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Rumbo al cementerio 

Cemento Portland Ancap


@| Ancap, creada en 1931 durante el gobierno de Gabriel Terra, comenzó en el negocio del Portland en 1956 con la instalación de la Planta de Minas, a la que se le agregó la de Paysandú en 1978.  

Durante sus primeras cuatro décadas de vida la empresa dio ganancias hasta que la tendencia se revirtió en 1999. 

Un año antes, la empresa Argentina Loma Negra, de Amalia Fortabat, entró en el negocio, quedándose con el 45 % de las acciones de Cementos del Plata y con la gestión, mientras Ancap conservó el 55 %. 

En 2005 la multinacional brasileña Camargo Correa adquirió Loma Negra, y en 2007 anunció una inversión conjunta de US$ 130 millones para instalar una planta de cemento en Paysandú. Pese al anuncio, en 2008 se produjo la separación de Loma Negra y el ente uruguayo se quedó con el 95 % de las acciones. El 5 % restante fue para la empresa ubicada en Argentina, que alegó que “la separación se debió a que no iban a acompañar a Ancap en caso de que ellos decidieran hacer aumentos de capital”. 

Con posterioridad Ancap pasó al 99,74 % y la de Loma Negra 0,26 %. De acuerdo a una fuente del sector, Cementos del Plata se creó con la idea de que Loma Negra terminara privatizando la División Portland de Ancap. Por su parte, Cementos Artigas, que se estableció en Minas en 1919 con capitales estadounidenses, fue vendida en 1991 al grupo catalán Cementos Molins y Corporación Uniland. De la mano de esta multinacional la planta realizó una importante reconversión tecnológica que superó con creces a Ancap. Esta reconversión de Cementos Artigas de mano de los españoles, llevó en 1997 a lo que se denominó “la guerra del cemento”, según detallaba algunos medios de prensa. 

Después de décadas sin invertir y ante la embestida de Cementos Artigas, Ancap decidió llevar a cabo la reconversión de sus plantas, la cual implicó una mejora desde el punto de vista ambiental y el cambio de una línea de producción húmeda a una semiseca, en que se utilizaría menos energía y menos combustible. A su vez, se procedería al reemplazo del combustible que se utilizara en los hornos de cemento, del fueloil al carbón de coque, que es mucho menos costoso. Por otro lado, las inversiones realizadas no han representado una mejora en la productividad, que en 2005 era de 352.996 toneladas y en el 2014 fue de 367.640. La productividad no subió y tampoco lo hizo la rentabilidad del negocio, en gran parte debido a los costos fijos de Ancap. 

De acuerdo a información los costos en Ancap aumentaron un 83 % de 2007 a 2015. De esos costos (US$ 40 millones en 2015), el 37,5 % corresponde al personal propio, un 20 % a servicios contratados, un 13 % a mano de obra contratada, y el resto se reparte en materiales, depreciaciones, amortizaciones y equipamientos. Lo que implica que un 70,5% de esos costos fueron a remuneraciones. Según datos de 2014, 500 personas trabajaban para la división Cemento. De acuerdo a fuentes del sector, Cementos Artigas tendría entre 160 y 190 empleados. Se deduce que la privada tiene un desempeño muy superior con menos de la mitad de los empleados. El mercado mundial del cemento está dominado por China, que produce más de la mitad del total, seguido por India, Estados Unidos, Brasil, Rusia y Turquía. 

Debido a los altos costos de inversión que implica este sector, unas pocas empresas dominan la mayoría del mercado: las italianas Buzzi e Italcementi, la mexicana Cemex, etc. y la brasileña Votorantim, que en 2009 compró parte del paquete accionario de Cementos Artigas y en la actualidad tiene el 49% de la compañía, es la décima en el mundo.

Sin ser muy tedioso, hoy la División Portland de la ciudad de Minas se encuentra entre las bambalinas del cementerio por no poder ser lo suficientemente inteligentes las partes que conducen y los conducidos.
Sin querer ser pájaro de mal agüero, se vislumbra el cierre parcial, quizás no hoy, pero será mañana, será el primer paso, de salir del CTI o ingresar al cementerio; es sin duda, la otra perla caliza que se desgrana en los dedos de la mano, con esos guantes de hule de color frenteamplista.

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