CRISIS EN LA EDUCACIÓN

Eduy21 se distancia de propuestas opositoras que irritan a los sindicatos

A poco más de tres meses de las elecciones nacionales la crisis de la educación es uno de los ejes de la campaña. Ante esta realidad Eduy21 sale al ruedo para distanciarse de los partidos políticos y sus propuestas.

Escolares uruguayos. Foto: Fernando Ponzetto
Eduy21 surgió tras el fracaso de la reforma educativa prometida por el presidente Tabaré Vázquez. Foto: Fernando Ponzetto

Hace más de un año que Eduy21 tiró sobre la mesa del debate público sus ideas para mejorar los resultados educativos. La organización, formada por expertos de todos los colores políticos, prepara para septiembre una nueva presentación en la que insistirán en los puntos que, para ellos, deberían ser parte de un acuerdo multipartidario a firmarse antes de las elecciones de octubre.

¿Por qué Eduy21 quiere volver a exponer sus ideas? Las respuestas son dos: por un lado, apuestan a seguir presionando al sistema político a que se comprometa a impulsar un cambio; por otro, buscan despegarse de los planes de los partidos en tiempos de campaña, pues muchos de estos molestan a los sindicatos y no coinciden con los planes de la organización.

En este mismo sentido la semana pasada Eduy21 comenzó una ronda de reuniones con candidatos. El primer encuentro fue con Pablo Mieres, del Partido Independiente. “El planteo de ellos es entendible, dicen que Eduy21 no es cualquier cosa, que hay una serie de ideas que son claras y que creen que en ellas están los pilares para lograr el cambio”.

El Libro Abierto de Eduy21 presenta una clara hoja de ruta: la creación de un marco curricular común, cambios en la gobernanza (lo que implica dotar de mayor poder al MEC), autonomía de los centros, educar por competencias, eliminar la repetición, y formación universitaria para los profesores.

“Nuestras ideas son las que están en el Libro Abierto. Eduy21 como tal no apoya partidos ni orientaciones políticas. Cada candidato tiene sus propios equipos. Hay que separar las aguas. Eduy21 no participa de la campaña”, advierte Juan Pedro Mir, exdirector de Educación a inicios de este gobierno, destituido luego de decir que no estaban dadas las condiciones para “cambiar el ADN de la educación” como había prometido Tabaré Vázquez.

Salón de clases vacío. Foto: Archivo El País
Los partidos de la oposición apuestan a un cambio educativo profundo, pero hay matices en cuanto a cómo debe realizarse. Foto: Archivo El País

Mir aclara que después hay otras propuestas, que no tienen que ver con Eduy-21 aunque algunos de sus miembros las impulsen, y que el colectivo no las apoya.

¿Cuáles son?

No más docentes.

Entre los fundadores de Eduy21 está Pablo da Silveira -futuro ministro de Educación en caso de que gane Luis Lacalle Pou-. Uno de sus planes es eliminar la representación docente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). Esto difiere claramente de lo expresado hasta el cansancio por Eduy21: la reforma educativa debe realizarse con los profesores.

“El Partido Nacional tiene un acuerdo con Eduy21 en las grandes orientaciones, en cambiar la gobernanza de la ANEP, en reforzar el protagonismo de los centros… Pero también puede haber algunas discrepancias”, dice Da Silveira. Y explica: “Eduy21, por ejemplo, opta por mantener a los consejeros docentes; nosotros, no. Queremos una representación política que incluya alguna figura del Frente Amplio, pero que sean representantes de los partidos que están en el Parlamento”.

Hoy por hoy el Codicen, Primaria, Secundaria, UTU y Formación Docente tienen entre sus autoridades a representantes de los docentes (la mayoría también miembros de los sindicatos). Lo que Lacalle Pou propone en su programa -el de su sector de cara a las internas, pero que seguramente se trasladará al de todo el Partido Nacional- es un cambio de la ley de educación que sirva para modificar esto y además otras cuestiones, como que un requisito para ser consejero sea tener al menos 10 años de trabajo como docente en el sistema público.

