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"No le damos bolilla al clamor popular que pide jugadores"

La entrevista se dio en su casa. Porque el Complejo Celeste es su segundo hogar, es donde el maestro Oscar Washington Tabárez pasa la mayor parte del día, realizando ese trabajo invisible, el que nadie o pocos conocen, pero que realiza ya desde hace una década.

Tabárez está en todos los detalles. Y sólo alcanza con ver lo que es la concentración uruguaya: un paraíso. Allí, al aire libre, bajo la sombra de las palmeras y el trinar de los pájaros, el entrenador de la selección habló de todo: del regreso de Suárez, de la mala racha de las lesiones, de la baja de Cáceres, la corrupción en la FIFA, y por supuesto, del partido ante Brasil, en un mes y monedas. “Esto está claro, hay que concentrarse en cada partido e ir a buscar los puntos”, sostuvo.

Fueron cuarenta minutos de charla con el entrenador de la Celeste. Distendido, suelto, Tabárez habló de lo que se viene. De la importancia de cada partido y “de ir a Brasil en busca de los tres puntos”. Confesó que hubo una autocrítica grupal después de la Copa América de Chile.

—¿Cómo convive con esto del regreso de Suárez por un lado, y la seguidilla de bajas y lesiones, por otro?

— Lo de Suárez ya sabíamos el tiempo que iba a llevar, producto de lo injusto de la sanción que le impusieron no? Casi dos años… Y bueno, en alguna oportunidad reivindiqué lo que pienso, que iba a ser el mejor refuerzo un selección en las Eliminatorias. Y bueno, ahora eso se da. Para mí fue muy importante cuando terminó el partido con Chile saber que ya estaba cerca de ser habilitado, que podíamos empezar a contar con él. Ya sabemos de sus características. Es un jugador que cuando está en una cancha defendiendo a cualquier equipo, se nota su presencia. Y creo que viene con más evolución. Porque cada vez que venía, venía con cosas conquistadas en sus equipos. En el Groningen, en el Ajax, en el Liverpool y ahora en el Barcelona ni que hablar. Vamos a recibir a un futbolista que es importante no sólo por lo que hace dentro de la cancha sino por lo que aporta para el grupo, a la convivencia, a todo. Terminados los partidos en donde quizás sorprendimos un poco en el 2015, y siempre llegaba un mensajito de él, hablando muy elogiosamente del equipo y se notaba cierta sorpresa… quizás eso nos pasó a todos.

— ¿Y las lesiones, maestro?

— Bueno, no es la primera vez que nos pasa. Hay momentos que la liga es buena y hay momentos que la liga es mala. Nos ha pasado ya en varios partidos. Ya tuvimos dificultades en estos partidos anteriores. Quizás nos olvidamos más fácilmente porque se ganaron, pero tuvimos que sufrir bajas. Tuvimos problemas con el Cebolla, Cavani estaba suspendido, y a Fucile no lo pudimos llevar porque tenía algún problemita.

— Lo de Cáceres es serio.

— Sí. Es lo que me afectó más, pero esto es algo personal, fue la lesión de Cáceres. No por perder a un jugador. En ese sentido, ya lo estoy esperando para el 2017, porque vamos a estar en plena Eliminatoria. Me afectó porque en estos tiempos me regodeaba de lo bien que lo veía a Cáceres en la Juventus. Lo noté muy concentrado, las ganas que le ponía. Obviamente quería aportar para recorrer cierto camino y lo estaba logrando. Más allá de que decía que tenía que emigrar, logra que el entrenador le pida a la directiva que le extiendan el contrato porque lo necesitaba. Y además, porque él encaminó esto después de muchas dificultades que tuvo por cosas generadas de dentro de la cancha, por las lesiones, y también por otras de fuera de la cancha. Y bueno, esos temas, obviamente como siempre, acá dentro de la selección se hablan, para que los futbolistas encuentren ellos mismos sus propias soluciones, si es que tienen problemas. Y lo veía muy bien. Por eso me dio mucha bronca que justo en este momento le pasara una cosa de éstas. Pero él es un futbolista para estas cosas muy fuerte. Tiene el apoyo de la familia, tiene muy ordenado el entorno, y sólo tiene que pensar en su recuperación. ¿Los demás? Bueno, molestias musculares, articulares, hay que esperar a ver qué pasa.

