Editorial

Uruguay y los desafíos globales

¿Mantendrá China su paz social sobre bases de fuerte represión en el año del 30° aniversario de la sangrienta matanza de la plaza de Tiananmén? ¿Podrá sostener su crecimiento si se agrava el proteccionismo de Estados Unidos?

Los cambios y desafíos globales que el mundo enfrentará en este 2019 que recién comienza pueden tener importantes consecuencias comerciales, financieras y económicas para nuestro país.

Para empezar, la Unión Europea tiene dos desafíos de consecuencias mundiales. En primer lugar, la forma en la que se resolverá el Brexit del Reino Unido, ya que luego de muchos meses de negociaciones todo sigue siendo una incógnita. El problema no es solamente cómo seguirá el vínculo de una de las principales potencias económicas, financieras y militares del viejo continente con la Unión Europea, sino también qué ejemplo quedará para otros movimientos anti- unión que de alguna u otra forma pregonan la ruptura con Bruselas. ¿Será finalmente una salida traumática? Y sobre todo, teniendo en cuenta el peso internacional del Reino Unido, ¿podrá apostarse a un mayor vínculo sudamericano con Londres y con el Commonwealth luego de una ruptura europea que promueva una interdependencia más mundial de las islas británicas?

En segundo lugar, la Unión Europea debe elegir su nueva integración del Parlamento de la unión en este otoño. El desafío político es mayúsculo, porque con una conformación compleja pero que deja lugar a una amplia representación proporcional, puede ocurrir que principales partidos y movimientos antiliberales, nacionalistas y xenófobos de los distintos países europeos terminen recibiendo fuertes apoyos ciudadanos por doquier y conformen una bancada transnacional de enorme peso parlamentario. ¿Ocurrirá efectivamente así y virará entonces la representación política europea en un sentido fuertemente populista? ¿Un voto de estas características tendrá consecuencias en el signo general de la Unión Europea, en sus políticas de inmigración y en sus políticas comerciales internacionales?

También debemos prestar atención a la deriva política, económica y comercial de China en este 2019. En efecto, Pekín avanza en su política internacional de mayor influencia sobre una base de apertura comercial regional primero y mundial después. Sin embargo, enfrenta problemas estructurales que nadie sabe cuándo pueden llegar a convertirse en explosivos: la fuerte represión política y social de su dictadura comunista, ahora bajo el férreo mando de Xi-Jinping, que se ha asentado en el poder como un verdadero autócrata; su fuerte dependencia de su buena performance exportadora para poder mantener su alta tasa de crecimiento económico, amenazada por el mayor proteccionismo comercial internacional; y sus ya evidentes ambiciones de mayor protagonismo militar y político regional en Asia, que despierta recelos en varios de sus importantes vecinos, como Japón o India.

¿Mantendrá China su paz social sobre bases de fuerte represión en el año del treinta aniversario de la sangrienta matanza de la plaza de Tiananmén? ¿Podrá sostener su crecimiento si se agrava el proteccionismo comercial de Estados Unidos y si una nueva mayoría política en el Parlamento europeo vira en un sentido similar al de Washington? Son preguntas de enorme trascendencia para Sudamérica, que en esta década se ha transformado en China-dependiente para el destino de sus principales exportaciones.

Finalmente, la evolución de la principal potencia mundial será fundamental. Primero, porque el mayor protagonismo del Partido Demócrata en la Cámara de Representantes seguramente oficie de contrapeso a las políticas del presidente Trump. En este sentido, los demócratas deberán ir definiendo en este año el perfil opositor que enfrentará el camino reeleccionista de Trump: ¿será un modelo moderado y aperturista, siguiendo el legado de Obama, o será una perspectiva más rupturista y afín a la línea de Sanders o, en el ejemplo británico, del laborista Corbyn?

Segundo, porque la política exterior de Trump, que ha mostrado en Siria apresurar su camino hacia el histórico aislacionismo norteamericano, deberá definir si profundiza su signo proteccionista y agrava entonces su enfrentamiento con China y con la Unión Europea, o si afloja un poco las tensiones, en particular con sus principales aliados europeos. Aquí, las consecuencias sobre el comercio internacional son muy relevantes, y por tanto sobre las perspectivas de crecimiento económico estadounidense y sobre la evolución al alza de su tasa de interés y la fortaleza de su moneda: todas dimensiones que atañen directamente a nuestra economía.

Estos son algunos de los desafíos globales de 2019. Importará seguirlos con atención en este año de elecciones generales en Uruguay.

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