“Para nosotros es fundamental integrar a los docentes en los procesos de transformación, sin ellos es imposible hacer los cambios. Nunca Eduy21 planteó sacar a los docentes de la gobernanza; eso es algo que no está en nuestro documento. Es más, desde mi experiencia personal, la participación de docentes nunca fue un problema. Yo tengo el gusto de conocer a Robert (Silva), a Elizabeth (Ivaldi) y a Pablo (Caggiani) -todos representantes docentes en el gobierno-, y nunca hubo un problema. Los problemas de gobernanza son políticos, no de los representantes docentes”, sostiene Mir.

Juan Pedro Mir. Foto: Francisco Flores
Juan Pedro Mir, exsubsecretario y una de las caras más visibles de Eduy21, advierte diferencias con los partidos. Foto: Francisco Flores

Pese a que estas ideas no provienen de Eduy21, hay otras que Da Silveira incluye en su proyecto que sí, como es el caso de un rediseño en la gobernanza de la ANEP, lo que incluirá en el Codicen a los directores generales de los otros consejos, algo que se parece un poco -solo un poco- a lo que plantea el colectivo multipartidario de técnicos.

Entre los planes para generar un marco curricular común, Eduy21 propone reformular los consejos de Primaria, Secundaria y UTU como los conocemos hoy; y crear solo dos consejos: de Educación Básica (de tres a 14 años) y de Educación para Jóvenes (de 15 a 18). Y que los que lideren estos sean, a su vez, miembros del Codicen. La idea es evitar el divorcio que a veces existe entre el Codicen y las demás autoridades de los desconcentrados. Los blancos lo que proponen es un camino intermedio. No eliminar los consejos actuales, pero sí incluir a sus miembros en el Codicen.

“Eduy21 plantea reducir la ANEP a dos consejos: no estamos de acuerdo con eso, pero no es una razón filosófica, sino de organización. Así vas a tener un inmenso consejo y otro que se va a ocupar de unos poquitos alumnos”, dice Da Silveira.

La idea de eliminar a los representantes docentes de la gobernanza de la educación no es compartida por Eduy21, pero tampoco lo es por parte de colorados, independientes y frenteamplistas.

Robert Silva, candidato a la vicepresidencia del Partido Colorado, exdirector del Codicen en representación de los docentes y parte de Eduy21, advierte que el Partido Colorado cree que la reforma se debe hacer “con los docentes, con todos, con los de a pie, con los que están en las aulas; ellos tienen mucho para decir y deben ser considerados”. Sin embargo, maneja la posibilidad de quitarles el derecho a voto. Mieres, en tanto, sugiere una mayor cautela: “No creo que la decisión de eliminar la participación docente de la ANEP sea prioridad; no porque tenga una opinión crítica, sino porque creo que hay que elegir los cambios a avanzar”.

Liceos modelo

Uno de los pilares de la reforma educativa del candidato colorado Ernesto Talvi es la creación de 136 liceos públicos modelo, que acogerían a 80.000 estudiantes que viven en zonas de contexto crítico. Esta idea proviene de la experiencia del candidato colorado en el liceo público de gestión privada Impulso. Eduy21 no lo apoya.

“Nosotros no planteamos diferencias por zonas. Queremos un marco curricular común que sirva para todos los centros educativos. Nuestra visión es integral y sistémica”, advierte Mir.

El plan, claro, cuenta con el apoyo de Silva, que la considera una propuesta “transformadora”. Este también se distancia del colectivo multipartidario en cuanto a sus planes de generar dos consejos. “Absolutamente no -dice-. Imaginen lo que pasaría. Primaria, Secundaria y UTU son consejos que están atados con la historia del Uruguay. Sería un caos. Además, yo estuve en el Codicen y sé que no es imprescindible hacer eso. Se pueden instrumentar cambios sin esto”.

Repetición.

Cuando Eduy21 preparó su Libro Abierto hubo discrepancias a nivel interno sobre qué hacer con la repetición. Algunos, como Fernando Filgueira, exsubsecretario del MEC que dejó su cargo poco después de la destitución de Mir, era uno de los que planteaba la necesidad de eliminarla de inmediato; otros no estaban de acuerdo. Lo que se hizo, entonces, fue plantear una currícula por ciclos en la que se repita solo en caso de no llegar a cierto nivel al final de cada uno de ellos. Los ciclos son: de tres años a tercero, de tercero a sexto y de sexto a noveno (que vendría a ser el equivalente a tercero de liceo en el sistema actual).