— ¿Los recambios están dentro en el grupo?

— Y bueno… respecto a eso, creo que nosotros, manejándolo en la intimidad del cuerpo técnico, porque no sale de ahí, tenemos un grupo de futbolistas mucho más amplio de los que están siendo convocados o reservados. No es un paso fácil claro, porque no somos de proceder ligeramente en eso de traer un jugador porque hay clamores populares. No le damos bolilla a eso, por más que puedan tener fundamentos y todo… Muchas veces nos hablan de jugadores que estamos siguiendo, pero no le damos mucha bolilla. Creo que es un paso importante cuando un jugador es reservado y ni que hablar cuando es convocado.

— ¿Y cuándo es el momento?

— Cuando se le cita, es pensando en que el futbolista ya tiene el perfil y está en condiciones de continuar en la selección. Y continuar no sólo para aportar inmediatamente, sino para llegar hasta fines, por lo menos, de este período que culmina al final de la Eliminatoria. Ojalá que con la clasificación a Rusia 2018. Eso es lo que queremos en cuanto a los jugadores a disposición.

— ¿El criterio?

— En cuanto a los criterios que manejamos son los mismos. Que demuestren sus condiciones en niveles de exigencia importante, que tengan una edad que le permitan sortear los años que quedan para cumplir la meta que nos trazamos, y muchas veces, esperamos que un jugador juvenil, cuando juega en un equipo que tenga actividad internacional pueda pasar directamente a la selección. Ya ha pasado: caso Nández, Michael Santos, Lozano… Pero hay veces que en sus clubes no tienen esa oportunidad y muchas veces migran por sus condiciones. Y creo que es una etapa importante. En Europa por ejemplo, donde se juega a un nivel de exigencia superior, y ahí lograr una titularidad es algo muy rescatable. Entonces esos jugadores demuestran, desde el punto de vista de ciertos aspectos de perfil que queremos, del punto físico y de las experiencias por las que pasan, que ya están. Ahora si pienso en un delantero y tengo todos los que tengo, capaz que no está el espacio, pero seguimos de cerca viéndolos, porque todos pueden ser utilizables.

— Como cuando no estuvo Suárez…

— Claro. La ausencia de Suárez también dio oportunidad de que algunos jugadores que venían alternando, caso Stuani y Abel Hernández, en esa situación por mérito de ellos. Se mentalizaron y trataron de aprovechar la oportunidad. Y bueno, creo que aportaron y el equipo consiguió cosas. De eso se trata. Además, en este plantel hay jugadores que si no logran ese espacio, y son considerados, siguen aportando, dando todo en los entrenamientos, estando a la disposición para cuando se le dé la circunstancias de entrar y en ese sentido acá las cosas están muy bien. Cuento todo esto porque nosotros creemos que tenemos posibilidades de solucionar problemas para los casos puntuales. Godín y el Mono Pereira, por ejemplo, no los vamos a tener para un solo partido. Eso hay que tenerlo en cuenta. No traer jugadores por las dudas para que al segundo partido queden totalmente rezagados. Todas esas cosas se consideran. Y hay que tener calma porque la realidad en la que nos tenemos que basar todavía tiene tiempo por delante. Para esa fecha del 10 de marzo todavía queda tiempo de los jugadores en sus equipos: que mejore su situación o que empeore.

— ¿Suárez tiene techo maestro? ¿Es, hoy por hoy, el mejor 9 del mundo?

