JORGE SAVIA
Pasa en la vida diaria. En la mente. Es como si cada tanto, bajo la influencia del golpe impresor de las fechas, se abriera un paréntesis, o una grieta, y se descorriera de golpe el velo que envuelve los hechos del pasado, para sacarlos del fondo de la cerrazón de la memoria y traerlos al presente con más plenitud, con más esplendor, cuanto mayor haya sido, también, el transcurso del tiempo.
Es decir, suele ocurrir que los ribetes intrínsecos —como el significado mismo— de los acontecimientos se sobredimensionan por el maquillaje nostálgico del recuerdo. Pero no es este uno de esos casos, precisamente. El viernes próximo se cumple el 50� aniversario de la épica pelea que Dogomar Martínez —campeón uruguayo y sudamericano de peso medio pesado a lo largo y ancho de casi toda la década del 50— sostuvo en el Luna Park de Buenos Aires con el fabuloso Archie Moore, que más allá de ser el campeón mundial de la categoría en ese momento, fue (ver nota aparte) una de las más extraordinarias figuras que pueda mostrar, aún hoy, la historia del boxeo: "él vino dos veces a pelear a la Argentina. Lo habían traído un par de años antes y le había ganado por nocaut a los dos o tres rivales que le pusieron y en el 53, como a fines del año anterior había ganado el título de campeón mundial, quisieron traerlo de nuevo y me eligieron a mí porque porque yo no hacía mucho le había ganado por puntos a Angel Casano, que era el campeón argentino, en Buenos Aires, justamente, y porque tenía un invicto de 25 peleas. El campeón sudamericano de la categoría era Rinaldo Ansaloni, pero el negro ya le había ganado por KO la primera vez que lo trajeron..."
La conversación con el "Dogo" —que ahora tiene 73 años llevados con la sana frescura de quien sigue yendo a hacer gimnasia al American Box tres veces por semana, como si estuviera en su apogeo— y la propia mirada hacia atrás no dilatan las fronteras que enmarcaron todo lo relativo al memorable 12 de setiembre. Al contrario. Es que, aparte de constituir uno de los más imborrables recuerdos de la infancia, aquel primer viaje a Buenos Aires de la mano del viejo, como años más tarde la ida ¡en ferrocarril! a San Pablo para ver pelear a Dogomar con Luizao el 16 de enero del 59, sirve para atestiguar personalmente acerca del significado real de aquel enfrentamiento, que hasta generó una cierta polémica, porque hubo muchos que pensaban que el "Gallego" no debía ir a pelear con Archie Moore, debido a que las diferencias eran tan inmensas que, incluso, lo que podía pasar arriba del ring del Luna Park hasta podía ocasionarle consecuencias —no beneficiosas, por supuesto— para el resto de su vida y no solamente de su carrera: "yo agarré viaje porque en aquella época el boxeo en el mundo era muy diferente; para tener la oportunidad de pelear con el campeón del mundo había que recorrer una larguísima escalera. El campeón sólo podía ser desafiado por el que estaba primero en el ranking y para estar primero había que ganarle antes a todos los que estaban atrás de ese. No era como ahora, que hay dos o tres campeones por categoría y que el que tiene el título capaz que le da una chance al que está séptimo, octavo o noveno. Yo acepté la pelea por eso. Era la gran oportunidad que se me presentaba y traté de aprovecharla, aunque para tuve que dar ventajas tremendas, porque yo era un medio pesado y él, en cambio, era un pesado perfecto. Era más alto que yo y vestido parecía tener muy buen físico, pero cuando se sacó la ropa para el pesaje... ¡lo que era aquello! La espalda parecía una pared y los brazos, además de ser como unos jamones por la musculatura que tenían, eran infernales de largos; casi el doble que los míos... ¡más que brazos, parecían piernas!
