécdota de tiempos en que Orsi era secretario general de la intendencia, durante el primer gobierno de Marcos Carámbula. Por esos años la comuna se había puesto dura en la regulación de locales deportivos.

—En un momento, el vecino de al lado al club nos había regalado un terreno, hicimos una construcción y cuando salió la sucesión se armó todo un lío porque no teníamos el permiso. Negociamos con él y logramos que, a cambio de dar el local para ciertos eventos de la intendencia, nos fueran disminuyendo la deuda y no nos hiciera cerrar. Esa es la primera característica de Orsi: sabe negociar.

El profesor.

En el equipo que Orsi tiene hoy en la intendencia hay muchos exalumnos suyos. Uno es el prosecretario, Francisco Legnani. Fue su profesor en el año 1994 y dice que desde el primer día se dio cuenta de que era un docente "atípico", "peculiar", "distinto".

—Llegó con un morral cruzado y boina. Nos hizo mover a todos los bancos y sentarnos en círculo. Hablaba de par a par. Daba Historia Nacional, pero la mezclaba con cosas de la vida cotidiana. Teníamos un diálogo frontal. Y es así que trabaja hoy en la intendencia, arma equipos, escucha, dialoga con todo el mundo.

Otro exalumno es uno de sus asesores, Rodrigo Roncio. Que lo tuvo como profesor en 1997, en el liceo de Santa Lucía.

—Era un docente bien abierto, poco característico en comparación con los de la época. Se ponía a discutir los temas, no era solo repetir conocimientos, era una clase dinámica. Y esas cosas yo se las sigo viendo. Él apuesta a la generalidad en el gobierno de Canelones, quiere que participen todos: los diferentes sectores del Frente, pero también la oposición.

Críticas a las ausencias oficiales en Eduy21

A la presentación del Libro Abierto de Eduy21, la organización multipartidaria que exige cambios en la educación a partir del próximo gobierno, no fue ningún jerarca de la enseñanza: ni del Ministerio de Educación, ni de la ANEP, ni de Primaria, Secundaria o UTU. Para Orsi, que sí estuvo entre los presentes, fue un error. "Me sorprendieron las ausencias. No puede ser que no hubiera autoridades de la educación allí. Tampoco había autoridades sindicales. Ya vivimos lo que fue la reforma de Germán Rama, ya sabemos lo que es hacer una reforma con los actores partidos, eso de que estás a favor o estás en contra. Si no intentamos pensar en algo entre todos, si las aguas siguen estando divididas, si no se tienden puentes, las formas se van a terminar comiendo a los contenidos", señala el intendente.

Sin embargo, Orsi sostiene que "si la educación es un fracaso, no es un fracaso de ahora, es un fracaso que viene de los gobiernos anteriores" —aunque dice que hay que valorar avances como la UTEC, la apertura de cada vez más centros CAIF, las escuelas y liceos de tiempo completo. Lo que valora de Eduy21 es que es un movimiento multipartidario. "Eso es bueno, porque la educación es un tema de Estado. En un momento yo entendí otra cosa, pero ahora lo pienso así. Hay que buscar caminos para coincidir, no se puede partidizar todo, corporativizar todo".

Para el intendente, "algunos sindicatos son corporativistas, pero no son los únicos; es algo que también pasa con los empresarios, con las profesiones…". Orsi dice que "por suerte en Uruguay somos bastante democráticos, porque si no el fascismo tendría aquí su mejor escenario".

El municipal.

Dio clases unos años en Canelones y en el 2000 se mudó con su esposa a Maldonado, donde ella estudiaba profesorado de Educación Física. Allí se divorció y empezó una nueva relación con la que hoy es su segunda esposa y madre de sus dos hijos mellizos. Algunos dicen que en esos años se alejó de la militancia; él lo desmiente, y jura que iba al comité de base allí. Fue en 2004 que recibió la llamada del MPP porque necesitaban alguien que fuera cuarto en la lista de Canelones. Un testimonial. No esperaban los votos que consiguieron. Lograron tres diputados y él era el primer suplente. Dejó la docencia y empezó de lleno a dedicarse a la política. En 2005, cuando ganó Carámbula por primera vez, lo volvieron a llamar: él iba a ser el secretario general. Y 10 años después, el sucesor del hoy presidente de ASSE.

