EDITORIAL

Inteligencia blanca

La gente, igualmente percibe que hay un partido que, de distintas formas, está mostrando que es capaz de gobernar con solvencia, como por ejemplo cuando, de ganar las elecciones, ya está previendo la redacción de una ley de urgente consideración.

Mientras que el Frente Amplio se empeña en promover cucos inventados para intentar perjudicar la imagen de los partidos desafiantes, la campaña electoral del Partido Nacional se lleva adelante con una precisión e inteligencia que valen la pena ser destacadas.

En primer lugar algo que no por ya conocido y evaluado deja de ser relevante: el cierre de su elección interna, la más disputada de todos los partidos, fue propio de una mano experta de perfecto cirujano. No solamente se ató esa misma noche del 30 de junio una fórmula paritaria que a todos satisfizo, sino que además en esos días se fijaron las bases para el movimiento posterior que ya se ha visto desplegado: giras amplias por todo el país, en las que participan todos los grupos y a las que se agregan recorridas particulares de líderes sectoriales que suman en favor de todo el partido.

En segundo lugar, el Partido Nacional ha logrado abrochar una amplia presentación de ofertas de listas al Senado. Fue algo que faltó en varias instancias entre 2004 y 2014. Pero esta vez, conscientes todos de que cada lista senaturial es en realidad un motor electoral fundamental para el empuje de todo el partido, serán seis listas las que se presenten, cada una de ellas con perfiles diferentes y la inmensa mayoría de ellas con respaldos de votos muy importantes según los últimos resultados de la interna. La ingeniería y los acuerdos para que esta amplia oferta termine siendo posible es signo claro, contundente, real y efectivo, de madurez política: en definitiva, el resultado privilegia a la votación de todo el partido y por tanto, se privilegian las chances de victoria general más que los resultados parciales de bancas legislativas para tal o cual.

En tercer lugar, los blancos procesaron con tranquilidad y eficiencia una negociación interna en la que se terminó de definir un programa único que reflejó, sin dudas ni resquemores, las principales posiciones de los distintos sectores que comparecieron en las internas, en función obviamente del apoyo electoral que cada uno obtuvo en esa instancia. Aquí también el partido mostró madurez e inteligencia: no hubo aspavientos, ni dificultades, ni salidas de tono, sino que por el contrario la combinación de capacidad ejecutiva y saber técnico terminó de dar un gran programa que puede ser analizado en detalle por toda la opinión pública.

En cuarto lugar, Lacalle Pou se paró con rapidez y claridad en un punto del escenario político en el que deja en claro dos cosas fundamentales para el futuro. Primero, que el próximo gobierno de alternancia al Frente Amplio estará integrado por varios partidos y por tanto, deberá mostrarse capaz de articular propuestas y alcanzar consensos con actores que no son blancos. Segundo, que el camino de cambio que se propone no puede excluir a nadie, ni siquiera al Frente Amplio, al punto de que también ha dejado en claro que, de alcanzar la presidencia, ofrecerá a la izquierda integrar los distintos entes autónomos y estamentos del Estado en los que puedan corresponder controles políticos de la oposición.

En quinto lugar, en esta recta final los blancos están mostrando que tienen conformados sólidos equipos para gobernar. Se ve claramente que coordinan esfuerzos hace ya tiempo que están aceitados en el entendimiento del trabajo en común. Y nadie puede dudar de que se presentan figuras con prestigio innegable en las distintas áreas más importantes para gobernar el país: desde Da Silveira en educación, pasando por Arbeleche en economía, siguiendo por Bartol en políticas sociales, Bauzá en deporte, o Garcé en seguridad, está claro que están convocados los mejores. Por supuesto, no son los únicos, y también ha sido inteligente Lacalle Pou en mencionar técnicos de otros partidos, como Alfie por ejemplo, que por experiencia y sapiencia seguramente ocupen lugares destacados en el próximo gobierno de coalición.

Aquí tampoco hay espíritu de excluir, sino de mostrar un rumbo y sumar con amplitud a gente seria.

Es la conjunción de todo esto que desespera al Frente Amplio. Porque la gente no es tonta y, sin necesariamente estar en el detalle de todo el proceso político- electoral, igualmente percibe que hay un partido que, de distintas formas, está mostrando que es capaz de gobernar con solvencia, como por ejemplo cuando, de ganar las elecciones, ya está previendo la redacción de una ley de urgente consideración a ser ingresada apenas asuma la nueva administración.

Hay inteligencia política desplegada. El pueblo puedo votar con confianza.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados