La Clave

Un triste viraje

Javier Miranda era una figura respetada por su lucha y sobria defensa de los derechos humanos. Hasta que fue electo presidente del FA y se convirtió en un militante radicalizado de ese partido al punto que se ha sumado a la penosa lista de los defensores de Nicolás Maduro. Miranda pasó por alto a los centenares de muertos en las calles, los presos y torturados, los proscritos y a la inexistencia de libertades fundamentales en Venezuela. En pocas palabras: se olvidó o cambió los derechos humanos.

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