Editorial

Habló la ministra de Educación

Según la ministra María Julia Muñoz la enseñanza está “bastante bien”, una muestra de que tanto ella como el gobierno del Frente Amplio viven en un mundo irreal, mientras la educación (y el país) se caen a pedazos.

Cuesta creer que la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, diga alegremente que "vamos a llegar bastante bien a los objetivos que se había planteado el programa de gobierno en educación". A estas alturas, cuando se acerca el final de su mandato, decir eso parece una broma grotesca si se compara la realidad con las promesas del Frente Amplio.

En la última campaña electoral, enarbolando el programa del Frente Amplio, Tabaré Vázquez, prometió "cambiar el ADN de la educación". Pareció que se venía toda una revolución capaz de conmover hasta las raíces de los árboles del sistema educativo. En una entrevista publicada en Búsqueda, Muñoz eludió hablar del ADN al tiempo que exaltó su propia actuación ("a mí me ha ido bastante bien"). Empero, a pesar de lo bien que le vaya a ella, es obvio que la enseñanza sigue arrastrando sus problemas y que los resultados logrados en este período de gobierno son decepcionantes.

No se cambió el ADN ni se cumplieron otros objetivos anunciados por Vázquez al comienzo de su segundo gobierno. Entre ellos figuraba el compromiso de lograr que en 2020 el cien por ciento de los jóvenes de hasta 17 años siguiera dentro del sistema educativo y que el 75% concluyera el ciclo de enseñanza media. A un año y medio de terminar su mandato tanto Vázquez como Muñoz deberían reconocer que están muy lejos de alcanzar esas metas. Sin embargo, a la ministra ese fracaso no parece pesarle en absoluto cuando pontifica sobre el tema.

Muñoz considera que los sindicatos no son "un factor que obstruya el desarrollo de una educación de calidad". Es obvio que no pensaba lo mismo en 2015 cuando el gobierno de Vázquez decretó la esencialidad para detener un conflicto sindical, una medida sin precedentes en el sector que fue muy criticada en filas de la izquierda. Por ese entonces los gremios no eran santo de su devoción y más de una vez desde su ministerio se habló del poder de las "corporaciones" como un obstáculo para realizar las reformas.

Cabe recordar que a pocos meses de iniciada su gestión, la situación de su ministerio se complicó. Tanto su subsecretario como su director de Educación intentaron impulsar cambios capaces de conmover al dichoso ADN, pero la ministra se interpuso en su camino y los despidió de manera desconsiderada y con expresiones infelices respecto a la idoneidad de ambos. A esas alturas, en el primer año de gobierno ya estaba claro que el ministerio de Educación quedaba fuera de juego. Más que nunca el poder se concentró en los entes de la enseñanza con el presidente de la ANEP Wilson Netto a la cabeza, el hombre al cual José Mujica —no se sabe si en broma o en serio— llamó "el José Pedro Varela de nuestro tiempo".

Otra de las promesas incumplidas por el gobierno de Vázquez fue la de destinar el 6% del PBI a la educación atendiendo de ese modo al pedido de los gremios que lo exigían para la ANEP y la Udelar. Incorporando otras actividades educativas dependientes del gobierno a gatas se ha llegado al 4.5% tal como puede comprobarse en un somero aná-lisis de los números. De eso tampoco habló la ministra en su entrevista con Búsqueda.

En cambio sí habló de otros asuntos como la inseguridad y la corrupción. Del ministro del Interior Eduardo Bonomi dijo que "ha sido de los mejores" desde el retorno de la democracia, ignorando con ligereza el aumento exponencial de los delitos ocurrido en nuestro país desde que la izquierda asumió el poder.

En cuanto a los casos de corrupción declaró que en su opinión la imagen de honestidad del Frente Amplio se mantiene "en un 99,9%", porcentaje que desconoce la ola de denuncias y los expedientes judiciales que se engrosan día a día. Todo ello sin perjuicio de recordarle a la ministra el proceso y condena al contador Bengoa y otros funcionarios, escandaloso episodio que sucedió mientras ella ocupaba un cargo jerárquico en la intendencia de Montevideo.

Persona de confianza del presidente de la República, Muñoz reapareció últimamente en los medios de comunicación lanzando algunos mensajes sobre asuntos que van más allá de su cartera. En la citada entrevista habló de las candidaturas y en particular de su preferencia por Carolina Cosse. También pronosticó el triunfo del Frente Amplio en las elecciones del año próximo. Un triunfo que parece cada vez menos probable habida cuenta, entre otras cosas, de la decadencia del sistema educativo y de lo poco que ha hecho y hace la ministra por mejorarlo.

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