EDITORIAL

Mujica no está solo

En un parlamento que se caracteriza por la falta de calidad legislativa, el mamarracho de la ley de marihuana es solo un mojón más. Si Mujica estaba tan interesado en su iniciativa, debía haber sido más cuidadoso y no abundar en su clásica desprolijidad.

El estallido de cólera de Mujica por la defectuosa redacción de la ley de marihuana, no solo está fuera de lugar sino que no sorprende. Si algo ha caracterizado los años que el Frente Amplio lleva en el gobierno ha sido la pésima calidad legislativa que ha generado, y que ocasiona constantes problemas a los jueces a la hora de aplicar las leyes y a los intérpretes cuando tratan de desentrañar los misterios, omisiones y contradicciones que encierran. Mujica, que fue Ministro, Presidente de la República y Senador debería estar enterado de esa realidad y su obligación —al momento de concretar su "obra magna"— era preocuparse porque las cosas se hicieran bien. Nada más.

No pretendemos que él personalmente redactara la ley, pero sí que tomara las previsiones necesarias para que los encargados de hacerlo tuvieran preparación técnica e hicieran un trabajo correcto. Si él es el principal interesado, si gracias a esa iniciativa ha recorrido los medios de comunicación del mundo, si su imagen "superstar" se ha visto fortalecida, bien podría haber supervisado con técnicos de su confianza la concreción de la iniciativa. Se habría evitado el papelón internacional que tantos desvelos y malhumor le provoca. Pero se ve que, en definitiva, es un enamorado de la tónica frenteamplista: hacer las cosas mal o no hacerlas, despreocuparse de su seriedad y luego echarle las culpas a otros.

Pero la irresponsabilidad de Mujica no libera a esos otros que han sido cómplices o coautores de un escenario de dejadez o del reino del "más o menos" en el manejo de este país. Y en este rubro cae dentro de la bolsa todo el Frente Amplio, desde sus mandos y jerarcas más notorios hasta la tropa de a pie que acepta ser arriada sin preguntar nada.

¿Dónde están los sesudos técnicos del Ministerio de Economía, de la Oficina de Planeamiento, del Banco Central, del Banco República o de otro de los tantos organismos que funcionan en la órbita de la Presidencia de la República? ¿Nadie advirtió al momento de redactar esta ley que iba a haber problemas? ¿De dónde sacaron que es una conspiración de la banca internacional cuando después de aprobada es el mismo Banco República el que se baja de la "operación marihuana"? Resulta que el cannabis está en la lista de sustancias controladas (desde hace mucho tiempo) y hay una lista que restringe estos negocios (también desde mucho hace tiempo). Pero nadie se preocupó de este pequeño detalle.

Como tampoco nadie se preocupó cuando la ley de Presupuesto de la administración Mujica aumentó el sueldo a los ministros de Estado y no se percató que el Poder Judicial estaba enganchado con los mismos. La sanción fue para los funcionarios del Poder Judicial (que no tuvieron nada que ver en la redacción de los artículos) que les congelaron los aumentos de sueldo y los gastos de funcionamiento de ese Poder del Estado.

O cuando los números de Ancap empezaron a dar señales de alarma, pero nadie dijo nada hasta que las pérdidas treparon a los US$ 800 millones. Su patrimonio que en 2012 era de US$ 1.100 millones cayó a unos US$ 300 millones en 2015, y el endeudamiento de la empresa alcanzó los US$ 2.300 millones. En ese entonces había además dos equipos económicos: el del Ministerio de Economía, que respondía al vicepresidente Danilo Astori, y el de la OPP que había sido seleccionado entre gente de su confianza por el presidente Mujica. Pero nadie dijo nada hasta que apareció la Comisión Investigadora. Se lavaron las manos, miraron para el costado, pero no pudieron echarle las culpas a nadie, porque estaban absolutamente todos en ese baile. Eso sí, un año después aumentaron los impuestos y las tarifas, y el presidente de Ancap es el vicepresidente de la República porque nadie, de los que sabían, dijo nada.

O cuando en la reciente aprobación de la Rendición de Cuentas en la Cámara de Diputados —con el voto 50 del colorado Fernando Amado— se incluyó el famoso artículo 15 que exime al Poder Ejecutivo de los plazos de cumplimiento de su obligación de pago por sentencias judiciales o laudos arbitrales. No sólo es tremendamente inconstitucional según la opinión de todos los juristas consultados, sino que afecta la Institucionalidad del país, el Estado de Derecho (el principio de Separación de Poderes) y ha prendido las alarmas de la inversión extranjera que lo pensará dos veces o buscará privilegios especiales antes de instalarse.

Podríamos seguir, porque hay muchísimos más ejemplos. Lo que interesa precisar es que no son solo Vázquez, Astori o el mismo Mujica los responsables del malhumor de Mujica, sino todo el Frente Amplio que está embarcado en hacer las cosas mal. Lamentablemente no solo con la marihuana.

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