DEFINEN PROYECTO DE LEY

Los cambios que vienen: gobierno endurecerá penas en el tránsito y aplicará la libreta por puntos

Los asesores jurídicos de la Unasev discuten estos días el texto de un proyecto que endurece las sanciones y que fusionarán con el del senador Penadés sobre el delito de “conducción temeraria”. 

Auto en ruta. Foto: Estefania Leal.
El proyecto de ley de la Unasev abarcará los casos de conducción bajo el efecto del alcohol y también de las drogas. Foto: Estefania Leal.

Fueron 17 cuadras, desde avenida Sarmiento y Julio Herrera y Reissig en el Parque Rodó hasta avenida Brasil y Pedro Berro en Pocitos. Pudo haber sido una tragedia, pero de milagro solo terminó en un curioso incidente y en un video viral. En esas imágenes, que circularon a fines de noviembre de celular en celular, se ve el momento exacto en el que una camioneta arranca con un hombre acostado encima del capó. Toma Sarmiento y se pierde. Antes de eso, la mujer que conducía la camioneta había chocado a varios autos. Uno de los perjudicados le pidió que esperara a la empresa aseguradora pero, como no lograba su cometido, se puso adelante del auto mientras hablaba por teléfono y a unos metros otras dos mujeres se abrazaban nerviosas. Cuando ella aceleró, él se tiró arriba de la camioneta y quedó prendido esas 17 cuadras, con los pies en el aire. Al final la imprudente conductora fue detenida y el test de alcoholemia dio positivo.

Este caso puso sobre la mesa otra vez un proyecto de ley sobre conducción temeraria del senador nacionalista Gustavo Penadés, quien a la vez trabaja en el tema junto a la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev).

El asunto se discute en el gobierno justo cuando arranca el verano, la época del año en la que siempre aumentan los siniestros de tránsito (entendiendo por “siniestro” a la colisión o impacto con implicación de al menos un vehículo y que arroja al menos un lesionado).

Desde hace años la Unasev viene estudiando los indicadores de siniestralidad en el país y las posibles formas de disminuirlos, lo que pasa por más educación vial, coordinación, prevención y endurecimiento de sanciones, según dice a El País su presidente, Alejandro Draper.

En tal sentido, Draper comparte la iniciativa del senador Penadés, coordinador de la bancada del Partido Nacional, quien en 2016 propuso cambiar el Código Penal para que se establezca el delito de “conducción temeraria”. El proyecto de ley no prosperó en su momento por falta de voluntad política, pero ahora sale a luz nuevamente.

Desde hace algunas semanas los asesores jurídicos de la Unasev y del senador se reúnen para discutir el texto de lo que será un proyecto de ley único que endurece las medidas y que presentarán conjuntamente “en breve”, dice Draper. Penadés estima que el proyecto podría estar listo en febrero.

El senador blanco intenta reflotar su propuesta a raíz de una serie de siniestros por exceso de velocidad o por conducción en estado de ebriedad, como el mencionado al inicio de este artículo. A diferencia de 2016, ahora encuentra en la Unasev un aliado para su propuesta.

El proyecto original consiste en tipificar como delito pasible de sanción penal lo que se entiende como conducción temeraria, “como aquella conducción bajo la influencia de estupefacientes, sustancias psicotrópicas o bebidas alcohólicas, que haya ocasionado un daño irreversible a terceros”, afirma el senador. “Proponemos que este tipo de delitos tenga como castigo seis meses a dos años de prisión y la privación del derecho de conducir de tres a seis años”, agrega.

Ahora se incluirá ese texto como una de las bases de discusión pero el proyecto de ley será reformulado, actualizado y complementado, sobre todo con la visión de la Unasev.

El senador explica que la figura de conducción temeraria, que no existe en Uruguay, sí rige en otros países. En ese marco, lo que busca el nuevo proyecto de “conducción temeraria” es la creación de una figura más específica que las ya existentes en esta materia.

Accidente de tránsito Foto: Francisco Flores.
Durante el primer semestre de 2021 aumentó 3,5% el total de siniestros con lesionados en relación al mismo período de 2020. Foto: Francisco Flores.

