EDITORIAL

Aquel “Héroe de la Salud Pública”

Seis personas por lo menos, murieron sin recibir el medicamento del MSP, pese a la existencia de una sentencia judicial que obligaba a entregarlo en plazo perentorio. Es inminente la denuncia por desacato.

El 24 de septiembre de 2018, la página multiuso de la Presidencia de la República informaba que el presidente Vázquez había recibido en Washington el premio “Héroe de la Salud Pública de las Américas 2018” por parte de la Organización Panamericana de la Salud, Su directora, Clarissa Etienne expresó que era un reconocimiento a “su visión de país sin tabaco y su postura firme contra las empresas del sector”. Agregó que Vázquez ha mostrado “su liderazgo en la protección y promoción de la salud, en su país y fuera de él. Sus logros en la ejecución de políticas para prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles (ENT) reflejan un profundo compromiso personal para mejorar la vida, la salud y el bienestar de los uruguayos, de América y del mundo”.

Un par de meses antes, el 29 de julio de 2018, El País publicaba un informe de esa excelente periodista que es Paula Barquet, en la sección Qué Pasa que, bajo el título “Ganar en el Juzgado para perder en el MSP”, contaba la lucha y el drama de las personas que padecían graves enfermedades que requerían de medicamentos especiales para tener una esperanza de vida, y que, ante la negativa del MSP en facilitarlos, debían recurrir a la Justicia. El informe era tremendamente alarmante: de los 59 recursos de amparo en el último año que había presentado solo el Consultorio Jurídico de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República (que es gratuito y atiende a personas sin recursos) contra el MSP, no hubo una sola vez que el condenado cumpliera con la sentencia judicial en tiempo y forma.

¡Ojo! Estamos hablando del reiterado incumplimiento de sentencias judiciales (no de un pedido de buena voluntad) por parte del Ministerio de Salud Pública cuando está en peligro la vida de un ciudadano que carece de recursos para comprar un medicamento que lo puede salvar. Estas flagrantes y reiteradas omisiones han costado la vida de seis personas, todas ellas defendidas por el docente Juan Ceretta y sus estudiantes. El MSP no da ninguna explicación, ni pide prórrogas para enfrentar su responsabilidad. Simplemente desprecia el pronunciamiento judicial con todo lo que ello significa en un Estado de Derecho.

Tanto va el cántaro al agua que al final… el juez en lo Civil de 9° turno, Alejandro Recarey decidió pedir la citación del ministro Jorge Basso frente a la desobediencia judicial en un nuevo caso de sentencia incumplida, antes de “hacer efectivo el apercibimiento de desacato”. Y entonces Basso optó por florearse en una conferencia de prensa armada para dar su versión echando culpas a otros, pero no concurrió al juzgado para responder ante el magistrado. Simplemente se limitó a mandar a los abogados del ministerio como si fueran los culpables.

Paradojas del panorama político: tenemos un partido que agita permanentemente la bandera de la agenda de derechos, pero no incluye los muy constitucionales derechos a la vida y la salud de los ciudadanos uruguayos que padecen enfermedades graves y carecen de recursos, recursos que sí hay cuando se trata de financiar hormonas para cambiar de sexo, aunque sean menores y sin consentimiento de los padres. Tenemos un ministro que desacata en reiteradas ocasiones los fallos judiciales que buscan proteger a quienes lo necesitan, pero permanece en su cargo. Y tenemos un Presidente que es declarado “Héroe de la Salud Pública de las Américas”, pero respalda a un ministro que desprecia, ignora y desobedece las sentencias del Poder Judicial y además no reacciona cuando se pone precio a la vida y permite que mueran ciudadanos por un puñadito de dólares más.

La “ausencia” de Vázquez no es sorpresa. Hace mucho tiempo perdió la pulseada en la interna del FA y desde entonces se desentendió del gobierno. Este año, sin ir más lejos, tuvo un triste protagonismo en el “caso Gavazzo” que zanjó con la injusta renuncia del entonces Ministro de Defensa Nacional. Pero que este paquete de gravísimas omisiones no haya sido percibido por parte de alguien del Frente Amplio significa que a ninguno de ellos le importa el tema. Parecería que en el gobierno nunca se entendió que las sentencias judiciales no se discuten; solo se acatan. Vázquez debería devolver el trofeo recibido y pedir disculpas a los uruguayos por las omisiones de su Ministro de Salud Pública. El Ministro de Salud Pública irse rápidamente y el Frente Amplio hacer una meditación profunda sobre los pecados de soberbia que ha cometido desde el poder.

La primera obligación de los gobiernos es proteger la vida de sus ciudadanos. No condenarlos a muerte o a la incapacidad.

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