Ganó Archie Moore, como podía preveerse. Pero lo que entró en la historia, junto al detalle estadístico del enfrentamiento, fue la forma en la que perdió Dogomar: por puntos, dignamente, al cabo de un trámite durísimo, en el que cayó dos veces, y que sobrellevó con coraje y entereza, planteando una lucha que no fue el producto del heroicismo irracional de un "fajador" inconciente que no midió si le podía ir hasta la vida en la empresa. Con la determinación no exenta de técnica de la que hizo gala siempre, el "Gallego" protagonizó un combate que supo tener —como lo reconocería el mismísimo Archie Moore, y también el entonces Presidente de la Argentina, el Gral. Juan Domingo Perón, que estuvo en la primera fila del ring side— circunstanciales y conmovedoras equivalencias: "él ya llevaba como 126 peleas ganadas por KO en ese momento, así que yo en los primeros rounds trate de boxearlo, de esquivarlo, de mantenerlo a distancia con el jab de izquierda, y hasta pude pegarle en forma neta varias veces. Pero era como pegarle a una pared. Y cuando el negro me pegaba se notaba que tenía manos muy pesadas, realmente. En el 5� me tiró: fue un gancho de derecha atrás de la oreja, casi en la nuca; yo no sentí el golpe, no quedé sentido, pero desde el rincón me hicieron señas que esperara, que me recuperara, y me levanté a los 8. A partir de ahí él se calentó, porque vio que la pelea se le alargaba más de lo esperado y trató de sacarme, hasta que en el 8� me llevó la serenata y me tiró de nuevo. Esta vez fue diferente: recién cuando estaba contando 4 ví la mano del juez y escuché la cuenta. Otra vez esperé hasta 8 y me levanté de vuelta. Cuando llegué al rincón Costanzo (el técnico) me preguntó: "¿quiere que lo retire, Dogomar? ¿Cómo se encuentra?". Yo le pregunté: "¿en qué round vamos?". El dijo: "9". Entonces, yo le contesté: "no, estoy bien, déjeme". Como faltaban dos rounds, aguanté el chaparrón. Evité me que me metiera un golpe decisivo y llegué al final sacando fuerza de flaquezas. Cuando terminó la pelea, arriba del ring, yo estaba un poco triste, porque había perdido, al fin de cuentas. Pero el negro me abrazó y me dijo: "tú ser un gran campeón en tu categoría... tú ser bueno". Pienso que, así como nadie imaginó que en el 8� round me iba a levantar, me gané su respeto. Yo recién tomé conciencia de lo que había hecho al otro día, cuando salí a la calle y la gente me felicitaba a cada momento, y cuando fuimos los dos a comer un asado a una quinta con el Gral. Perón y el manager de Archie Moore me habló para que me fuera a pelear a Estados Unidos con ellos. No quise, yo acá en ese entonces ganaba muy bien, incluso cuando iba a pelear a Buenos Aires perdía plata, no ganaba tanto como en Montevideo, y en ese entonces allá (en EE.UU.) era muy diferente. Pero nació una linda amistad, al punto que cuando defendió el título con Rocky Marciano, me mandó una invitación escrita por su propia mano para que fuera a ver la pelea. Es más, por carta yo le mandaba preguntar cómo se entrenaba y él me dio consejos que yo apliqué y me sirvieron. Incluso, en el 60 me escribió para que hiciéramos otra pelea, pero yo me había retirado en el 59..."
La fecha, los 50 años de la pelea, descorrieron el velo. Y en medio de la cerrazón de la memoria, resurgió la epopeya. A pleno. Tal como fue. Conmovedora. Enorme. Sin la más mínima deformación ni maquillaje por cuenta de la nostalgia, que siempre barniza los recuerdos. Por más que todo parezca como extraído de una novela: "creo que la bolsa fue de 42.500 pesos. Era lo mismo que dólares en aquel momento. No sé, alguien una vez hizo la cuenta y puso que gané 271.000 pesos en toda mi carrera. Y mi sueldo en la Impositiva era de 250. Hay que ver que en la pelea con Luizao en el Estadio, se recaudaron 120.000 pesos, cuando por un clásico entre Nacional y Peñarol se hacían 80.000 en aquel momento..."
