ENTREVISTA

Coco Conde: el regreso a Danubio, las experiencia en clubes grandes y su futuro como entrenador

El arquero volvió a Danubio por el ascenso y fue una de las vallas menos vencidas en el regreso a primera del franjeado; a sus 39 años piensa ya en su futuro.

Esteban "Coco" Conde en Danubio. Foto: Estefanía Leal
Esteban "Coco" Conde en Danubio. Foto: Estefanía Leal

No es casualidad que Esteban “Coco” Conde sea ovacionado en Danubio. En la primera fecha del Intermedio, ante Cerro Largo, el arquero recibió una placa conmemorativa por sus 200 partidos en el equipo de la Franja.

El regreso de Conde al conjunto de la Curva de Maroñas se dio luego de una larga trayectoria en la que pasó por equipos grandes como Nacional o Universidad de Chile y en los que logró títulos como la Copa Sudamericana. Sus buenas actuaciones también lo llevaron a ser parte del plantel de la selección uruguaya en varias ocasiones.

Hoy más cerca del retiro, volvió a la que fue su casa y donde se consagró campeón en a temporada 2006/07, para dar una mano en un momento complicado.

El regreso a la Franja.

 Las circunstancias del regreso de Conde y de otras figuras a la institución fueron particulares: el equipo descendía por primera vez desde finales de los ‘60 y se quería darle identidad ganadora al equipo.

“Estaba jugando en Atenas de San Carlos y todo apuntaba que iba a renovar mi contrato allá. Hubo una movida en el club apoyada, tanto por la dirigencia como por Leo Ramos, de repatriar algunos jugadores que habíamos pasado con determinado éxito y querían un poco regar de sentido de pertenencia para superar un momento bastante delicado y con el objetivo claro de ascender lo más rápido posible”, cuenta Conde a Ovación.

Así se abrieron las puertas y se sumó a varias figuras como Sergio Rodríguez, Ribaír Rodríguez, Leandro Sosa, Juan Manuel Olivera, Ignacio González, entre otros.

“La verdad es que todos estábamos encantados con la idea de reencontrarnos y con un objetivo muy claro, común y que nos movía a estar en esta situación compleja de club para ayudar de donde tocara, porque algunos jugamos más y otros menos, pero a todos nos tocó aportar”, señala el experimentado arquero.

A sus 39 años, el Coco dice que va día a día, evaluando cómo se siente pero es consciente que pasa por una buena etapa: “A nivel personal, obviamente que muy contento de estar en el club que estoy, después de un tiempo donde realmente no esperaba volver a Danubio por una cuestión de edad y de lógica. Seguí las circunstancias y acá estamos, felices de estar donde estoy”.

El presente de Danubio

Luego de un Torneo Apertura donde Danubio quedó sexto, el equipo no logró la victoria en el Intermedio. El franjeado busca insistentemente llegar con peso, una carencia que arrastra desde el Apertura donde tuvo seis empates, seis victorias y tres derrotas, a las que se suman una nueva igualdad y una derrota de esta nueva fase.

“Estamos intentando dar un paso adelante en cuanto al juego, a lo colectivo y, sobre todo, en ofensiva. Hemos logrado un buen nivel defensivo pero estamos como tratando de dar un paso más, para ir en busca de los partidos”, comenta el guardameta. Y añade: “Queremos mejorarlo para tener más oportunidades de gol, de ganar los partidos y ser protagonistas”.

“El equipo está preparado para combatir siempre y, aunque suena reiterativo, estamos abocados a seguir mejorando en cuanto al juego colectivo y ofensivo para definitivamente plantarnos como un equipo que va con determinación a buscar lo que quiere y que es lo que quiere Danubio en este momento para ser protagonistas en los partidos y sumar mucho más seguido de a tres”, remarca mientras analiza lo sucedido en los últimos encuentros.

En sus palabras ya se perfila lo que ve para su futuro: cuando cuelgue los guantes seguirá adentro del campo de juego, pero como entrenador.

El retiro.

 A sus 39 años, el arquero sabe que está cada vez más cerca el día de dejar de estar dentro del campo de juego. Sin embargo, no planea quedarse en su casa cuidando a sus gatos Pichu e Inti, sino que se prepara para el rol de entrenador.

“Estoy trabajando, porque lo estoy asimilando día a día y tratando de que sea lo más natural posible. El terminar la carrera implica hacer una especie de duelo, también por el hecho de que se termina algo que he hecho durante muchísimo tiempo y que ha formado parte de mi vida desde hace mucho. Pero en definitiva ir preparándome para ser entrenador hace que mi mirada también sea mucho más natural”, afirma.

Sobre cómo se prepara para dar el nuevo paso, revela que está recibido de entrenador pero que sigue haciendo cursos para profundizar en aspectos que son fundamentales. Además, adelantó que ya tiene conformado el cuerpo técnico y han tenido reuniones de planificación.

“En los momentos libres estamos dando pasos realmente firmes hacia ese lugar. Ya con una determinada madurez, que me permite separar de mi día a día mi cabeza plena como jugador, mientras disfruto muchísimo de lo que estoy haciendo”, agrega.

Para Conde, este final de su carrera hace que valore muchísimo donde está: “Agradezco a la vida que me haya dado la oportunidad de volver y cerrar mi carrera acá”, concluye.

Esteban Conde al ganar la Supercopa Uruguaya 2019 con Nacional en el clásico
Foto: Archivo El País

Dos experiencias en equipos grandes

El arquero hizo sus primeras armas como futbolista en Nacional de Young y llegó al fútbol profesional a través de Rentistas. Luego pasó por Danubio, Universidad de Chile, Atlético Rafaela, Nacional, Banfield y Atentas de San Carlos. Las experiencias en el exterior, asegura, lo hicieron madurar muchísimo como futbolista y hoy valora mucho su carrera.

Jugar en Nacional, un anhelo familiar
El futbolista hizo sus juveniles en la filial tricolor de Young y explica que toda su familia era hincha del Bolso. Cuando llegó a los tricolores, cada vez que iba a su ciudad natal, la casa de su madre se llenaba de fanáticos que iban a ver cómo estaba, confiesa.

La Copa Sudamericana desde afuera
Si bien no jugó muchos partidos en Universidad de Chile, Conde fue parte del plantel que logró la Copa Sudamericana en 2011. Para el arquero la experiencia fue un aprendizaje porque nunca le había tocado estar afuera de la cancha, sin embargo se sintió muy importante dentro del vestuario en la campaña.

Anécdotas inolvdables

El arquero que pateaba los penales:
"Pateaba penales en Danubio, pero con la madurez entendí lo importantes que son los goles para los delanteros y dije: ‘zapatero a tus zapatos’”.

El técnico que no lo puso:
"En Chile llegó un técnico que prefería a otro y eso generó una crisis. La aproveché como un lindo momento de aprendizaje y madurez personal”.

El debut en la selección uruguaya:
"Tuve mi debut en la selección siendo siendo bastante veterano, el día del cumpleaños de mi esposa jugué mi único partido en la celeste”

El sueño cumplido:
"Puede sonar conformista, pero para mí es tremendo el hecho de haber jugado a nivel profesional de por sí, ya era lo que soñaba siendo niño”

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