EDITORIAL
diario El País

Cultura que sostiene

La cancelación forzosa de espectáculos y el cierre también obligado de museos y galerías de arte desde que se desencadenó la emergencia sanitaria, tuvieron un efecto inmediato no so-lo en un sector altamente emprendedor de nuestra economía -el de las industrias creativas- sino también en el público, que se vio privado de este aporte esencial a su bienestar.

El Ministerio de Educación y Cultura encaró con ejemplar celeridad una compensación para ese público, a través de una plataforma online donde difunde todo tipo de contenidos que tienen que ver con artes escénicas, música, cine, plástica, letras e incluso ciencia, que se renueva semanalmente.

Ingresando a la web culturaencasa.uy, se accede en forma gratuita a contenidos tan interesantes como los registros de espectáculos de música, ballet y ópera del Sodre, películas nacionales y latinoamericanas, playlists de composiciones uruguayas premiadas, valiosos documentos de escritores nacionales y entrevistas a destacadas personalidades del arte teatral, entre muchas otras propuestas de interés.

Paralelamente, el MEC ha anunciado que realizará una importante inversión económica para compensar a artistas e instituciones culturales afectados por el cese de actividades.

Hoy nos interesa profundizar en Cultura en Casa, en la medida en que constituye un verdadero cable a tierra para quienes nos quedamos en nuestros hogares (tanto en el país como en el exterior), permitiéndonos disfrutar de la cultura como remedio a una situación de adversidad.

Porque es real que las llamadas de auxilio psicológico por motivo del confinamiento se han visto incrementadas en un 60% y que la posibilidad de acceder a las mejores expresiones del arte aleja esas angustias y reencuentra a las personas con lo mejor de sí mismas.

Hay un factor adicional que jerarquiza este emprendimiento y es el énfasis que pone en los creadores nacionales. Si algo tiene de positivo esta pandemia, además de ayudarnos a revalorizar nuestros afectos y prioridades, es que nos da la oportunidad de reencontrarnos con nuestra propia cultura, con los referentes intelectuales, artísticos y científicos que nos identifican como nación.

Nos caben las generales de la ley: no podemos menos que destacar que uno de los videos publicados en la plataforma es el capítulo del ciclo "A escena con los maestros" dedicado a quien fue nuestro compañero de página editorial de El País, el gran dramaturgo y ensayista Carlos Maggi. Imposible olvidar su "Producto Culto Interno", la columna con que nos iluminaba y sorprendía cada domingo, combinando su erudición y experiencia política con una visión aguda, inteligentísima y siempre saludablemente contestataria de la realidad nacional y mundial. Pues bien: allí puede volver a verse a "el pibe" Maggi, con su sonrisa socarrona y sus ojos vivaces, desgranando anécdotas de su intenso trayecto vital, que fundó la célebre generación del 45 e influyó categóricamente en las que vinieron después.

Está claro que la emergencia sanitaria representa una oportunidad para los medios de comunicación. La televisión abierta ha alcanzado ratings inéditos y las horas dedicadas a plataformas de streaming extranjeras se incrementan de manera exponencial. Aún así, es bueno saber que el MEC lleva contabilizadas hasta la fecha más de 98.000 visualizaciones de contenidos en la web Cultura en Casa.

Esto significa que, a contrapelo de los temores que genera el coronavirus, hay algo que está recuperando salud: la conexión del público uruguayo con sus creadores. Representa la punta de un iceberg que deberá seguir emergiendo cuando las condiciones de socialización se restablezcan, para recuperar una preeminencia de la cultura nacional en los gustos de las personas. Para que festejemos el éxito internacional de nuestros artistas como lo hacemos con el de las estrellas de fútbol.

La identidad de un país se construye con la calidad e intensidad de la influencia de sus emprendedores, de todos quienes ponen razón y corazón en ofrendar su creatividad a beneficio del prójimo. La cultura uruguaya es mucho más que lo que algunos reduccionistas ideológicos pretenden que sea: es una materia viva que se agiganta en la innovación y el disenso constructivo. En el Uruguay de hoy, acuciado por la emergencia sanitaria, los científicos señalan los caminos de superación y los artistas alimentan la esperanza de alcanzarla.

Es un círculo virtuoso que, en salud o enfermedad, siempre deberemos fortalecer.

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