Ignacio Sienra
Ignacio Sienra

Es la hora de mojarse

Se nos acaba de ir un extraordinario político, ex Presidente, y representante de una casta única en la historia del Uruguay. El señor Jorge Batlle. Murió como lo eligió, luchando y trabajando para el bien de los demás y de su Partido.

Se nos acaba de ir un extraordinario político, ex Presidente, y representante de una casta única en la historia del Uruguay. El señor Jorge Batlle. Murió como lo eligió, luchando y trabajando para el bien de los demás y de su Partido.

Nos ha llegado un reportaje con Jorge Traverso en el cual Batlle describe, como principal testigo que fue, una de las primeras conversaciones entre Novick y Mujica, en la que Mujica le espetó “lo que pasa es que usted tiene plata”. A lo que el segundo le respondió, “por supuesto, porque yo trabajé”. Es bestial. El contenido del intercambio no parece ser entre un ex presidente de la República y un empresario, que ha resuelto trabajar para los demás…

También hemos podido escuchar las palabras que pronunció el presidente Mauricio Macri, en una reunión en su ex colegio de hermanos irlandeses, en Buenos Aires, ante sus ex compañeros, educadores, y ante las nuevas generaciones. “Más nervioso que en la ONU” de acuerdo a sus palabras, dijo sentirse “como volviendo a casa, lo que nos pasa a los que nos educamos en épocas no tan lejanas.”

Manifestó que lo que se está viviendo allí “no es un cambio económico sino un profundo cambio cultural, o sea reencuentro con valores centrales, muchos de los cuales aprendió en su colegio”. Expresó: “De esos valores, el primero es el trabajo en equipos, el compañerismo y la lealtad (...) Y en este momento que uno de cada tres en Argentina la está pasando mal, se requiere de todos para poner todo de cada uno. Mucho más importante que tener es ser, y uno es cuando tiene la capacidad de dar y compartir…”

Se trata sin dudas de dos mensajes muy potentes, muy fuertes.

No debemos olvidar lo que ha hecho Novick y, sobre esa base, debemos dar en principio crédito, y reconocer la valentía y decisión del empresario, que ha generado un espacio nuevo y ha fundado un nuevo partido.

Nadie puede dudar que estamos en un momento crítico. Estamos gobernados por una suerte de entramado que ni siquiera le permite a sus figuras moverse con libertad, con sentido común y patriotismo. Resulta imposible investigar turbios asuntos de posible corrupción de gobierno y lavado de activos desde la anterior administración en el caso de Venezuela.

El Frente Amplio ha perdido la decencia y la vergüenza, y la ciudadanía lo sabe. Lo constata. Y la fisura es de tal magnitud que se han empezado a retirar legisladores y referentes del Frente (Valenti, Mujica -el decente-, Legaspi, y seguirán a borbotones porque la hipocresía es insostenible). El iceberg abrió al Titanic, y el mismo se hundirá irreversiblemente.

Entonces hay una enorme responsabilidad de la oposición para trabajar mancomunados para derrotar al FA y para gobernar bien. Hay mucho más de lo que se cree por hacer. Los “pasivos ocultos” son inimaginables.

Tenemos el derecho a pedirle a los blancos estar a la altura de la responsabilidad que tenemos, ya que no hay duda es el Partido el que tiene la posibilidad más cercana de resultar triunfante en la próxima elección. Pero hay que empezar ya a “mojarse”, a tender la mano, ofrecer trabajo e impedir que nuestros dirigentes se pasen facturas y jueguen en la “cancha chica”. La hora pide grandeza. Ojalá lo entendamos todos.

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