— Eso del techo es una imagen. Si hay un jugador que en toda su trayectoria, sobre todo desde que se fue a Europa, fue conquistando cosas, fue subiendo escalones, fue él. Y en la medida que esté en condiciones físicas y esté en una edad potable todavía, va a seguir consiguiendo cosas. Respecto al mejor del mundo yo soy enemigo de buscar en un deporte colectivo al mejor. Porque la historia del fútbol es muy larga… y justamente el otro día me preguntaron si había visto algo como el tridente de ahora… capaz que no vi un tridente, como este del Barcelona, pero ¡vi cada jugadores jugando juntos! Desde Puskas a Di Stéfano, hasta los brasileños que se juntaron en el Brasil del 70, una cosa maravillosa en la historia del fútbol y a veces los miro de vuelta y veo esa técnica estupenda que hipnotizó a todos. El fútbol evoluciona, y lo cierto es que Luis se beneficia de esas cosas, y ese tridente del Barcelona ocupa ya una parte de la historia. Pero, evidentemente, Luis ha aumentado su potencial en los últimos tiempos. Pero creo que más que nada, no porque haya cambiado su característica, sino por su grado de madurez. Es un jugador que ha crecido muchísimo, eso es indudable.

— Y es parte del proceso. Suárez llegó a los juveniles...

— Sí, y voy a contar algo: una vez hablando acá con entrenadores de juveniles en el 2005, cuando ya estábamos trabajando para los Sudamericanos del 2006, y Luis era uno de los juveniles que venía, no era titular. Muchos decían: maestro, ¿usted no ve la cantidad de pelotas que pierde?. Y yo les decía, es cierto. ¿Y ustedes vieron lo que intenta él cuando pierde la pelota? Porque es muy fácil no perder la pelota tocando para atrás, pero él siempre intenta poner la pelota atrás del defensor, y en eso pierde muchas pelotas, porque los defensores juegan, pero cuando logra ganarles la posición es una situación casi inminente de gol. Es la piel, es el ADN de Luis. Él es así.

— Hoy el hincha piensa que su regreso va a ser el de un salvador de la selección....

La gente se imagina de que todo le va a salir bien de primera, ojalá que sea así. Pero el fútbol no es así. Cuando hablan de un salvador, no sé a qué se refieren. Lo que sí estoy seguro es de que va a aportar mucho a la selección, pero tenemos que cuidarnos mucho en no recargarle las tintas. No es decirle hacé lo que quieras, pero tampoco decirle mirá dependemos de vos para esto o para lo otro. Nunca lo hemos hecho. Por lo que sabemos lo que va a aportar, por lo que significa su presencia, él ya es importante. Y después, por las ganas que teníamos de esperarlo, el efecto que va a producir en el grupo, la convivencia, sus enojos en los picados… todas esas cosas que son parte de la esencia de Luis. Y también va a aportar ese espíritu ganador que tienen todos estos jugadores, siempre están pensando en ganar, y de vez en cuando lo conseguimos.

— ¿Es lo mismo Brasil de visitante que Perú de local?

