EDITORIAL
diario El País

Es el mismo perro con distinto collar

Sorpresa ninguna. Más bien como que terminaron de sacarse la careta y resolvieron transparentar lo que prácticamente todos los uruguayos hace años que lo saben: el Pit-Cnt y el Frente Amplio son la misma cosa.

Son los mismos dirigentes, tienen los mismos reclamos, defienden las mismas banderas, coinciden en las mismas manifestaciones y la ideología es la misma. Con algunos matices, pero en lo importante ni difieren. Ni siquiera en los países “ejemplos” del mundo como Cuba y Venezuela. Y el remate fue levantar la candidatura del presidente del Pit-Cnt, Fernando Pereira, para presidir el Frente Amplio.

Seamos sinceros, después de un presidente como Javier Miranda y mirando los otros candidatos que se postulan en esta instancia (Rafael Michelini, Gonzalo Civila y Martín Couto), no hay dudas de que había entrado la desesperación en el FA por elegir a alguien que, por lo menos, no les genere problemas.

No entramos a juzgar a Pereira (personalmente no tenemos nada contra él e incluso tenemos buenas referencias), sino al hecho de que acepte o no acepte (todavía no dio el sí), quedó clarita la coincidencia absoluta de ambos movimientos u organizaciones. No hay ninguna incompatibilidad y ambas responden a la misma exigencia, los mismos militantes y, ahora, a los mismos dirigentes.

Es cierto que desde sus albores, el Frente Amplio siempre se nutrió de la dirigencia sindical. La carrera como dirigente de peso en la Central era luego reconocida en las listas políticas del Partido -sobre todo, aunque no exclusivamente, del Partido Comunista- e ingresaban al Parlamento como representantes nacionales. Pero un paso de esta naturaleza, de trasladar al presidente del Pit-Cnt a la presidencia del Frente Amplio no se le había ocurrido a nadie. Aunque sea por recato.

La candidatura de Pereira fue lanzada por el Movimiento de Participación Popular (MPP), Fuerza Renovadora del actual senador Mario Bergara y, obviamente, por el Partido Comunista (sin este apoyo no pasaba nada). Para el muy comunista Juan Castillo, Pereira ha demostrado que es “un componedor, un articulador que trabaja siempre en función de la unidad”. Y el diputado Alfredo Fratti (MPP), fue más lejos: “Me parece que es un peso pesado. Un hombre al que no le siento anticuerpos en los sectores del FA por más que ha dicho que es de la Vertiente Artiguista. Tiene más imagen a favor que el propio Pit-Cnt”.

Pero ha recibido también críticas desde el sector sindical. Joselo López, secretario general de COFE, ve con preocupación que “seguramente todos aquellos que entienden que hay una connivencia entre el Frente Amplio y el Pit-Cnt, van a exacerbar sus opiniones. Esto no le hará muy bien al Pit-Cnt”. En tanto Richard Read, histórico dirigente de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida, fue categórico al afirmar que "no me parece saludable que desde la presidencia del Pit-Cnt se pase a presidir el Frente Amplio”.

En la vereda de enfrente, la senadora nacionalista Graciela Bianchi, con pasado por muchos años en la primera línea de combate del Frente Amplio, calificó al Pit-Cnt como “un aliado y una especie de pulpo para el Frente Amplio que usa sus tentáculos para llegar a todo el territorio nacional y sobre todo a nivel sindical”.

Por su parte Pereira, si bien no ha dado una respuesta al planteo, sí ha intentado suavizar su posible candidatura con un elíptico "el movimiento sindical debe tener mucha independencia de los partidos políticos y del gobierno. Pero independencia no quiere decir indiferencia, nosotros no nacimos de un huevo”.

Pero bueno, a esta altura del partido cualquier cosa que se diga es redundancia. Pit-Cnt y FA son mucho más que un solo corazón. Son lo mismo. Lo que queda por dilucidarse es cuál de las dos organizaciones es la que realmente manda y eso lo decidirá Pereira: si se va del Pit-Cnt para postularse en el Frente Amplio es porque desde allí vienen las órdenes; si rechaza el planteo y opta por quedarse al frente del Pit-Cnt, es porque la Central es realmente la que tiene la fuerza y el FA baila al compás de su música. ¿Y si se queda con las dos presidencias? Sería lo más transparente y cristalino: no hay necesidad de la existencia de dos organizaciones cuando una está demás y son solo “figurettis” los que actúan. Sería una mera decisión pública de sinceramiento.

Lo que sí está claro es que con Pereira aún en el Pit-Cnt se acaba de decidir un nuevo paro general contra el gobierno el próximo 15 de septiembre. Aunque con este panorama, de repente la decisión fue del FA que lo aprobó y bajó línea para seguir avivando el referéndum de la LUC por si hay que ir a votar. No importa, todo es lo mismo.

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