Y sí. Parece cuento. Pero era otra época. Otro siglo, nada menos. Porque Dogomar no sólo fue un campeón. Un grande. Fue un guapo del 900.
Una máquina que trituró hasta a la mafia
Nacido en Benoit, estado de Mississippi, el 13 de diciembre de 1913, el rival que tuvo enfrente Dogomar Martínez aquella lejana noche del 12 de setiembre de 1953 en el legendario Luna Park de Buenos Aires, era en ese momento el flamante campeón mundial de los medio pesados, ya que había conseguido el título al ganarle por puntos en 15 rounds el 17 de diciembre de 1952 a Joe Maxim, y además fue a lo largo de su extraordinaria —y casi se podría decir que inigualable— carrera uno de los pocos elegidos que, aún hasta el día de hoy, forman parte del más que selecto club de los boxeadores que pasaron la barrera de los 100 triunfos y las 200 peleas.
En realidad, la extensísima trayectoria de Archie Moore constituye un verdadero ejemplo, porque si en algún momento de la misma se le conoció popularmente como "el viejo Archie" —se retiró casi al cumplir los 49 años— fue, especialmente, porque empezó a boxear en la época —mediados de la década del 30— en que el poder político, la mafia y los promotores en Estados Unidos despreciaban a los púgiles negros, lo que hizo que estuviera diez años sin tener la chance de disputar el título mundial, pese a encontrarse en lo que, seguramente, fue su apogeo.
Es más: Archie Moore fue tan fuera de serie, que cuando finalmente pudo conquistar la corona de los medio pesados, ya con 39 años a cuestas, estuvo en la cima otros diez, ¡sin perder ni una sola pelea!
No cabe duda, entonces, que el adversario al que se opuso valientemente Dogomar Martínez el 12 de setiembre de 1953, fue un grande entre los grandes. Un rey auténtico, que al retirarse en 1963, sumó un asombroso total de 229 peleas, de las que ganó 194, 141 de ellas por KO, perdiendo únicamente 26, y antes del límite solamente 7 veces.
Archie Moore fue, en realidad, una fantástica máquina de pelear, ante la que Dogomar terminó de pie, sin dar lástima, sino dignamente. Porque el "Gallego" fue también una máquina: de coraje, determinación y guapeza.
Golpe a golpe
Fecha Lugar Rival Nacionalidad Resultado
08.01.51. Montevideo Domingo Arregui Argentino Ganó por puntos
02.02.51. Montevideo Alfonso Carinci Argentino Ganó por KOT 5
04.03.51. Montevideo Santos Zacarías Argentino Ganó por puntos
07.04.51. Montevideo Adolfo Cruz Argentino Ganó por puntos
08.05.51. Montevideo Lalo Landoni Argentino Ganó por KO 3
17.06.51. Buenos Aires Alfredo Giglio Argentino Ganó por KO 9
23.07.51. Montevideo Ramón Ríos Uruguayo Ganó por KO 9
24.08.51. Montevideo Francisco Pagola Argentino Ganó por puntos
19.09.51. Montevideo Teófilo Páez Argentino Ganó por puntos
22.10.51. Montevideo Armando Amanini Argentino Ganó por KO 7
19.11.51. Montevideo Dante Pereyra Argentino Ganó por puntos
12.12.51. Montevideo Alberto Aguirre Argentino Ganó por KO 6
10.02.52. Montevideo Pilar Bastidas Uruguayo Ganó por puntos
14.03.52. Montevideo Juan Oviedo Argentino Ganó por KO 6
04.04.52. Montevideo Pilar Bastidas Uruguayo Empate
