EDITORIAL
diario El País

Consigna sin sentido

Empezó a circular con gran despliegue toda la retórica respecto al próximo Paro General y las razones por las cuales se hace. 

A eso se suma una fortalecimiento de la campaña para recolectar firmas contra la Ley de Urgente Consideración (LUC) tan denostada por la central sindical y, aunque inicialmente con dudas, por el Frente Amplio.

Como ya sostuvimos en nuestro editorial del domingo pasado, no hay motivos genuinos para convocar a un Paro General como pretende el Pit-Cnt. Las razones que sus dirigentes exponen no son convincentes y por lo tanto al final solo queda un intento de invitar a sus afiliados a una especie de “gimnasia militante” que logrará que el paro tenga un grado de adhesión, aunque seguramente será muy lejos de lo que en realidad hubieran deseado. Para colmo, habiendo tanta gente haciendo teletrabajo será realmente difícil medir su éxito.

La consigna es: “Contra el hambre y la desigualdad. Por trabajo y salario en defensa de la vida”. En definitiva, será un cuestionamiento a las políticas tomadas por el gobierno a lo largo de estos interminables meses de pandemia.

Para ubicar el contexto de la consigna, habría que recordar que este gobierno asumió su gestión a partir de una realidad ya existente al terminar el gobierno anterior. En menos de dos semanas debió afrontar una dura pandemia que le exigió dejar todos sus planes y establecer políticas de emergencia. Ante una situación así, más que hacerle un paro habría que por lo menos comprenderlo y apoyarlo.

La situación social y económica sobre la que debió trabajar es la misma que venía desde antes. Con esa realidad y con una economía semiparalizada por la pandemia, la verdad es que el gobierno hizo un buen trabajo. Tomó las medidas restrictivas necesarias pero no se excedió con ellas y alentó a que la actividad económica no se frenara. Enfrentó enormes dificultades con situaciones críticas difíciles de resolver, pese a la enorme cantidad de dinero volcado para paliar la situación.

Todo esto arrancó con un significativo déficit fiscal que venía desde antes y con una realidad social complicada. La retórica electoral frentista en 2019 repetía que con un triunfo de la coalición se perderían los logros alcanzados durante sus 15 años de gobierno. Lo que quedó al desnudo con la llegada del virus, fue que esos logros nunca habían existido. No estaban.

¿Entonces, contra quién debería ser el Paro General anunciado por la central sindical?

Apenas estalló la pandemia de coronavirus y con un gobierno nuevo, surgieron nada menos que 700 ollas populares en todo el país. El “hambre” por el que reclama el Pit-Cnt en su consigna, ¿apareció de golpe y por culpa de un gobierno recién asumido? Esa enorme cantidad de gente que estaba en el informalidad y por fuera de todo plan social de asistencia, ¿no lo estaba antes del 1° de marzo de 2020?

El Pit-Cnt debería mirar bien dónde apuntar su artillería. Se está equivocando todo a lo largo, pero su rutinaria pereza intelectual lo lleva a usar una consigna trillada que apunta al destinatario equivocado.

La otra consigna es la relacionada a la reivindicación de los 15 profesores sancionados por hacer proselitismo a favor del referéndum contra la LUC dentro de un liceo de San José.

También el sindicalismo se equivoca allí. Los hechos son los hechos y lo que ocurrió, ocurrió. Los funcionarios del Estado (y los profesores de un liceo público lo son) no pueden hacer proselitismo en locales del Estado. A eso hay que recordar que ese tipo de proselitismo en un liceo público viola el fundamental principio de laicidad.

Con consignas muy endebles y mal argumentadas, la central se lanza a realizar este Paro General que nadie quiere. Como tienen el poder de detener dos o tres actividades claves.

Por lo tanto al defender el Pit-Cnt a estos profesores, defiende la violación de normas claras establecidas por la Constitución. Cuando organizaciones del peso de la central sindical justifican lo que no está permitido, abren flancos y dicen cosas que pueden terminar siendo un búmeran.

Con consignas muy endebles y mal argumentadas, la central se lanza a realizar este Paro General que nadie quiere. Como tienen el poder de detener dos o tres actividades claves que a su vez afectan otras, algún efecto tendrá. Ciertamente no ayudará a levantar la muy decaída imagen que tienen el Pit-Cnt y sus principales dirigentes, pero como por el momento poco les importa si tienen prestigio o credibilidad, ni siquiera ese argumento servirá para pedirles que reconsideren.

Necesitan desesperadamente la “gimnasia militante” vaya uno a saber para qué. Esa sigue siendo la única causa que explicaría este llamado a un Paro General.

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