A jugar

| Los técnicos miraron para abajo y cuatro equipos completos se podrían formar con los ascendidos

DIEGO PÉREZ

Comienza esta tarde la temporada 2008/2009 y los equipos todavía se están armando para la primera parte del año futbolístico en Uruguay: el Torneo Apertura.

Con la mayoría de las arcas castigadas a pesar de la continua fuga de talentos, las instituciones se las han arreglado -y lo seguirán haciendo por unos días- más como pueden que como quieren.

Sin embargo, como la cantera es inagotable, lo que se demuestra en cada período de pases, la gran mayoría de los entrenadores han optado por mirar hacia abajo y buscar posibles soluciones a algunos problemas a través de jugadores formados en las divisiones inferiores. Así, son ¡cuatro equipos enteros los que se formarían utilizando futbolistas ascendidos, con nula o escasa participación en Primera División!

Algunos de esos 44 jugadores fueron invitados a entrenar con el primer equipo aún cuando sus posibilidades de tener minutos a corto plazo sean ínfimas; pero para el fogueo, para adquirir experiencias y hábitos de Primera División, a esos jóvenes de entre 15 y 19 años les sirve y mucho una pretemporada con los "mayores" y algo más.

El movimiento durante este período de pases fue, al menos en cantidad, muy rico. Hubo equipos como Rampla Juniors que, prácticamente, cambiaron la totalidad de su plantel con respecto al que terminó jugando la temporada pasada. Incluso, Peñarol integró 13 nuevas piezas a su plantel, sin incluir a aquellos ascendidos de los cuales se hablaba al comienzo. Otros clubes, como Nacional, han optado por simplemente por retocar su plantilla.

Para hablar de nombres hubo vueltas importantes al fútbol uruguayo. Alexander Medina lleva la bandera en tal sentido, al volver a ponerse la camiseta de Nacional tras su paso por el fútbol español. En la vereda de enfrente, Gonzalo de los Santos y Nicolás Rotundo retornaron al club de sus amores: Peñarol. Otras vuelta a sus raíces la protagonizan Javier Delgado y Diego Perrone en Danubio.

Defensor, el actual campeón, soportó la ida de varios estandartes de la notable campaña de la temporada pasada y apostó a jugadores de experiencia para sustituirlos. Así intentará volver al sitial de privilegio que ganó esta década y perdió temporalmente el último año. Para eso, recargó sus baterías más que nada en ofensiva y en el resto, un simple retoque.

En cuanto a la movida interna, fue intensa; pero uno de los pases que se robó la atención fue el del delantero Abel Hernández, que a sus 17 años dejó Central Español y llegó a Peñarol con ganas de demostrar porqué le dicen la "Joya".

Arranca el Apertura y muchas ilusiones se ponen en marcha, porque la pelota comienza a rodar.

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