En cuanto a la repetición hay matices en los partidos. “Estamos de acuerdo en que la repetición tal como se viene usando no es una buena solución -dice Da Silveira-. Lo que pasa es que lo que hay que tener presente, y ahí tenemos otro matiz, es que la repetición no es un problema, sino una posible solución a un problema que es el déficit de aprendizaje. Entonces, si vos eliminás la repetición como solución a ese problema debés tener otro mecanismo. Nuestra iniciativa, que está en nuestro programa, es de promoción condicional: que quien no alcanzó la suficiencia pase de año, y si promueve al año siguiente le das promovidos los dos” (si no, repite).

Silva, por su parte, coincide con Eduy-21 en que la repetición tiene que dejar de ser anual. Pero advierte que hay más cosas a modificar. “Los criterios por los que un alumno repite hoy son poco claros, queda librado al accionar individual de los docentes -sobre todo en educación media-. Esto tiene que cambiar hacia un sistema que establezca rúbricas o pautas de evaluación”. Mieres, en tanto, dice que su partido no tiene una opinión definida sobre la repetición, y advierte, eso sí, que de eliminarse se necesitan otros mecanismos para que los alumnos adquieran los conocimientos necesarios.

Pablo Mieres con autoridades de Eduy21. Foto: Gerardo Pérez
"Eduy21 no quiere que otras propuestas se mezclen con las de ellos; es entendible", dijo Mieres. Foto: Gerardo Pérez

De acuerdo.

Sí existen un montón de puntos en que los partidos -en particular los de la oposición- y Eduy21 coinciden. Por ejemplo, la necesidad de generar una Universidad de la Educación -algo que el Frente Amplio había prometido para esta administración- es algo en que los programas del Frente, blancos, colorados e independientes están de acuerdo.

El programa de Lacalle Pou incluye un apartado en el que se enumeran las coincidencias con Eduy21. Allí figura el fortalecimiento del MEC como institución rectora de la política educativa, modificaciones en la gobernanza de la ANEP -aunque, como se dijo, los cambios son distintos a los del colectivo-, mayor protagonismo a los centros educativos y articular las políticas educativas con las sociales y de inclusión. El programa también incluye la necesidad de fijar metas y evaluar los resultados. Da Silveira, en tanto, dice que también coincide en la necesidad de generar un marco curricular común.

De la misma forma, el Partido Colorado tiene una parte del programa en la que se enumeran los parecidos con Eduy21. En este sentido allí figura la creación de un marco curricular, fortalecer a los centros educativos dándoles autonomía y generar un sistema de evaluación de las políticas que se llevan adelante. El Partido Independiente sostiene que “adhiere a los lineamientos para el cambio de Eduy21”.

El País intentó también comunicarse con técnicos del Frente para este artículo, pero desde el equipo de Daniel Martínez dijeron que no había aún alguien designado para hablar de temas educativos.

“No estamos para preparar futuros actores de poder”

“Es bueno que si los actores de Eduy21 se quieren sumar a un equipo de gobierno, lo hagan. Pero eso no va a ser a nombre de Eduy21. Eso es importante, porque esta es una organización que no puede ser una preparación de futuros actores de poder. Son cosas diferentes”, advierte Juan Pedro Mir.

En cuanto al rechazo de los sindicatos a Eduy21, el exsubsecretario de Educación sostiene que a veces los sindicatos le pegan al colectivo multipartidario por ideas que no son de la organización sino de alguno de sus miembros.

“Nos hablan de privatizar, y nosotros no queremos privatizar nada. Nos hablan de precarizar el trabajo docente, y la propuesta de Eduy21 plantea todo lo contrario. Muchos de nosotros somos docentes y trabajamos en el sistema público”.

Pese a todo, Mir confía en que hay espacio para sentarse con los sindicatos de la educación a negociar. “Coincidimos en querer mejorar las condiciones de trabajo y en muchas cosas más. Hay que hablar”.

La hoja de ruta de Eduy21
Marco curricular común y cambios en la gobernanza
Profesora en salón de clases con sus alumnos. Foto: Fernando Ponzetto

Eduy21 propone la creación de un marco curricular de tres a 18 años que forme a los estudiantes en valores, conocimientos, capacidades y actitudes que sirvan para abordar los desafíos de la vida. La idea de esto es terminar con la lógica que separa primaria de secundaria y pasar a un sistema que conciba la trayectoria educativa como una sola.

