LA CLAVE

Ahora fue un niño

Es tanta la repetición de los hechos de violencia que se produce una especie de acostumbramiento a vivir con ellos, se pierde la rebeldía y todo es resignación. A eso hemos llegado. Todos los días la crónica policial nos informa de asesinatos, heridos y rapiñas que se registran con total desprecio de la vida. El martes, dos individuos llegaron en moto a la plaza Casavalle, amenazaron a una mujer y dispararon. Una bala impactó en un niño que estaba jugando. ¿Hasta cuándo habrá que soportar esto?

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