Hoy en día la Ley de Tránsito y Seguridad Vial (18.191) contiene dentro de las obligaciones la “conducción con prudencia y atención”, y el “abstenerse a toda conducta que pueda constituir peligro para la circulación, personas o bienes”. También existe la ley de faltas (19.120), cuyo artículo 6 numeral 4 refiere a la conducción de vehículos motorizados al doble o más de la velocidad máxima permitida. “Si bien ese artículo no expresa la conducción temeraria, tiene que ver con dicha conducta”, dice Draper. Además, en el artículo D 676 del Digesto Departamental de Montevideo aparece la figura de prudencia: “Ninguna persona puede conducir un vehículo con imprudencia o descuido, voluntario o negligente para la seguridad de personas o bienes”.

El proyecto abarcará no solo los casos de conducción bajo el efecto del alcohol, sino drogas o fármacos. Entre las funciones de la Unasev, está la realización de estudios sobre la incidencia de los fármacos en la conducción.

Consultado sobre la iniciativa, el director de Movilidad de la Intendencia de Montevideo (IMM) Pablo Inthamoussu se muestra cauteloso, ya que recuerda que en Uruguay ya existe una ley de tránsito, de 2007. “Hay que ver el proyecto que se propone y cómo se articula con lo que ya está. Soy más proclive a tener en cuenta el conjunto normativo y que se entienda, para que la propia población lo adopte. España, por ejemplo, recomienda un sistema con pocas normas y que no suceda que, por abarcar más, caigan leyes en desuso”, dice. Y luego advierte: “Debemos tener cuidado con generar normativas y luego no tener la posibilidad de hacerlas cumplir”.

En forma parelala, la Unasev avanza junto al Sistema Único de Cobros de Ingresos Vehiculares (Sucive) en la implementación de una libreta de conducir por puntos, establecida en la nueva ley de tránsito, aprobada a fines de 2019.

El sistema de permiso por puntos implica que, a medida que el conductor va cometiendo infracciones, se restan puntos de su permiso de conducir hasta llegar a cero, que es cuando pierde la vigencia. Para recuperarlo, el interesado debe prepararse y rendir examen de manejo nuevamente. Mientras tanto, el infractor queda fuera de las calles.

El gobierno trabaja en la reglamentación de la ley. Draper no tiene una fecha concreta de inicio del nuevo sistema, pero quiere que se concrete lo antes posible. “Francia estuvo casi cuatro años para lograrlo. A España les llevó unos dos años. Para nosotros es importante contar con una estructura ya hecha en otros países que han visto los problemas de su implementación y los han solucionado, para no tropezar con la misma piedra”, afirmó. “Tenemos trabajos semanales, conversatorios, en los que abordamos este tema para reglamentar”, dice el jerarca.

Las cifras, año a año.

¿Cuál es la situación al día de hoy? Las estadísticas de siniestralidad han ido mejorando en Uruguay año a año si se mira a largo plazo y esa es la tendencia; sin embargo los fallecimientos en el tránsito siguen siendo una de las primeras causas de muerte en el país. Y la siniestralidad en el tránsito es la primera causa de muerte en jóvenes de 15 a 29 años. “Las motos, sin duda alguna, son nuestro talón de Aquiles, con más del 50% de los fallecidos”, dice Draper.

A partir de 2015 comenzó en el país una tendencia decreciente de siniestros con lesionados y muertos, en teoría debido a las múltiples medidas preventivas y de control que las autoridades han emprendido. Esta afirmación surge de datos publicados por la Unasev, en el marco del Sistema de Información Nacional de Tránsito (Sinatrán).

En enero y febrero de 2020 los números sorprendieron con un aumento del 40% en los fallecimientos, respecto al año previo. Las autoridades estuvieron a punto de declarar “emergencia nacional en seguridad vial”, una propuesta de la Unasev que no llegó a concretarse porque en marzo llegó la pandemia del COVID-19 y las medidas sanitarias, acatadas ampliamente por la población, significaron una reducción en la movilidad y, en consecuencia, en los indicadores de siniestralidad en aquel entonces.

La baja movilidad por la pandemia logró que se revirtiera aquel terrible comienzo de año y, llegado abril, se tenía 40% menos de fallecidos por siniestros de tránsito en comparación a los mismos meses del año anterior.

