EDITORIAL
diario El País

Cuanto peor, mejor...

El Economista Felipe Larraín fue Ministro de Hacienda de Chile durante el primer gobierno del Presidente Piñera y parte del segundo.

El lunes, entrevistado en nuestra sección Economía y Mercado, hizo una serie de ponderadas reflexiones sobre su experiencia al frente del ministerio chileno y entre las últimas frases del reportaje hay una que resulta por demás sugerente. Habla de que a inicios del año 2019 enfrentaban un escenario bien difícil caracterizado por el inicio de la guerra comercial entre EE. UU. y China, además de que “internamente, la fuerte oposición que teníamos en el Congreso hacía muy difícil avanzar con los cambios que se propusieron durante la campaña y que el país eligió por mayoría”.

Son palabras cuyo significado bien podría asociarse a lo que ocurre actualmente en nuestro país y enfrenta nuestro gobierno. Justamente, nunca fue la vocación del Presidente Lacalle Pou hacerse con el triunfo para luego hacer la plancha en los años venideros. Sin hacer olas, sin generar enfrentamientos, pasando el tiempo tranquilo, atendiendo su profesión y yéndose a surfear, (que no a pescar) los fines de semana. Por el contrario, como un cruzado, por no decir un “workaholic”, desde el primer día, (y encima a los 13 días nos golpeó cual castigo bíblico, la pandemia) se ha dedicado a hacer transformaciones que el país claramente necesita y quienes lo eligieron esperan que las lleve adelante.

Sin sorpresas ni engaños, porque sus planes de gobierno fueron expuestos claramente a la ciudadanía, inclusive en blanco y negro durante la campaña, se elaboró una ley que es espina dorsal del proyecto país. Y con el mismo empeño se ha trabajado en el presupuesto quinquenal y se lucha para hacerlo realidad. Sin embargo, aprovechándose de la posibilidad del referéndum que nuestra Constitución ampara, aunque como bien escribiera el Dr. Ignacio Posadas, “que sea formalmente lícito no quita la eventualidad de un uso demagógico del instrumento”, la oposición intenta con todas las argucias y malas artes posibles, la mutilación de la LUC.

El Pit-Cnt, primer promotor del referéndum, una vez más ha dejado en evidencia ser más un grupo de presión política asociado al partido del Frente Amplio, al cual sumó a la movilización, que una organización sindical cuyos fines son las temáticas vinculadas a los trabajadores, en lo laboral, lo económico o lo social. En este sentido, un detalle que dice mucho sobre lo que ocurre es el hecho que varios de los artículos hoy cuestionados, previamente fueron apoyados por la bancada frentista. La herramienta de democracia directa que debería utilizarse para temas específicos en los que la población pueda expresarse sobre su punto de vista, está siendo utilizada como arma política para entorpecer al gobierno y hacerlo fracasar.

La herramienta de democracia directa que debería utilizarse para temas específicos en los que la población pueda expresarse sobre su punto de vista, está siendo utilizada como arma política para entorpecer al gobierno y hacerlo fracasar.

Con ese objetivo, ni la mentira ni los argumentos “ad hominem” se dejan de lado, a fin de conseguir el respaldo de todo aquel a quien logren convencer sea como sea, para que vote a favor de la derogación de nada menos que 135 artículos. La mayoría de los cuales la gente ni siquiera conoce o ha llegado a analizar. La mejor prueba de esto es que más de una treintena de los artículos que pretenden eliminar se refieran a la seguridad, cuando la tremenda inseguridad ciudadana se convirtió en uno de los principales reclamos de la sociedad. Pero gracias a lo positiva que ha resultado la LUC como apoyo a la labor policial, hoy se ve que el índice de delitos se podía abatir. Todos los días se sabe de bandas de narcotraficantes que son desbaratadas, se descubren y desarman bocas de pasta base y se agarran criminales. Así que no era un imposible, tal como se daba a entender en las pasadas administraciones. En los tiempos, primero de Díaz, luego de Daisy Tourné y durante casi una década, bajo el liderazgo del “Bicho” Bonomi, con la delincuencia en constante incremento.

En paralelo, hay otras voces adornadas de méritos intelectuales, que también hacen lo suyo para inyectar cizaña en la coalición de gobierno. Envuelto el mensaje en frases de aparente altura y buena voluntad, introduce puntos de discordia que envenenen la armonía dentro del Ejecutivo. En reportaje de Búsqueda, el historiador Gerardo Caetano, después de desgranar virtuosos conceptos, habla de la sorpresa que le causa que el Presidente gobierne. Que haga lo que tiene que hacer. “En soledad, como si el Partido Nacional tuviera amplias mayorías...”. Y como si esto fuera poco le envía un elogio a Cabildo Abierto porque “lo modera”, (al Presidente) al tiempo que le da manija, como vulgarmente se dice, al Partido Colorado para que tenga una posición más crítica hacia el gobierno...

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