Violencia doméstica

El drama después del drama

Los juzgados especializados que tienen el peso de aplicar la ley están desbordados.

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La jueza María Rosa Aguirre opina que debería haber 12 juzgados especializados. Foto: AFP.

A 12 años de aprobada la ley 17.514 y luego de 10 años de funcionamiento de los juzgados especializados en violencia doméstica, jueces, fiscales, defensores, y técnicos coincidieron en señalar a El País la necesidad de contar con más recursos humanos y materiales. Sobre todo plantearon la necesidad de garantizar la atención psicológica gratuita para víctimas y victimarios en el entendido de que sólo con apoyo profesional se puede cortar el círculo de violencia, y el consumo de alcohol o drogas que muchas veces lo genera.

La jueza María Rosa Aguirre, una de los seis magistrados de familia especializados, dijo que para atender el trabajo que tienen debería haber 12 juzgados: el doble de los que funcionan actualmente.
Su colega Rodolfo Souto explicó que cuando están de turno, y la Policía les comunica las denuncias, atienden 170 llamadas diarias por violencia doméstica. De esas, más del 60% deriva en una audiencia que el juez convoca dentro de las 48 horas siguientes para resolver si ordena medidas para preservar la seguridad de la víctima.

Si los jueces y fiscales están desbordados, los técnicos que integran el equipo mutidisciplinario lo están mucho más. Sobre sus hombros pesa la carga de decirle al juez si esa mujer, ese hombre, niño o anciano víctima de violencia doméstica corre riesgo de muerte y de ello depende que se le coloque la tobillera al agresor. Los casos urgentes que los jueces les derivan los deben evaluar de inmediato (dentro de las posibilidades), pero los que no son urgentes deberán esperar meses. “Estamos dando hora para agosto. Esto se disparó, se perdió el control”, expresó el psicólogo Trucelli.

En esa situación de desborde es muy difícil aplicar el artículo de la ley que establece que hay que realizar la audiencia evaluatoria 10 días después de la audiencia en la que el juez dispuso las medidas. La jueza Aguirre dijo que se vuelve “imposible” cumplir ese plazo y que las audiencias se hacen a los 20 o 30 días.
Según datos de la Suprema Corte de Justicia, las denuncias judiciales por violencia doméstica casi se duplicaron entre 2004 (año en que se crearon estos juzgados) y 2013, último año contabilizado por las estadísticas. Pasaron de 3.291 expedientes a 5.618.

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