PEÑAROL

Dio la cara: Nahitan Nández

“Estamos en deuda, nunca me había pasado de caer tan bajo”, dijo el volante, quien también felicitó a Nacional.

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Foto: Francisco Flores

Nos juntamos un rato para terminar de alguna manera este semestre que no fue nada bueno y por el cual nos sentimos muy en deuda", dijo Nahitan Nández, sobre la comida que compartió ayer en Los Aromos con sus compañeros a modo de cierre de un período que todos pretenden olvidar lo antes posible.

"No quiero poner excusas y nos es fácil encontrar una explicación a lo que nos pasó. Este es un grupo nuevo y todo lleva un período de adaptación y es un grupo muy joven también. Más allá de los resultados, se destacan algunas cosas muy positivas, como el grupo. A pesar de los malos resultados y de la violencia que se vivió, y de que no pudimos jugar el clásico, algo que nos afectó mucho. La ilusión de jugar el clásico siempre es muy grande, más en este caso que era lo único que nos quedaba y más para los nuevos que iban a jugar su primer clásico. Pero no se pudo dar", se lamentó el volante quien a pesar de su juventud, cumplirá los 21 años a fin de mes, es uno de los referentes del plantel carbonero.

"Nos sentimos un poco rehenes de toda esa violencia. Si bien no pasa por nuestras manos, de alguna manera estamos adentro de ese círculo también. Fue un momento muy duro para todos y a algunos compañeros hasta les tocó ir a declarar a un juzgado", admitió Nahitan.

Más adelante, reconoció que jamás esperó terminar en el decimocuarto lugar de la tabla. "Menos estando en Peñarol, que es un club y una institución que no se merece esto. Siempre hay altibajos, pero nunca me había pasado de caer tan bajo. El fútbol es así y hay que saber salir adelante y ponerle el pecho a las balas como se dice".

Nández volvió a Peñarol tras un pase frustrado al fútbol italiano, pero enseguida se acomodó en el equipo y fue uno de los que más rindió. "Para mí, fue un semestre de sube y baja. Se frustró el pase y fue difícil volver para atrás, porque uno se ilusiona con ir al exterior y acomodar su futuro. Pero por suerte tengo una familia que siempre está atrás apoyándome y le doy gracias por haberme hecho así. Mi cabeza es bastante dura como para soportar lo que pasó y salir adelante", afirmó.

"Recuerdo que habíamos hablado con Pablo (Bentancur), mi representante, que después de lo que había pasado me iba a tomar una semana o dos antes de volver, sobre todo teniendo en cuenta que Matilda (su hija) ya estaba por nacer. Pero yo pensaba que tenía que volver derecho a entrenar para ganarme el puesto que por distintos motivos había perdido. Y fue así, vine derecho del aeropuerto a entrenar. Mi cabeza estaba en volver para hacer las cosas bien".

Puede que le surjan nuevas posibilidades de emigrar, pero tampoco le disgustaría quedarse para tener revancha en el club. "Estamos en deuda, y este no es sólo un pensamiento personal sino de todo el grupo. Si bien el semestre pasado fuimos Campeones Uruguayos, ahora estamos en deuda. Además, soy hincha de Peñarol y acá siempre me tratan muy bien. Y todavía no sé nada de mi futuro", aclaró.

Luego Nahitan se refirió al campeonato que ganó Nacional. "Fue bastante parejo, si bien cuanto salió a jugar de visitante le costó, se hizo muy fuerte en su cancha y eso es algo importante". Seguramente, la mala campaña aurinegra se hubiera maquillado un poco si el campeón hubiera sido otro equipo. "Y... yo como hincha te digo que sí. Todos nos preparamos para lo mismo pero Nacional es el campeón y las felicitaciones para ellos como corresponde".

Nahitan reconoció, a su vez, que ellos no pudieron lograr en el CDS, lo que Nacional en el Parque Central. "Peñarol hizo un estadio maravilloso para disfrutarlo y no se pudo. Solo en algunos partidos y no era la idea. Todo eso nos duele. Ha sido un semestre muy complicado desde lo futbolístico y también desde afuera con toda esta violencia. Algo que se tiene que cortar de una vez porque en Uruguay lo más fuerte que tenemos es el fútbol. Hay que tomar las medidas justas para que la gente puede volver a disfrutarlo".

Los aurinegros comenzaron ayer su licencia. Nández se va para Maldonado para pasar las fiestas con su familia y luego a Punta del Diablo como siempre. Pero esta vez con Matilda. "Hay que acostumbrarla de chiquita. Lo de mi hija fue lo más lindo que me pasó este semestre. Con Sarah somos padres jóvenes, estamos pasando momentos únicos y muy lindos y aprendiendo de la vida", admitió.

"Voy a tratar de despejar un poco la cabeza, más en este momento. Estas vacaciones van a ser un poco complicadas, pero hay que tratar de disfrutarlas igual", finalizó.

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