EDITORIAL
diario El País

El caso Toma, otro legado de Vázquez

Cada día que pasa, en el legado de Tabaré Vázquez y el Frente Amplio aparecen páginas nuevas, y ninguna se caracteriza por ser portadora de buenas noticias.

Ahora y desde hace días se trata del Secretario de la Presidencia, hombre de extrema confianza de Vázquez, que se movía hábilmente en las sombras, al punto que era invisible para la ciudadanía. Veamos:

-El estallido vino de la mano de dos misiones oficiales que totalizaron cinco viajes, dos a Italia y tres a Estados Unidos en el segundo semestre del año 2019 y principios de 2020 donde viajó acompañado de una joven contadora, cuya presencia no parece imprescindible para los objetivos que se buscaban. Hoy hay tres investigaciones paralelas en torno a los viajes oficiales de Toma: la pesquisa administrativa a cargo de la Oficina Nacional de Servicio Civil, la de la Junta Anticorrupción (Jutep, que la había archivado con el voto de Daniel Borrelli y Matilde Rodríguez, ante la ausencia de su presidente Ricardo Gil Iribarne) y la de Fiscalía de Delitos Económicos por expresa decisión del Fiscal de Corte.

-El salto a la fama ya lo había tenido cuando un informe del periodista Leonardo Haberkorn publicado en El Observador (30 de marzo del año pasado) puso sobre la mesa el manejo oficial del caso Gavazzo y las actas de un Tribunal de Honor Militar. Presidencia de la República (Toma con el aval de Vázquez), buscó desmarcarse de toda responsabilidad y pidió la inmediata renuncia del Ministro de Defensa, Jorge Menéndez (que falleció 10 días después, el 11 de abril), pese a que este junto a dos abogados del ministerio se habían reunido con Toma a mediados de febrero, lo habían advertido de su contenido y habían sugerido la denuncia penal. Todo quedó clarito en la nota de renuncia de Menéndez.

-El 2 de abril Toma hizo declaraciones al periodista de El País Pablo Fernández. Bastante ambiguas por momentos, pero muy ilustrativas. Pero cuando fue a declarar al juzgado (24 de septiembre) a instancias del fiscal Morosoli, hubo por lo menos seis contradicciones con lo dicho a El País, que fueron pasadas por alto porque ya no estaba al ministro Menéndez para contrastar esas afirmaciones. Tras su monólogo quedó absuelto y toda la responsabilidad recayó en el entonces Comandante en Jefe del Ejército, Guido Manini.

Hoy hay tres investigaciones paralelas en torno al exsecretario de la Presidencia: la pesquisa administrativa a cargo de la Oficina de Servicio Civil, la de la Junta Anticorrupción o Jutep que reabrió el caso y la de la Fiscalía de Delitos Económicos.

-La vinculación de Toma con Tabaré Vázquez viene desde 1995 cuando era director del departamento Jurídico de Salud Pública. Según describe Andrés Danza en Búsqueda, el entonces ministro Alfredo Solari había ordenado una investigación para determinar si Tabaré Vázquez, en ese entonces Jefe de Radioterapia, había incurrido en el delito de conjunción de interés público con el privado al haber recomendado al Instituto Nacional de Oncología la compra de servicios médicos a la empresa Nuclamed cuyo representante en Uruguay era su hijo Javier Vázquez. El dictamen de Toma fue que “no existieron actos ni hechos irregulares”, por lo que se clausuró el caso.

Tiempo después, y ya en la presidencia de Jorge Batlle, Toma terminó degradado por el Ministro Conrado Bonilla. Eso lo llevó a un rápido cambio de bando, que le resultaría muy beneficioso.

-Cuando Vázquez alcanza la presidencia, lo designa Director de la Oficina Nacional de Servicio Civil y en la administración Mujica fue fiscal de gobierno junto a Daniel Borrelli (integrante luego de la Jutep que archivó la denuncia sobre sus polémicos viajes). Ambos (Toma y Borrelli) elaboraron, entre otras cosas, los informes que llevaron al gobierno (Mujica) a perdonar una deuda millonaria que mantenía el empresario futbolístico Francisco Casal con la Dirección General Impositiva.

Hoy Miguel Ángel Toma y Daniel Borrelli vuelven a ser los dos Fiscales de Gobierno, porque habían actuado bajo la administración Vázquez con reserva de sus cargos. El Presidente Lacalle Pou derogó hace pocos días un decreto que había sido emitido por el gobierno de Vázquez y obligaba a que los recursos administrativos fueran enviados a la Fiscalía de Gobierno antes de tomar una resolución. Y esa medida estuvo precedida por el inicio de una investigación sobre la base de que todo funcionario público debe observar estrictamente el principio de probidad, que implica una conducta funcional honesta en el desempeño de su cargo con preeminencia del interés público sobre cualquier otro.

“Si fuera un funcionario de confianza -destacó el Presidente- Toma no estaba más en el cargo. Es un funcionario público, por lo que para destituirlo ya no solo se requiere la voluntad del Poder Ejecutivo”.

Otro capítulo de la presidencia de Tabaré Vázquez y el Frente Amplio en el poder que se cierra con pésima nota.

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