¿De qué cifras estamos hablando? Según publica la Unasev, en 2020 hubo 17.562 siniestros de tránsito (11% menos que en 2019), los lesionados fueron 21.854 (13% por debajo de 2019) y se registró 391 fallecidos por esta razón (7% menos que los 422 muertos del año anterior). Si bien el 7% de disminución de fallecidos en tránsito parece ser una buena noticia, es un porcentaje tímido en comparación a la baja de 2018 a 2019, que fue del 20%. Más aun teniendo en cuenta que fue un año de baja movilidad por la pandemia.

En 2020 la tasa de mortalidad (cantidad de fallecidos cada 100.000 habitantes) de Uruguay fue 11, mientras que la de 2019 fue 12. La tendencia a la baja aparece desde hace más de una década. Por ejemplo, en 2010 hubo 556 fallecidos, en 2015 fueron 506 y en 2020 los 391 ya mencionados.

¿Y qué pasó este año? Las estadísticas completas aún no están publicadas pero todo parece indicar que, a medida que se incrementa el flujo de tránsito, aumenta la siniestralidad.

Las cifras oficiales de Unasev de este año son del primer semestre: hubo 8.348 siniestros y resultaron lesionadas 10.450 personas, de las cuales el 85% (8.862) corresponde a heridos leves, 13% (1.367) a heridos graves y el restante 2% (221) a fallecidos. Respecto al mismo período de 2020, se registró un aumento del 3,5% en el total de siniestros con lesionados; hay incremento de cada uno de los tipos de gravedad (leves, graves y fatales).

Draper, presidente de la Unasev, dice a El País que las estadísticas de Uruguay son “bastante buenas” en comparación con muchos países de América Latina, pero que estamos lejos de los indicadores de Europa y de Estados Unidos, “y por lo tanto las cifras son claramente mejorables”. Uno de las principales focos de Unasev es la “población vulnerable”, esto es, motociclistas, peatones —sobre todo de edades avanzadas— y también los ciclistas.

Policía Caminera. Foto: Archivo El País.
El personal policial trabaja en el control de las rutas de todo el país, en el inicio de una nueva temporada veraniega. Foto: Archivo El País.
VERANO 2022

El operativo para el control en las rutas

“Como es habitual en esta época, en las últimas semanas ha aumentado mucho el flujo de tránsito en Canelones, Maldonado y Rocha. Todo el personal de la Policía de Tránsito está en la calle desde el 15 de diciembre”, dice la vocera Vanesa Brioso. Y se refiere a una fuerza de 500 efectivos para todo el país; la zona Este es la que más se está reforzando. En temporada también se despliega el operativo Verano Azul, que consiste en intensificar controles de rutina para la detección de alcohol en conductores, la velocidad con radares, chequeo de documentación y búsqueda de otras eventuales faltas. “No es solo fiscalizar, sino desarrollar la educación vial”, aclara.

Según afirma, en pandemia la movilidad fue menor, pero las multas no bajaron tanto. “La legislación que tenemos es muy buena, somos pioneros en América Latina en la reglamentación de la ingesta de alcohol y en otros frentes. Lo que falta es reglamentar para que los extranjeros no abandonen el país sin pagar las multas”, agrega la vocera.

¿Y el futuro? Desde 2011 Uruguay se ha comprometido a alcanzar la meta definida por el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 de las Naciones Unidas, que busca mejorar notoriamente los índices de siniestralidad.

Al finalizar el período, en Uruguay la baja en el número de fallecidos alcanzó el 30%. “Ahora nos adherimos a la nueva declaración de la ONU para llegar a la reducción del 50%”, dice el presidente de la Unasev, Alejandro Draper. “También trabajamos con un modelo de España para adelantar propuestas de políticas públicas. Nuestros pilares en materia vial son educación, fiscalización, descentralización y coordinación”, dice el funcionario.

Muertos en las calles y rutas.

En el primer semestre de 2021 los fallecidos en jurisdicción departamental incrementaron su valor, llegando a 114 contra 107 en el mismo período de 2020. Por otro lado, en jurisdicción nacional se pasó del registro de 93 en 2020 a 107 en 2021.

