LA CLAVE

Máxima austeridad

Raúl Sendic dijo a El País que si pudiera echar el tiempo atrás, eliminaría las tarjetas y si le dieran una la prendería fuego. Eliminarlas es el mejor camino, pero si se mantiene el uso de las mismas para los jerarcas de empresas y otros organismos públicos, no hay necesidad de prenderles fuego, sino que se debe optar por no usarlas o hacerlo solo para gastos mínimos e imprescindibles de la función, aplicando el criterio de máxima austeridad. Es el dinero de los ciudadanos y no de los jerarcas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos

º