EDITORIAL

Una decisión valiente

Todos los temas que hacen a la calidad de vida de los uruguayos están peor con el paso del tiempo. Uruguay necesita un cambio si no quiere morir por inacción, y esto es lo que ha interpretado con acierto Gonzalo Mujica.

En el día de ayer se produjo la incorporación del exdiputado Gonzalo Mujica al sector Todos del Partido Nacional liderado por Luis Lacalle Pou. Este acuerdo alcanzado que culmina con la adhesión de Mujica al Partido Nacional es sumamente significativo, ya que representa una decisión meditada de un político que ha demostrado a lo largo de su trayectoria una gran capacidad de análisis, de propuesta y de vocación pública.

El camino que llevó a Mujica a alejarse del Frente Amplio seguramente fue lento y doloroso. No es sencillo para ninguna persona con larga militancia política en un partido desprenderse de su sentimiento partidario, de los recuerdos compartidos y exponerse a la crítica de quienes hasta hace poco eran sus compañeros. Por eso es una decisión valiente desde el punto de vista personal, que debió llevar un fuerte componente de determinación.

Desde que dejó el Frente Amplio Mujica no se quedó quieto. Elaboró junto a un grupo de técnicos un importante documento que presentó a numerosos políticos de oposición para buscar consensos en temas claves para el país como la inserción internacional, la educación, la seguridad, la macroeconomía y el mercado de trabajo, entre otros. Este documento bien puede ser la base de un acuerdo en que se deberá seguir trabajando en todo el frente opositor ya que recoge con sentido común propuestas para los temas en que se juega el futuro del país.

Gonzalo Mujica declaró en una entrevista publicada ayer en el diario, las razones que lo llevaron a decidirse a acordar con Luis Lacalle Pou: "El acuerdo es fundamentalmente porque respondió públicamente a la propuesta mía de un acuerdo programático que le mandé a dirigentes de todos los partidos. Algunos me han dicho que están de acuerdo en forma particular, pero Luis se comprometió públicamente. Creo que vale la pena tender esos puentes entre gente distinta que piensa diferente, pero está de acuerdo en las principales soluciones que el país precisa".

Lacalle Pou venía abonando esta posibilidad de alcanzar acuerdos entre personas que piensan distinto pero que comparten objetivos y propuestas para solucionar los graves problemas que enfrenta el país. "Hay que tender puentes y luego animarse a cruzarlos para acordar con el distinto" solía argumentar en sus discursos Lacalle Pou, y ahora se ve que comienza a concretar esta estrategia. El desafío de ganar las próximas elecciones es demasiado grande para ser encarado solo por una persona, por un grupo o por un partido, es una empresa que necesita del concurso de todos los uruguayos de buena voluntad que no se resignan a la mediocridad a la que nos condena el actual gobierno.

Todos los temas que hacen a la calidad de vida de los uruguayos están peor con el paso del tiempo, y en especial en esta segunda administración de Vázquez donde no se ha hecho absolutamente nada para mejorar la educación, la salud o la vivienda, se ha manejado mal la economía y se renunció a realizar acuerdos comerciales aislándonos de un mundo cada vez más integrado. Uruguay necesita un cambio si no quiere morir por inacción y esto es lo que ha interpretado con acierto Gonzalo Mujica. En la misma entrevista que citábamos del día de ayer expresaba gráficamente: "Con 5 años más del Frente Amplio nos hundimos".

Este acuerdo fortalece a todo el arco opositor uruguayo y marca un rumbo para el principal componente de los indecisos que son los frentistas desencantados. La fuerte baja en todas las encuestas que muestra el Frente Amplio marca que existe un numeroso contingente entre quienes hoy no saben a quién votar que fueron frentistas. Hay que entender a estos uruguayos para poder interpretarlos: creyeron en un proyecto político que los ilusionó y en el que confiaron, y hoy sufren el dolor de la desilusión por la ineptitud, la corrupción, la desidia y la insensibilidad del gobierno.

Mujica puede marcar un rumbo para estos frentistas desencantados. Su valiente decisión señala un camino para quienes hoy se sienten defraudados y buscan una alternativa para creer en un futuro mejor y cierto para el país. Ciertamente esa posibilidad no surgirá de un Frente Amplio que no tiene agenda, que está agotado y que ha mostrado con crudeza su peor rostro en estos últimos años.

La alternativa, la esperanza y la expectativa de que podemos revertir esta situación y vivir en un país en que cada día los uruguayos puedan estar mejor está en el Partido Nacional. Mujica marca un camino que seguramente será el de muchos frentistas valientes.

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