Orsi arrasó en la elección de 2015. Además del MPP, recibió el apoyo de la 711 de Raúl Sendic, el Partido Comunista, la Vertiente Artiguista, Casa Grande, Corriente Acción y PensamientoLibertad, el Frente Izquierdista de Liberación, el Partido por la Victoria del Pueblo, el Partido Obrero Revolucionario y el Movimiento Alternativa Socialista. Su rival en filas frenteamplistas, José Carlos Mahía, que tuvo el apoyo de parte del Frente Líber Seregni y el Partido Socialista, sostiene que Orsi también se benefició del aparato municipal para lograr su triunfo.

—Yamandú tenía el apoyo del intendente y de todo el aparato de la intendencia. Había una diferencia grande entre el apoyo económico y político que tenía él, frente a mi candidatura. Él tenía todos los publicarteles y yo no tenía ninguno.

Orsi reconoce que es verdad que haber sido secretario general lo ayudó.

—Claro que el aparato municipal me sirvió para posicionar mi imagen, claro que sí. Para la campaña, para todo. Hay otros modelos. En otras intendencias del interior la experiencia se repite, los secretarios generales de Juan Chiruchi (San José) eran quienes lo sucedían. La ventaja es que todas las decisiones de un intendente las firma también el secretario general, entonces tiene que estar al lado permanentemente. Marcos me permitió estar en la cocina todos los días. Además, el fue precandidato a la Presidencia y ahí asumí yo como intendente.

Carámbula también reconoce que posicionó a Orsi la imagen desde la comuna.

—Ya después de mi segunda toma oficial de posición le dije que él tenía todas las condiciones. Si yo no podía ir a una actividad lo mandaba a él. Hoy en día nos llamamos permanentemente.

El candidato.

Y la pregunta del millón es: ¿va a ser precandidato? Mujica —que también habló de las posibles candidaturas de Cosse o del presidente del Banco Central, Mario Bergara, y muchos no descartan que él mismo tome la posta— ya dijo que lo veía con buenos ojos. Incluso lo probó en alguna marcha, lo hizo caminar por delante de él para ver cómo pega en la gente. Orsi, si pudiera elegir, preferiría cinco años más en la intendencia.

—Me lo plantearon y me lo imaginé. No me niego a que mi nombre esté en el tapete. Pero considero que quizá no sea el momento. Hay otros. Hay muchos.

Y cómo es él.

Marcos Carámbula
Marcos Carámbula: el presidente del directorio de ASSE presentó concurso para directores de hospitales. Foto: Ariel  Colmegna
Titular de ASSE

"Es una persona que ve los problemas, los entiende, se compromete, dialoga. Siempre lo vi con proyección. Yo le di un espacio para que se diera a conocer, si yo no podía ir a una actividad, iba él. Hoy nos llamamos permanentemente, somos muy cercanos".

José Carlos Mahía
José Carlos Mahía. Foto: Archivo El País
Diputado canario

"Él salió ahora con el tema de Sendic, que es algo que yo había hecho hace dos años. Me llamó la atención que saliera a decirlo tanto tiempo después (...) El MPP maneja su nombre. Yo si fuera él me concentraría más en Canelones, pero son opciones políticas".

Adrián Peña
Secretario general. Diputado colorado Adrián Peña. Foto: Darwin Borrelli.
Diputado canario

"Es muy hábil. Dialoga, pero maneja ese doble juego. Es una figura del MPP pero a veces se distancia. Critica la situación de seguridad, pero el ministro es de su sector. Reclama que el FA reconozca lo de Sendic, pero viene del sector que tenía a Sendic como su delfín".

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