EDITORIAL
diario El País

Una visión económica relevante

El 25 de mayo el Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó una declaración luego de la “visita virtual” que realizara al país entre el 18 y el 24 del mismo mes recabando opiniones e información sobre el estado de nuestra economía.

Esta declaración tuvo mucho menos prensa que declaraciones de orden genérico del mismo organismo, pero al ser centrada en un análisis de nuestra economía tiene mucho más sentido analizarla con cierto detenimiento y observar sus conclusiones.

El primer punto del documento señala que “Uruguay enfrentó la crisis de COVID-19 con instituciones sólidas, pero también con desequilibrios macroeconómicos preexistentes”. Aquí se analiza las fortalezas tradicionales del país, sus instituciones políticas, las libertades individuales de que gozamos, la libertad de prensa -mal que les pese a la Intendencia de Canelones y a la Deutsche Welle- el Estado de Derecho y nuestro sistema de partidos estables, así como también las debilidades económicas producto de la pesada herencia frentista en este campo.

En efecto, los desequilibrios económicos que preexistían a la pandemia eran muy importantes y limitaban la capacidad de respuesta. No es gratis tener el mayor déficit fiscal en tres décadas, una inflación persistentemente entre las tres más altas del continente y una descoordinación alarmante entre los componentes de la política económica.

En el segundo punto, la declaración del FMI señala: “La respuesta de política frente a la pandemia hizo un uso adecuado del espacio de política disponible teniendo en cuenta también los objetivos de mediano plazo”. Se remarca el esfuerzo realizado por el gobierno de afrontar la situación atendiendo a los más vulnerables, mientras se cuidaba también la sostenibilidad fiscal y reformas relevantes: “El gobierno centró sus esfuerzos en mitigar los efectos económicos y sociales de la pandemia y en impulsar reformas para abordar los desequilibrios macroeconómicos preexistentes y estimular el crecimiento potencial”.

El punto tercero, a contrapelo de los agoreros de siempre, pone foco en cómo se dará el proceso de recuperación económica: “Aunque los casos de COVID se mantienen elevados, se espera que la recuperación se acelere en la segunda parte del 2021, impulsada por condiciones externas favorables y la rápida campaña de vacunación”. En efecto, el FMI espera una recuperación vigorosa luego de los malos meses de comienzo de año, especialmente para sectores como el turismo debido al cierre de fronteras.

El cuarto punto destaca que “La política fiscal debe seguir apoyando la recuperación, y, a la vez, completar las bases para una consolidación duradera a mediano plazo”. Lo que está perfectamente en línea con la estrategia que ha delineado el gobierno, apuntalando la recuperación con medidas potentes y sentando las bases para una trayectoria fiscal sustentable.

El punto número 5 señala que: “Las mejoras al marco de política monetaria son loables”. Es indudable que la gestión del Banco Central del Uruguay desde marzo del año pasado ha sido extraordinariamente mejor que las que le precedieron en los últimos lustros. La importante agenda de reformas y la baja de la inflación como una meta creíble es un logro fundamental de la política económica del actual gobierno.

En sexto lugar se destaca que “Estimular el crecimiento potencial a mediano plazo requiere avanzar con las reformas estructurales previstas”. Nótese que se dice con las reformas previstas, lo que destaca el acierto de la conducción ya no solo ante la pandemia sino de las reformas estructurales en marcha, que son las que permitirán acelerar el crecimiento en los próximos años.

Hasta hace poco desde el Frente Amplio se alababan las declaraciones del FMI y llamaban a hacerle caso. Esta vez, en la que profundizaron sobre la situación del país, parece que se les escapó.

El séptimo punto marca que: “Proteger a los grupos vulnerables será clave para la recuperación y el éxito del programa de reformas”. Nuevamente, en línea con el rumbo fijado por el gobierno y las prioridades de gasto que trasluce las proyecciones para el Fondo Coronavirus durante 2021.

El octavo y último punto de la declaración señala el apoyo a la acción del gobierno: “La misión respalda la prudente gestión macroeconómica desplegada por las autoridades en el último año y los avances en su programa de reforma”. Conclusión inevitable del desarrollo de los puntos anteriores y la extraordinaria forma en que se ha logrado conducir la economía con sensatez y sensibilidad.

Hasta hace poco desde el Frente Amplio se alababan las declaraciones del FMI y llamaban a hacerle caso. Ahora que existe una específica sobre nuestro país curiosamente se llamaron a un llamativo silencio.

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