EDITORIAL
diario El País

Libertad de prensa (de nuevo)

Por segunda vez en pocas semanas, el tema de la libertad de prensa vuelve a ocupar titulares. Por segunda vez, impulsado por las mismas personas, azuzado por el mismo grupo político. 

Y, por segunda vez, nos obligan a tratar denuncias que no pasan de “operetas” políticas, impulsadas por gente cuya valoración real de la libertad de prensa es nula.

Esta vez el asunto surge por un informe de la TV estatal alemana, que denuncia que en Uruguay, hasta no hace mucho un oasis regional para la libertad de prensa, este valor estaría viéndose amenazado. ¿Cuál es el argumento en que se basa un canal estatal alemán para encender las alarmas globales con tamaña afirmación?

Pues se basan en dos cosas: las palabras del ex relator de la Comisión Interamericana de DDHH, Edison Lanza. Y un comunicado de una organización llamada Cainfo.

En asombrosa violación a un principio básico del periodismo, el informe no aclara un detalle: Edison Lanza ya no es relator de la Comisión Interamericana. Es asesor de confianza del intendente de Canelones, y precandidato presidencial del MPP, Yamandú Orsi. Y Cainfo es una organización que él mismo fundó.

Acá hay que hacer una aclaración, para no ser injustamente duros con la cadena estatal alemana. Hay una tendencia creciente de periodistas locales, de “enchufar” el micrófono a cualquier fuente, sin informar a la audiencia el contexto en el cual esa persona está hablando. Pasa con Lanza ahora, pero ocurre todas las semanas cuando los medios entrevistan a médicos, científicos, o dirigentes de “colectivos” de cualquier tipo, y no se toman el mínimo trabajo de informar a quien ve eso, que esas personas tienen una explícita militancia partidaria que incide en la postura que toman. Eso, directamente, es desinformar.

Pero volvamos a la alarmante denuncia de Lanza y su gente. Según el jerarca canario, Uruguay vive un proceso de creciente asfixia a la libertad de prensa, debido a tres cosas: que el gobierno analiza cambios a la ley de medios que podrían favorecer la concentración de los mismos en menos manos. Que el gobierno ha declarado como reservada alguna información. Y que hay figuras del oficialismo que atacan en redes sociales a quienes los critican.

Lo que hay es una intención muy clara de golpear al gobierno políticamente, para lo cual no se titubea en enchastrar la imagen exterior del país. Casualmente siempre de parte de gente en la órbita del MPP.

El primer punto es el más complejo. Pero omite un detalle imprescindible: el mundo de los medios ha vivido cambios tremendos en los últimos 20 años. Y la multiplicación de la oferta (podcasts, newsletters, sitios web, canales digitales), más la cuota leonina de publicidad que se llevan Facebook y Google, hace que en todos lados se produzca una consolidación de los medios para sobrevivir. Sin mencionar que si alguna vez alguien creyó (errado) que los medios pueden construir una realidad paralela que determina los comportamientos sociales, hoy con toda la oferta que existe, eso es una ridiculez.

El segundo punto es menos discutible. Sí, el gobierno ha declarado reservada alguna información. Pero mucho más ocurría con los gobiernos del Frente Amplio que incluso se negaban a publicar en qué gastaba fondos públicos la cancillería cuando hacía eventos. Solo que no todos los pedidos de acceso se hacen por la plataforma de los denunciantes.

Pero además en la ley de medios vigente, que nunca generó reparos al ex relator o a su organización, se permitía el contralor de organismos públicos sobre contenidos. Este diario enfrentó una amenaza de juicio durante años por contar la historia de un menor delincuente. Los ex presidentes Mujica y Vázquez hacían clasificaciones públicas entre medios enemigos y “casas amigas”. Y durante la última gestión Vázquez, Uruguay cayó 5 lugares en el ranking de libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras. ¿Escuchó entonces alguna alarma de los ahora tan alarmados? Por último, lo de las amenazas de figuras del gobierno, se reducen a un par de twits de la senadora Bianchi. Excelente senadora, aguerrida dirigente, pero que si cada persona con la que choca en Twitter se va a sentir amenazada... ¡Vamos!

Al igual que la vez anterior en la que se denunciaba sin prueba alguna, la incidencia del gobierno en la salida del coordinador de un informativo, aquí lo que hay es una intención de golpear al gobierno políticamente, para lo cual no se titubea en enchastrar la imagen exterior del país. Casualmente siempre de parte de gente en la órbita del MPP, un sector que admira el manejo comunicacional de Venezuela, de Cuba, del kirchenrismo en Argentina. O sea, que no cree en la libertad de prensa para nada. Sino que piensa que cualquier herramienta es válida, con el objetivo de llegar al poder.

Eso hay que tenerlo siempre bien presente.

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