EDITORIAL

Un año de frases célebres

El año se cierra pero deja para el recuerdo algunas frases “increíbles”. La recopilación seguramente será incompleta, pero es indicativa de los niveles de improvisación de quienes dicen lo que sea para gloria del frenteamplismo en el poder.

Los calores de fin de año parecen compeler a algunos gobernantes a decir cosas insólitas. El intendente Daniel Martínez ha atribuido los desbordes de los contenedores de residuos a "la capacidad de consumo de los uruguayos, que está creciendo en todos los barrios". Uno no puede menos que recordar a aquel inefable ministro de Economía venezolano, que justificaba la escasez de papel higiénico en los supermercados de Caracas en que la gente estaba comiendo mucho…

Pero al curioso argumento del jerarca comunal no le va en zaga otro de su director de Movilidad, Pablo Inthamoussu, para quien el aumento del boleto, en realidad, no es un aumento: "Va a ser el único ajuste del año, no es un aumento. Es un ajuste de la tarifa", dijo al programa radial En Perspectiva.

Con un poco de memoria y un rato en Google, nos pusimos a recoger las frases célebres formuladas en el año que termina, en una recopilación que seguramente será incompleta, pero indicativa de los niveles de improvisación de quienes dicen lo que sea con tal de echar carbón a la máquina de poder frenteamplista.

En su juego retórico no se salva ni la evidencia de los números. La exhibición del incremento del déficit a provocar por la ley de los cincuentones, hizo protestar al ministro de Trabajo Ernesto Murro, porque se estaba haciendo "mucho terrorismo de cifras". Es como si el alumno acusara de terrorista a la maestra, porque le corrigió que dos más dos no daba cinco.

El mismo secretario de Estado declaró a Búsqueda hace unos días que las ganancias de las AFAP "solo las obtiene el narcotráfico". Sobre el mismo tema, otra expresión de penetrante análisis económico la dio el exvicepresidente Raúl Sendic al decir que, en la decisión, "no tiene que primar si cuesta o no cuesta, lo que tiene que primar es si es justo o no". Bienvenidos al país del pensamiento mágico. Para otros jerarcas tampoco tiene que primar la ética en la gestión pública. La directora de ASSE, Susana Muñiz, declaró a Radio Uruguay en octubre que "a la gente le importa poco si a la ambulancia nosotros la compramos por compra directa o la licitamos". De Ripley.

En ese mismo mes el Frente Amplio publicó un tuit que celebraba a la doctora Michelle Suárez como "la primera senadora trans en la historia de la República. La inclusión es el camino". Y su colega Constanza Moreira la recibía con este otro mensaje: "Un orgullo, un símbolo, un antes y un después en el Parlamento Nacional". Fue un símbolo, sí, pero de otra cosa: del uso de la inclusión como fachada, pero desentendiéndose de la honestidad.

En junio, el expresidente José Mujica respondió a un atónito Gabriel Pereyra, en el programa En la mira, de VTV, que las diferencias no siempre hay que superarlas dialogando: "Yo lo único que lamento es que no exista la ley de duelos. Hay cosas que se arreglan así. De otra manera no se arreglan. No conversando, bla, bla, bla… Hablar es facilísimo en este país". Cuando Pereyra le preguntó si lo decía en serio, Mujica respondió "¡Pero cómo no le voy a hablar en serio! No puedo con la espada porque soy viejo, pero a los tiros capaz que anda". Un desliz sincericida del presidente pobre, que esperamos no sirva de ejemplo a las bandas de narcos que, a los tiros, capaz que también andan.

En mayo, la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi logró explicar por qué cada vez más gente dormía en la calle. Según declaraciones recogidas por la Secretaría de Comunicación de Presidencia de la República, los indigentes "se instalan muchas veces con la colaboración, en el mejor sentido y buena voluntad, de los vecinos. Porque en esta semana pasada la Intendencia ha hecho una levantada de sillones realmente récord. Y esos sillones conforman miniasentamientos de personas en situación de calle". Parece un chiste de mal gusto, pero no lo es. Lo dijo en serio.

Y dentro de la natural limitación de espacio de esta columna, no podemos obviar la cita de la ministra de Educación, María Julia Muñoz, cuando argumentó que no había que desplazar a Wilson Netto de la presidencia del Codicen, por ser "el José Pedro Varela de este quinquenio".

Dejamos para el final otra frase involuntariamente humorística. La expresó a En Perspectiva el ministro de Economía Danilo Astori, en marzo: "Nuestra sincera intención es no aumentar la carga tributaria sobre la producción, sobre el nivel de actividad, el empleo y el ingreso. La carga tributaria está en un límite que no conviene aumentar y no debería ser necesario aumentar". ¿No es la más graciosa de todas?

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