— Ya lo hablé con los jugadores… y como hablé con los jugadores siento la libertad como para comentarlo. Una de las cosas que hablábamos en Panamá, después de la Copa América, cuando fuimos a jugar un amistoso, fue de eso, e hicimos una autocrítica. No sólo de cómo veíamos nosotros las cosas, sino de cómo nos veían los demás. Y puse expresiones de los entrenadores rivales, conferencias de prensa, cómo nos veían y qué eran las cosas que teníamos que mejorar. Les fui muy claro: vamos a jugar una Eliminatoria, y una Eliminatoria se hace por puntos, más allá de que muchas veces se gastan ríos de tintas en decir que hay que tener más posesión de pelota, que esto, que aquello, pero la realidad es que la clasificación se logra por puntos. Y ahí en esa charla dijimos: en cada partido tenemos que lograr los puntos. Y si recuerdan, antes de ir a Bolivia yo dije que el objetivo eran los tres puntos. Y no era que supiera que se iba a ganar. Tenía muchas dudas, las experiencias anteriores ahí habían sido negativas en cuanto a los resultados. Pero tenemos un grupo de futbolistas como estos que van a competir, que están muy unidos, que quieren ganar, y eso a la hora de enfrentar dificultades en los partidos, es vital. Acá en el partido con Chile, los primeros minutos no la agarrábamos, pero el equipo no se cayó. Siguió insistiendo y lo sacó adelante. Y ya no vamos a enfrentar a ese Chile… Siempre jugamos pensando en el rival. Ahora se viene Brasil. Y vamos a ir a conseguir los puntos. Sabemos que tenemos dificultades, sabemos lo que hace Brasil, lo que juega, nos hemos basado mucho en el partido ante Perú, pero no creo que nos sorprenda demasiado en ese sentido. Tenemos que trabajar mucho para controlarlo y para crearle problemas. Nunca sabremos si podremos lograrlo o no, eso se verá. Pero vamos a ir por todo. A buscar los tres puntos. Los partidos se juegan una vez sola, y nosotros nos tenemos que concentrar en ese partido. Hoy es Brasil, Brasil y Brasil, y después recién hay que ponerse a pensar en Perú. Ya nos pasó: la derrota ante Ecuador nos motivó mucho más para el partido con Chile. Los jugadores vinieron con mucha bronca.

— La última maestro. ¿Esta deuda que la AUF mantiene con el cuerpo técnico afectó el relacionamiento?

— Algunas cosas tomaron una dimensión pública y puede quedar la imagen de que la gestión de estos neutrales no está bien y no hay una buena relación. Y no es así. No se dijo nada que no fuese cierto, no estamos al día y es una circunstancia. Se están buscando soluciones. Pero hay muchas otras cosas que se hacen muy bien. Lo que sucede en este Complejo es algo palpable, por ejemplo. La organización de los cuerpos técnicos, en fin, hay cosas que se siguen haciendo muy bien. Y muestra que hay un excelente relacionamiento.

"Me da vergüenza, fui ingenuo y tonto".

"Me alejé de FIFA después de la resolución que toma un Comité de Disciplina por el caso Suárez. A alguno los conocía porque me había reunido con el Comité de Estrategia, y fue un honor que me designaran ahí. Los únicos dos entrenadores éramos Del Bosque y yo. Lo presidía Blatter, estaba Grondona, toda la plana mayor. Yo no podía seguir compartiendo momentos con gente que no merecía confianza. Era una sanción exagerada en cuanto al tiempo y avasallaba los derechos humanos de una persona, lo trataron como a un delincuente, estaba todo muy influenciado por gente vinculada a la Premier League, periodistas que han hecho una permanente campaña de desacreditación de Luis. Y esto de la FIFA fue casual, si los campeonatos que vienen en 2018 y 2022 se hubiesen hecho en Estados Unidos e Inglaterra, no pasaba nada. Se empezó a investigar y saltó todo. A uno le da da vergüenza haber sido contemporáneo a todo esto, haber sido tan tonto de no vincular estas cosas con la corrupción. Yo iba a la FIFA y a la CSF y me maravillaba el lujo faraónico, y jamás lo vinculé. Fue una ingenuidad, un error. Espero sirva para cambiar el fútbol sudamericano".

RESERVADOS.

El 10 da la lista.

Tabárez va a dar a conocer la lista de reservados para los partidos ante Brasil y Perú el próximo 10 de marzo. El entrenador va a esperar por la evolución de los futbolistas que están lesionados, y después de tener los informes correspondientes, resolverá al respecto. Por otro lado, espera que la hora del encuentro en Recife ante Brasil (fijado para las 16.00 horas) varíe y se pueda jugar, al menos, dos horas más tarde. "Ya estuvimos ahí en dos oportunidades, en la Copa Confederaciones y en la Copa del Mundo y el calor se hace sentir", dijo a Ovación.

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