EDITORIAL

Irresponsable y mentirosa

La propuesta del Frente Amplio es la que requiere una explicación porque lo que están planteando es la cúspide del ridículo. Quizá la forma en que se explique, es el cangrejo bajo la piedra que no quieren mostrar; un incremento impositivo.

El déficit fiscal de casi 5% del producto está haciendo sonar la alarma de la estabilidad macroeconómica en Uruguay. Es que un déficit de esta magnitud, el mayor en las últimas tres décadas, implica un crecimiento exponencial de la deuda pública que pasará el 70% del producto el año próximo y creciendo. Es evidente entonces que se requieren medidas para reducir el déficit a fin de evitar perder el grado inversor y luego el acceso al crédito del país, lo que tendría consecuencias nefastas desde el punto de vista del crecimiento de la economía y el empleo de los uruguayos.

Uno de los temas de debate relevantes de la campaña, por tanto, es qué haría cada candidato a presidente con este tema, ya que cualquiera sea la solución que se pretenda aplicar impactará en nuestras vidas. Analicemos un poco entonces, qué es lo que proponen los principales candidatos. El oficialista Daniel Martínez, representado por integrantes de su equipo económico, todos funcionarios del actual gobierno nacional o municipal y por lo tanto, representantes de la conducción que nos llevó al peor resultado fiscal en 30 años, plantea que no es necesario hacer nada. Dado que nunca cumplieron con sus proyecciones fiscales, tal vez no sea tan malo que no realicen promesas, pero la idea de mantenerse pasivo cuando inequívocamente es necesario actuar, es un error de enormes dimensiones.

Martínez plantea que las dos posibles medidas para bajar el déficit fiscal, ya sea bajar el gasto o subir impuestos resultaría recesivo, por lo que no tomaría ninguna de esas medidas. Su solución es que la economía vuelva a crecer, y que a partir del crecimiento aumenten los ingresos del Estado, mantener en ese escenario un crecimiento del gasto que sea la mitad del incremento en los ingresos y de esa forma ir reduciendo el déficit. Si no fuera contrario a las leyes más elementales de la economía y del sentido común, la solución indolora que plantea Martínez sería fantástica. Lamentablemente, en el mundo real es una propuesta ridícula, irresponsable y mentirosa.

Para que lo de Martínez tuviera alguna chance de funcionar, el Uruguay debería crecer al 6,5% durante la próxima década, según cálculos del economista Gabriel Oddone, algo que nunca ocurrió en la historia registrada de Uruguay y que notoriamente no va a ocurrir. Por ello, Martínez miente. No es cierto que pueda no hacer nada por el déficit y simplemente rezar por que la economía crezca o, peor aún, si lo hiciera Uruguay terminaría como Argentina. Es absurdo, entonces, que Martínez critique a los candidatos de la oposición por proponer medidas para reducir el déficit fiscal históricamente alto que dejará el Frente Amplio. Sencillamente es el único camino responsable que puede seguir el próximo gobierno.

¿Qué proponen los candidatos de la oposición? Bajar el gasto público para reducir el déficit en un plazo que haga que nuestro país no pierda el grado inversor que hoy está en riesgo. Algunos analistas han criticado la medida aduciendo que no alcanza solo con bajar el gasto y que será necesario también incrementar impuestos. Curiosamente, estos analistas privados que critican las propuestas de la oposición no han dicho nada sobre la propuesta de Daniel Martínez que a todas luces es la irresponsabilidad en negro sobre blanco.

El candidato del Partido Nacional Luis Lacalle Pou propone una disminución del gasto de 900 millones de dólares anuales, mientras que Ernesto Talvi propone bajarlo en 1.000 millones al año. Merece particular atención la propuesta de Lacalle Pou por el grado de detalle en que se plantea cuáles serán las fuentes del ahorro. Muestra un nivel de estudio y profesionalismo a la hora de plantearle las propuestas a los ciudadanos poco común en nuestro país que denota años de investigación de un equipo competente en la materia.

El camino que plantea la oposición es claro; procurará reducir nuestro desequilibrio fiscal reduciendo el gasto público. La propuesta del Frente Amplio es la que requiere una explicación porque lo que están planteando es la cúspide del ridículo. Quizá la forma en que se explique es el cangrejo bajo la piedra que no quieren mostrar. El programa del FA, con el apoyo de sus sectores mayoritarios habla de un incremento impositivo.

Es necesario entonces, en las pocas semanas que restan de campaña, exigirle al candidato del partido de gobierno que le diga a los uruguayos la verdad, porque lo que ha dicho no es lo que plantea su programa ni tampoco un curso de acción racional, a partir de los datos fiscales. Hasta ahora, lo que nos ha dicho necesariamente es falso.

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