21.06.52. Montevideo Juan Oviedo Argentino Ganó por KO 6
23.08.52. Montevideo Kid Cachetada Argentino Ganó por puntos
20.11.52. Montevideo Humberto Loayza Chileno Ganó por puntos
16.12.52. Montevideo Humberto Loayza Chileno Ganó por KO 8
16.01.53. Montevideo Felipe Suárez Uruguayo Ganó por KO 2
12.02.53. Montevideo Mario Díaz Argentino Ganó por puntos
05.03.53. Montevideo Ivano Fontana Argentino Ganó por KO 5
07.05.53. Montevideo Marcelo Ferri Argentino Ganó por KO 4
06.06.53. Buenos Aires Angel Casano Argentino Ganó por puntos
12.07.53. Montevideo Vicente Quiroz Argentino Ganó por puntos
12.09.53. Buenos Aires Archie Moore Estadounidense Perdió por puntos
04.12.53. Montevideo Ramón Ríos Uruguayo Ganó por puntos
18.12.53. Montevideo Pilar Bastidas Uruguayo Empate
05.02.54. Montevideo Pilar Bastidas Uruguayo Ganó por puntos
26.02.54. Montevideo Angel Casano Argentino Ganó por KO 8
10.08.54. Santiago Humberto Loayza Chileno Ganó por puntos
22.09.54. San Pablo Paulo Sacoman Brasileño Ganó por puntos
28.09.54. San Pablo Nelson De Andrade Brasileño Ganó por puntos
03.11.54. Montevideo Eduardo Arabel Argentino Ganó por KO 3
21.12.54. Montevideo Atilio Caraune Argentino Ganó por puntos
19.01.55. Montevideo Nelson De Andrade Brasileño Ganó por KO 9
28.04.55. Montevideo Nelson De Andrade Brasileño Ganó por KO 4
06.08.55. Montevideo Antonio Pacenza Argentino Ganó por puntos
03.09.55. Montevideo Rinaldo Ansaloni Argentino Ganó por puntos
03.12.55. Montevideo Kid Gavilán Cubano Ganó por puntos
08.02.56. Montevideo Dave Bondulich Francés Ganó por puntos
06.06.56. Montevideo José Santiago Argentino Ganó por KO 4
11.07.56. Montevideo Willi Höpner Alemán Empate
06.11.56. Montevideo Hans Stretz Alemán Perdió por puntos
07.12.56. Montevideo Juan Burgues Uruguayo Empate
11.02.57. Montevideo Wim Snoek Holandés Ganó por puntos
16.07.57. Montevideo Wim Snoek Holandés Empate
22.11.57. Salto Pablo Sagrispanti Argentino Ganó por puntos
27.12.57. Montevideo Pablo Sagrispanti Argentino Ganó por KO 7
11.02.58. Montevideo Antonio Díaz Argentino Ganó por puntos
18.03.58. Montevideo Luiz Ignacio Brasileño Ganó por KO 14
02.07.58. Montevideo Carlos Paiva Argentino Ganó por KOT 6
11.10.58. Montevideo Mauro Mina Peruano Ganó por puntos 15
16.01.59. San Pablo Luiz Ignacio Brasileño Perdió por puntos 15
13.03.59. Montevideo Carlos Paiva Argentino Ganó por puntos
09.05.59. Montevideo Luiz Ignacio Brasileño Ganó por puntos 15
TRAYECTORIA | HIZO 57 PELEAS Y GANO 49
En 8 años perdió 3 veces
La carrera profesional de Dogomar Martínez fue impresionante en más de un aspecto. En primer lugar, por el récord, ya que el "Gallego" hizo 57 peleas, de las que ganó 49: 28 por puntos y 21 por nocaut o nocaut técnico; empató 5 y perdió solamente 3, ante Archie Moore en Buenos Aires, frente al alemán Hans Stretz, que en ese momento estaba 2� en el ranking mundial y venció en un fallo sumamente polémico, y el brasileño Luiz Ignacio (Luizao), ante el cual el "Dogo" peleó engripado y con un calor de 42 grados en el estadio de Ibirapuera. Además, su campaña fue sumamente intensa: combatió 500 rounds en un período de 8 años y 3 meses.