ECOS
Email:
Teléfono: 2908 0911
Correo: Plaza de Cagancha 1162
Escriba su carta aquí

¿Segundo Amor?


@| Estábamos viendo una película en el cable, habíamos terminado de cenar cuando una voz de mujer, nos interrogó desde la TV:

· ¿Estás felizmente casado? y se contestó a sí misma,
· ¡Yo también! A lo que siguió la promoción del sitio, Secondlove.com, todo dicho con una voz tan sensual y azucarada que motivaba entre risa e ira.

La vida es difícil, las relaciones humanas lo son aún más. Los sueños de familias felices comiendo galletas frente al televisor son parte de un pasado irreal que ya no nos visita ni siquiera en sueños.

Mantener la familia unida, enseñar a los niños acerca del amor, la confianza, la importancia de la lealtad, nunca ha sido ni será nada fácil.

Pero cuando desde la televisión se promueve la infidelidad como algo tan frívolo e insignificante que nos permite seguir siendo felizmente casados, eso nos insulta como parejas, como matrimonios, como seres humanos, como familias. Tira por tierra nuestros esfuerzos de educación, de cuidado, de transición de valores. Explicarle a un niño o a un adolescente que hay que ser leal, sincero y no hay que lastimar a nadie y menos a quien amas, puede llevar la vida entera, pero lo hacemos en la confianza de que contribuimos a hacer mejores personas que salven a esta sociedad que está enferma y que deseamos rescatar fervientemente. ¿Como canal de TV no se deberían obviar ciertos contenidos que atacan tan descaradamente a la familia que se supone “todos” defendemos? Si, estoy felizmente casada, no somos perfectos, pero nos amamos, no nos interesa un “second love” en principio porque nadie merece estar en segundo lugar dentro de una pareja y para terminar porque si lo necesito es porque no estoy felizmente casada y en ese caso, buscaría terminar con mi matrimonio luego de agotar todas las posibilidades de rescatarlo. La lealtad no se negocia y siempre, “siempre” estará en primer lugar.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
volver a todas las cartas