Las dificultades en el pasaje de la escuela al liceo se hacen evidentes en las cifras de repetición: mientras que en sexto del primer ciclo no repite más del 3% de los alumnos, esta cifra pasa al 30% en el primer año del segundo.

El proyecto incluye también cambios en la gobernanza. El plan es eliminar la estructura actual en que hay un consejo de Primaria, otro de Secundaria y otro de UTU; y crear solo dos, uno de Educación Básica que vaya de los tres a los 14 años y otro de Educación para Jóvenes, de 15 a 18 años. La idea también incluye una modificación de los programas.

También se elimina primero, segundo y tercero de liceo como lo concebimos hoy; culminado lo que conocemos como sexto de escuela se cursa séptimo, octavo y noveno.

El proyecto, además, incluye modificaciones en el trabajo de los docentes, que dejarán de dictar las clases como lo hacen hoy en día, para pasar en algunas oportunidades a trabajar en modalidad de laboratorio con los estudiantes.

Eduy21 también propone la creación de una Agencia de Desarrollo y Evaluación Curricular y Pedagógica, que sustituya al actual sistema de inspecciones que funcionan en cada uno de los subsistemas (Primaria, Secundaria y UTU). El proyecto es que este cuerpo trabaje de manera coordinada y sirva para acompañar y orientar a todos los centros educativos, que a su vez gozarán de una mayor autonomía.

Otras propuestas educativas.

Eliminar la repetición.

En la discusión que se dio puertas adentro en Eduy21 hubo discrepancias sobre qué hacer con la repetición. El Libro Abierto separa la trayectoria educativa en ciclos y la repetición solo es una opción en los años que se pasa de un ciclo al otro. Estos son: de tres años a 3°, de 4° a 6° y de 7° a 9°. También se pone en práctica un sistema de identificación temprana e inmediata de dificultades de aprendizaje.

Mayor poder al ministerio.

Eduy21 propone dar más poder al MEC, para que sea el responsable político de todo lo que pase a nivel educativo. En tanto, el Codicen sería el brazo ejecutor de los objetivos que la cartera se proponga. En las interpelaciones que se han hecho en el Parlamento, las autoridades del Ministerio no suelen responder los cuestionamientos, aduciendo la autonomía del Codicen. Eso ya no volvería a suceder.

Formación universitaria. 

La idea es crear una Universidad de la Educación que sustituya al Consejo de Formación en Educación. La idea es descomprimir a la ANEP sacándole uno de sus consejos, y al mismo tiempo darle a los docentes una formación universitaria, lo que luego les facilitaría la posibilidad de acceder a posgrados. La idea es que también puedan sumar créditos en otras facultades de la Universidad de la República.

Por carta: en mayo el rector Markarian le manifestó a Vázquez la preocupación de la UdelaR. Foto: archivo El País.
Universidad de la República. Foto: Archivo El País.

Autonomía de los centros.

Cada centro tendrá la autonomía para decidir de qué forma logra que cada uno de los estudiantes llegue a las competencias y habilidades requeridas por el programa. Las direcciones tendrán la potestad de decidir modalidades. Por ejemplo, puede ser que en un liceo se siga con la modalidad actual de 13 asignaturas y que en otro el trabajo a través de laboratorios sirva para lograr mejores resultados.

Educar en competencias.

La educación en competencias es uno de los grandes pilares de las propuestas de Eduy21. La idea es que los egresados tengan la capacidad para resolver una serie de problemas científicos y de la vida cotidiana. La autonomía le permitirá a los centros diseñar las estrategias para que los alumnos puedan lograr estos objetivos. También se tendrán en cuenta los talentos de cada uno de los estudiantes.

Un mayor presupuesto.

La organización multipartidaria advierte que para lograr los cambios es necesario un presupuesto acorde a los objetivos. Lo que propone, entonces, es la creación de un plan quinquenal de educación, y que a partir de este, luego se voten los recursos. Por otro lado, en el marco de la autonomía de los centros, Eduy21 propone que los directores administren dinero. Y pagar más a los docentes radicados en centros de alta vulnerabilidad.

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