"En Gran Bretaña se equivocaron con Bush"

| El creador de la llamada Tercera Vía dice que Gran Bretaña no debió asociarse con los planes de George Bush para instalar en Irak un estado "clientelar". Además es crítico de la posición de Tony Blair de apoyo a Estados Unidos en el Líbano. Para el premio Príncipe de Asturias, a diferencia de Blair, Bush es un derechista unilateral.

JOSMARÍA RIDAO, EL PAÍS DE MADRID

Es el teórico sociaL más importante de su generación. Anthony Giddens (Reino Unido, 1938) ha agitado la renovación de las ideas políticas. Ha escrito un capítulo de la historia como inventor de la "tercera vía", que llevó a Tony Blair al poder.

-¿Sobrevivirá la "tercera vía" a Tony Blair?

-La tercera es un intento constante de llevar la izquierda hacia el centro, adaptándola a los cambios que vive el mundo. Cambios provocados por la globalización, y que están conduciendo a una economía más basada en los servicios, a un nuevo individualismo.

-¿Y la seguridad en Reino Unido?

-La izquierda está obligada a ofrecer respuestas para asuntos que, como la seguridad, pertenecían tradicionalmente a la derecha. Pero después de los atentados de Londres, muchos consideraron que el sistema multicultural británico había fracasado. Lo que sucede es que no se entiende lo que es el multiculturalismo. En Canadá, por ejemplo, el multiculturalismo se concibe como un diálogo entre culturas, y eso significa reconocer normas y valores que están por encima de cada grupo. En ese sentido, para mí Reino Unido es la sociedad multicultural más exitosa de Europa.

-¿Cuál es la explicación de los atentados?

-Hay que distinguir los problemas del multiculturalismo del terrorismo. El terrorismo de hoy es un terrorismo internacional. Los jóvenes que adoptan las posiciones del islam radical no lo hacen como expresión de desagrado con la sociedad en la que viven. No creo que sea una simple extensión de las dificultades étnicas. En Francia, en Holanda existen divisiones étnicas profundas y no han padecido atentados como los de Londres.

-¿Qué ha cambiado después de los atentados de Nueva York, Madrid o Londres?

-El viejo terrorismo tenía que ver con las aspiraciones nacionales dentro de estados ya establecidos. El terrorismo nuevo es un producto de la globalización, es una red que se extiende por varios países, y que tiene ambiciones geopolíticas, más que ambiciones nacionales. Usa los medios de comunicación y está dispuesto a provocar mayores daños que las formas tradicionales. Si se analizan los atentados del 11 de setiembre de 2001, se atacaron símbolos del poder económico, militar y político en Estados Unidos. Quizá lo más preocupante es que algún día puedan tener acceso a otro tipo de armas. Porque en los atentados del 11 de setiembre no emplearon armas, sino aviones.

-¿Cree que los terroristas pueden tener acceso a esas otras armas?

-Lo que los estadounidenses hicieron en Afganistán fue destruir el núcleo central de Al Qaeda. El costo ha sido, sin duda, que Al Qaeda es ahora una red que se extiende por diversos países, sin una estructura central. La impresión que se tiene es que en el Reino Unido se han restringido libertades como reacción al terrorismo.

-Nos enfrentamos, pues, a efectos indeseados de la globalización.

-Muchos de los problemas que vivimos hoy proceden del mundo bipolar, no de la globalización. Problemas en África, problemas en Oriente Medio, problemas en Afganistán. Se trataba de áreas en las que las superpotencias resolvían sus propios conflictos.

-¿Los atentados son terrorismo o actos de guerra?

-Se trata de un debate que tuvo lugar en muchos países, y que luego ha continuado referido a la expresión "guerra contra el terrorismo". Algunos líderes se han valido de la indefinición que encierra para aplicarla a sus propios objetivos, como Vladimir Putin en Chechenia o los israelíes en su guerra con los palestinos. Es una expresión que provoca consecuencias indeseables.

-¿Por qué apoyó Tony Blair la "guerra contra el terrorismo" de Bush?

-Pese a todo, Tony Blair mantiene posiciones diferentes de las de Bush en materia internacional. Él cree en las intervenciones por razones humanitarias, pero en un marco multilateral más sistemático del que la administración de Bush ha aceptado. En Afganistán también apoyó a los estadounidenses. Hacer algo allí era crucial en aquellos momentos, porque se había convertido en base territorial para el nuevo terrorismo.

-Y de Afganistán a Irak. ¿Por qué este paso?

-Saddam Hussein representaba una amenaza para la región y para todo el mundo. Sin intervención no había una solución fácil. Y Tony Blair asumió el riesgo. Los problemas comenzaron después de la invasión, porque los estadounidenses optaron por construir en Irak una especie de Estado clientelar en lugar de facilitar una transición política.

-Pero Tony Blair ha vuelto a alinearse con Estados Unidos en la reciente crisis de Líbano.

-No me gustó su posición. Blair creía que no tenía sentido un simple alto el fuego, que lo importante era alcanzar una solución duradera. Soy un firme partidario de Blair, pero pienso que no debía haberse mantenido tan cerca de Bush en todas estas decisiones internacionales. La administración de Bush es derechista y unilateralista. No es lo que requiere una situación como la que vivimos.

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