La mayoría de los fallecidos los fines de semana resultaron de siniestros en rutas nacionales. Las de más siniestralidad suelen ser las rutas 5, 1 y la Interbalnearia. Muchos fallecen en el lugar del siniestro y, en menor porcentaje, dentro de las siguientes 24 horas.

Los departamentos que suelen presentar más lesionados y muertes son Montevideo, Canelones y Maldonado. La mayoría de lesionados tiene entre 15 y 29 años y, dentro de ese grupo, quienes tiene entre 20 y 24. Le siguen las personas de 70 y más años. En lo referente al sexo de los lesionados, el 62% son hombres y 38% son mujeres.

El tipo de siniestro más frecuente es la colisión entre vehículos (63% del total). La mayor parte (62%) de las personas lesionadas circula en motos y es donde hoy en día las autoridades procuran poner más su foco.

Diciembre y febrero son los meses con más cantidad de lesionados. Y los días de la semana más afectados son los viernes, sábados y domingos. En el “período crítico”, que abarca desde las 20 horas de los viernes hasta las 8 del lunes siguiente, fallecieron 170 personas en 2020. Esto es casi el 44% del total de fallecidos en el país ese año.

También suelen aumentar los siniestros en Semana de Turismo y en la Noche de la Nostalgia. A tal grado ocurre esto, que la Unasev suele elaborar informes aparte sobre esas épocas del año.

“La madre de la siniestralidad es la velocidad inadecuada. Uno de cada tres eventos tiene esa causal”, afirma el director Inthamoussu, en referencia al exceso de velocidad.

Otros factores entran en juego. El 20% de los conductores de motos que no llevan casco, resultan muertos o gravemente heridos. Es elevada la presencia de alcohol en sangre en conductores que participan en siniestros de tránsito en el horario de la medianoche a las siete de la mañana, alcanzando su pico máximo a las cuatro de la mañana, donde la participación de espirometrías positivas supera el 50%. Y las drogas también son causa habitual de siniestralidad.

Para Arturo Borges, director del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), la falta de formación del conductor es un factor de gran peso. “La gente quiere dominar el volante, pero lo que hay que dominar también son las emociones”, afirma.

Según su experiencia, la velocidad (que lleva a la omisión de las normas de tránsito), la distracción (uso del celular, o tomar mate mientras se maneja) y el alcohol es la tríada que causa muertes en las rutas uruguayas.

“Si bien la siniestralidad ha bajado, son muchos los casos que hay para ser años de pandemia con baja movilidad. Ahora se está normalizando la movilidad, aumenta el riesgo. Se dice que el tránsito es la caja de resonancia de cómo vive la sociedad. Hay que revisarnos, saber por qué el estrés se traslada al volante”, agrega el especialista, director del ISEV, una entidad privada.

Los esfuerzos de las autoridades continúan e incluso solicitan a la población que tome previsiones para lo que viene. “Pedimos ayuda para difundir la importancia de cumplir las normas para evitar siniestros”, dice Draper.
Más vale prevenir que lamentar, dicen. Y los lamentos, en estos casos, ya sabemos que son para siempre.

Picadas: lo que proponen para lograr el control
Picadas.

El tema de las picadas preocupa a las autoridades en seguridad y vialidad. Desde el año pasado la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) propone suspender por seis meses los permisos de conducir de aquellas personas que participen en estas pruebas de velocidad no autorizadas. Eso está en discusión, pero no se ha aplicado aún.

Otro de las propuestas es fomentar la creación de unidades locales en seguridad vial que generen soluciones, regionalizar el país para la descentralización, desarrollar el Plan Nacional de Radares con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), así como incrementar el stock de equipos de fiscalización (espirómetros y kit de detección de otras drogas).

Además, la Unasev avanza en la firma de convenios para acciones en educación vial; algunos de los acuerdos -ya creados o en proceso- son con el Colegio Médico del Uruguay, la Federación Médica del Interior, la Universidad de la República y la Academia Nacional de Medicina.

Las acciones en educación que se vienen desarrollando incluyen asistencia psicológica para las víctimas a través de telemedicina, incorporación del tema de seguridad vial en el nivel terciario de educación y para estudiantes de la Facultad de Medicina, y cursos para médicos que expiden licencias. También se trabaja en el estudio del sueño y de los fármacos, en relación a sus incidencias en la conducción.

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