JORGE DA SILVEIRA
La AUF dispuso la suspensión del fútbol a raíz de los episodios acaecidos recientemente, que generaron un clima inadecuado para la dilucidación de un campeonato. Los insucesos de la dirigencia y la ineficacia policial para combatir a los violentos, han incrementado el fenómeno en número y en la gravedad de los actos perpetrados que no brindan seguridad alguna a la gran mayoría de gente normal que concurre a los escenarios.
Esperamos que la suspensión sirva para adquirir conciencia de la gravedad del momento que se vive y se dispongan a realizar lo necesario para alejar de las canchas a quienes parecen ser irrecuperables. Los dirigentes, responsables de la creación de estas barras por su apoyo logístico y económico y hoy víctimas de sus amenazas y actos de terror, deben juntarse con las autoridades para identificar a quienes conforman esos grupos. La policía debe actuar eficazmente en la prevención y disuasión y, si eso no alcanza, en la represión.
Se dice que el Ministerio del Interior quiere delegar a los clubes la seguridad dentro de los estadios. Si eso es así, demandaría un tiempo para el caso de que estuvieran en las condiciones económicas de llevarlo a cabo. Lo fundamental es que se hable claro y se decida qué hará cada uno de aquí en más. Que la gente sepa lo que ocurrirá .