DIEGO PÉREZ - Periodista
Ante Perú, el martes a la noche, Diego Forlán jugó de Diego Forlán y se fue de la cancha con la pelota abajo del brazo. Jugando donde más rinde, donde más le gusta, donde más daño causa a las defensas rivales, el delantero hizo tres goles -los tres primeros- y se convirtió en el máximo artillero uruguayo en la historia de las Eliminatorias.
"Cachavacha" arrancó el camino hacia Sudáfrica 2010 dos goles abajo de Darío Silva, el hombre que llevó a Uruguay a jugar su último Mundial, el que se jugó en 2002 en Japón y Corea. Ya en la primera fecha, ante Bolivia y en una tarde inspirada de los dirigidos por Óscar Tabárez, Forlán descontó otro tanto en esta particular tabla de goleadores y con el "hat trick" del martes ante Perú alcanzó y pasó al olimareño, que en su carrera marcó ocho goles en 25 partidos que jugó con la celeste rumbo a los Mundiales.
Los números de Forlán son muy buenos. Sus 10 goles en Eliminatorias los convirtió en 20 partidos. Si bien jugó el Mundial de 2002 -incluso anotó un gol ante Senegal-, su primer encuentro por Eliminatorias fue el 7 de septiembre de 2003, dirigido por Juan Ramón Carrasco. Ante Bolivia, abrió el camino de una contundente goleada 5-0 en el estadio Centenario. Terminó el torneo con seis goles en 16 partidos, pero lamentablemente en las instancias decisivas, ante Australia, una lesión le jugó en contra. Fue titular en el encuentro de ida pero a los pocos minutos pasó a mirarlo desde el banco, masticando bronca. Para la vuelta no se recuperó, Uruguay sintió mucho su ausencia y terminó afuera de Alemania 2006.
Desde hace un tiempo, Forlán es el delantero uruguayo de mayor renombre a nivel mundial y el martes, en su cuarto partido en estas Eliminatorias, dio una muestra del porqué. A los siete minutos definió desde el borde del área, de zurda y por encima del arquero, para abrir el marcador. Media hora después, de derecha, transformó en gol un penal que le habían hecho minutos antes a su tocayo Godín. Y a los 11` del segundo tiempo sentenció el partido con un cabezazo sobre el segundo palo. Fueron tres goles importantes. Tres tantos muy distintos pero de un solo color: bien celeste.
Con ellos, Forlán ya está en los escalones más altos de la tabla de goleadores de estas Eliminatorias, con cuatro tantos, los mismos que Sebastián Abreu. El martes, Forlán, jugando de Forlán, se ganó los aplausos en la fría tardecita montevideana y se hizo un lugar en la historia de la selección.