JORGE SAVIA
El triunfo de Nacional ayer tuvo visos casi históricos, desde que -por algo- hacía 38 años que los tricolores no le ganaban por 4 a 0 al hoy Defensor Sporting.
Sin embargo, más que hacia el pasado, y sin desconocer el valor que tiene para el presente por lo que significa la sólida gestión colectiva que expuso el cuadro de Pelusso a pocos días del partido ante Flamengo por la Copa, la goleada de la víspera parece tener una enorme proyección futura.
"Es una final", le había dicho el técnico floridense a Ovación, si el encuentro de la pasada jornada se miraba en el marco de la Tabla Anual, donde los violetas les llevaban 9 puntos a los tricolores. Y así la jugó Nacional, entonces. En todas sus líneas. Durante la mayor parte de los 90 minutos.
De esa forma, pues, desde el arranque, el local le ganó al visitante en todas las pelotas aéreas, en las divididas por abajo y, sobre todo, en lo que se refiere a las definiciones.
No importa que Defensor Sporting haya metido, como lo prueba la altísima temperatura futbolística que tuvo el trámite, según lo certifica el hecho de que Larrionda tuvo que mostrar 7 tarjetas amarillas y 2 rojas. Aún en medio de ese alto voltaje que tuvieron casi siempre las acciones, la actitud con la que jugó Nacional fue muy superior a la del campeón del Torneo Apertura, que a los 39` -pese a haber manejado por pasajes la pelota con mayor fluidez que los tricolores- ya iba perdiendo 2 a 0, y a los 69` -4` más tarde del golazo de Romero- estaba tan liquidado, que Pelusso se dio el lujo de sacar a los dos Morales, para que la gente les hiciera el homenaje de despedirlos con un conmovedor aplauso y, de paso, preservarlos para el partido de la Copa.
La expresión más acabada de la flaqueza que tuvo Defensor Sporting fue la torpeza que exhibió el fondo violeta -que perdió de arriba toda la tarde- en el tempranero gol de Barone. Y Nacional sacó partido de eso en forma demoledora.
Un símbolo, si acaso, fue la reacción de Pelusso tras la expulsión de Barone: ganando 1-0, pasó a Arismendi -gran figura del mediocampo- a marcar el lateral izquierdo y le hizo señas al "Chengue" y Fornaroli que se mantuvieran jugando en doble punta. De ese modo, con la imposición futbolística y anímica que concretaron en el medio Cardacio y "O.J.", los tricolores no los dejaron reaccionar a los violetas, y más aún: absorbiendo los intentos solitarios de Fernández, les dieron un pase para el sicólogo, porque le metieron 4 goles, acotaron la ventaja violeta en la Tabla Anual a 6 puntos y, si van a una final por el Uruguayo, la "paliza" de ayer va a estar en la mente de todos.
La cifra
68 minutos demoró Defensor en inquietar a Viera, que le ganó un mano a mano a Fernández.
Las estrellas
O.J. Morales
Corrió, quitó, pasó bien, subió y hasta remató al arco. Fue gravitante. Enorme.