EDITORIAL
diario El País

La reforma previsional en Brasil

Con elecciones aquí y allá (Uruguay y Argentina) y los violentos disturbios y manifestaciones en Chile, las revueltas en Ecuador contra el presidente Moreno y las denuncias de fraude en los recientes comicios bolivianos en favor del presidente Morales, un hecho de suma importancia acontecido en Brasil, no tuvo el destaque que merecía.

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, personaje cuestionado si lo hay, logró lo que ningún primer mandatario anterior había conseguido en los últimos 30 años. O tal vez por eso mismo, la poca difusión, ya que la prensa en general no le tiene mayor aprecio. Sin embargo, ha sido una proeza haber obtenido el suficiente apoyo para hacer una reforma semejante; la del sistema de pensiones.

Tanto el Gobierno como el Banco Central y los mercados, compartían la convicción de que había que ponerle coto a ese pozo sin fondo (58% del presupuesto) y con dicho saneamiento crear un ambiente atractivo para las inversiones que contribuyan a impulsar el alicaído ritmo económico. Tamaña canilla abierta irremediablemente complicaba las cuentas fiscales del país. El texto que ya había alcanzado media sanción en el pasado mes de julio, el 22 de octubre recibió el voto mayoritario de los senadores, con 60 manos levantadas y 19 en contra. Fueron meses de negociaciones para llegar un acuerdo que hiciera fructificar a la reforma diseñada por el ministro Pablo Guedes y su equipo, un liberal al que Bolsonaro le ha confiado la conducción económica del país.

Respecto del objetivo de máxima que suponía un ahorro de US$ 307.692 millones (1,2 billones de reales) no hubo más remedio que transar. Pero igualmente se trata de un ahorro importante; US$ 199.350 millones (800.000 millones de reales). Un alivio para las arcas públicas nada desdeñable, dado que tal como señalaba la OCDE, el sistema brasileño previsional de reparto era insostenible. También injusto pues permitía grandes diferencias, como que un rico recibiese 40 veces más que un pobre, con apenas aportar un poco más y los trabajadores podían jubilarse mucho más jóvenes que en la mayor parte del mundo. Ahora se ha implantado entre otras cosas, una edad mínima para jubilarse, que antes no existía.

Se la ha fijado para los hombres en 65 años, y para las mujeres en 62, elevando a su vez, de 35 a 40 años, la cantidad de años de aportes.

Brasil, como tantas otras naciones, enfrentaba el problema del envejecimiento de la población. Hoy día los brasileños mayores de 65 años representan el 9,2%, pero las proyecciones demográficas elevan ese porcentaje a 25,5% para el 2060. No era cuestión de dejarse estar con este tema bien complejo. En Uruguay, por ejemplo, hasta 2018 la juventud era predominante, pero este 2019 dejarán de ser la franja mayoritaria. El auge de la población adulta entre nosotros será tan importante que para la década 2070, superará el millón cien mil habitantes.

En la actualidad ya hay 19 economías envejecidas en el planeta y casi todas son de las que tienen mejores niveles de vida. Japón llegó a la encrucijada generacional en 1996. Cuba comparte una coyuntura bastante parecida a la nuestra. Para el 2040 se prevé que con estos parámetros habrá 73 países envejecidos y una ecuación preocupante es el desequilibrio que se avizora entre gente en actividad y jubilada, ya que los primeros dan sustento económico a los segundos.

En Brasil, la Bolsa y los mercados reaccionaron favorablemente de inmediato, con la concreción de esta reforma clave para el primer año del presente gobierno. La noticia lo agarró no de sorpresa, pero si lejos, al superministro Guedes. Se encontraba en Japón, adonde acudió a la entronización del nuevo Emperador, para luego ir a China y al Medio Oriente, lo cual es bien sintomático. Una demostración de la estrategia aperturista que se ha venido notando y hoy se percibe de varias maneras, en nuestro gran vecino y segundo socio. Algo que debe ser tenido muy en cuenta por nuestro gobierno y el que se aproxima. Un Brasil que supere su anémica economía, (0,9% del PBI para este año) y adquiera mayor dinamismo, será un cliente mucho más interesante. Han comenzado los llamados a licitaciones. Este mes arrancan con la primera y piensan recaudar más de 45 mil millones de dólares.

Por delante hay otra difícil jugada; la reforma del sistema tributario y también una reforma de la Administración, que es de esperar sea más eficaz que la nuestra. Por último, pero no menos importante, Bolsonaro ha hecho alarde de otro éxito; el descenso de los asesinatos un 22%, desde enero a esta parte.

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