EDITORIAL
diario El País

No hubo logros ni sensibilidad

La campaña electoral para renovar autoridades departamentales llega a su tramo final. 

Y si bien las encuestas dejan poco margen para las dudas, el nerviosismo de algunos notorios dirigentes frentistas hacen pensar que pese a que resultaría un desafío enorme, las tendencias pueden siempre revertirse en la semana que falta, por lo menos en Montevideo.

El expresidente y actual senador José Mujica estuvo haciendo campaña a favor de Álvaro Villar en estos días y buena parte de su artillería se dirigió contra la candidata de la coalición republicana, Laura Raffo. Su estricta cuarentena respetada hasta ahora quedó transitoriamente a un lado: era necesario salir a defender al poder.

Si los candidatos frentistas estuvieran tan tranquilos como aseguran estar, no necesitarían preocuparse tanto por su adversario. Más bien en esos últimos discursos tendrían que concentrarse en lo que sí piensan hacer en caso de ganar.

Con ese desdén que lo caracteriza, Mujica lanzó dardos envenenados a Raffo. Pero al hacerlo, más que desnudar errores o carencias de la candidata, desnudó las suyas propias y la de su fuerza política en estas varias décadas de gobierno municipal.

“Ahora que estamos en campaña van por los barrios y se asustan porque hay ratas como gatos”, dijo Mujica intentando hacer pensar que Raffo recién ahora descubre una realidad en la que él se mueve como un campeón desde hace años. Incluso ironizó sobre la consigna de Raffo para su campaña, la que habla del Montevideo olvidado.

Lo cierto es que a Raffo no le asustan ni la cantidad de ratas ni su tamaño, cuando recorre los barrios. Tampoco es que descubre por primera vez las terribles condiciones de vida en muchos de esos lugares. No es una ingenua candidata que se horroriza con candidez al saber cuan mal vive mucha gente.

Lo que le impresiona es que el Frente Amplio, que gobernó durante tantos años, nunca haya hecho nada para atenuar esa situación. Que hayan dedicado su vida entera a predicar a favor de los más necesitados y cuando llegaron al gobierno, nada hicieron. Que hayan dedicado todos estos años a señalar una presunta “insensibilidad social” en blancos y colorados, cuando en realidad los insensibles fueron ellos.

Al que tendría que asustarle la cantidad de ratas que deambulan por esos barrios, es a Mujica. No porque deba temerle a los roedores, sino ante la sorpresa de comprobar que después de todos estos años “progresistas” todavía andan por ahí como si nada. O peor aún, como si para los gobiernos de su propia fuerza política, esto nunca fue importante.

Al que tendría que asustarle la cantidad de ratas es a Mujica. No porque deba temerle a los roedores, sino ante la sorpresa de comprobar que después de todos estos años “progresistas” todavía andan por ahí como si nada.

Es que realmente, ante la situación dramática de muchos barrios de Montevideo, es lícito preguntarse quien es el que no tiene sensibilidad social.

Al acercarse la fecha electoral, la prédica frentista es similar a lo que tanto repetían en las elecciones nacionales pasadas: Otra vez insisten hasta el cansancio con la cantinela de que hay que “defender los logros”. ¿De qué logros hablan? Todo indica que no los hay. Los problemas que enfrentó el Frente Amplio la primera vez que asumió el gobierno del departamento en 1990 siguen estando, y muchos de ellos muy agudizados.

Tanto es así, que si se presta atención a la publicidad televisiva de uno de los candidatos frentistas (Álvaro Villar), se comprobará que parece hablar como si fuera de la oposición. Muestra en sus avisos, con imágenes muy elocuentes, disfuncionamientos graves en el departamento y propone soluciones urgentes para ello. Pero en todos los casos, son asuntos que sus propios correligionarios no han encarado en estos 30 años.

Si los distintos gobiernos frentistas en la Intendencia Municipal de Montevideo estuvieron omisos en resolver todo aquello que denuncian los avisos de Villar, ¿qué hace pensar que cuando lleguen a su séptimo período consecutivo recién lo vayan a hacer?

Para eso, para resolver esa larga lista de problemas heredados, mejor es votar a Laura Raffo. Ella viene con ideas frescas y decidida a encarar las muchas deudas pendientes que deja el Frente. Y además, con genuina sensibilidad social. Sin impostación.

Quedan unos días para pensarlo bien. En esta ciudad donde tantos montevideanos dicen ser frentistas no importa cuan mal hagan las cosas sus políticos, es hora que ellos se den un momento de reflexión honesta y piensen bien su voto. Es hora de pensar en Montevideo y su gente, no en ideologías.

Eso sí, ganará uno u otro y será para mejor o peor, pero al menos queda un consuelo nada menor: Christian di Candia terminará su gestión y por fin se irá.

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