ECOS
Email:
Teléfono: 2908 0911
Correo: Plaza de Cagancha 1162
Escriba su carta aquí

Responsabilidades


@| En el editorial de El País del domingo pasado, se deplora con fundamento compartido, que la militancia ideológica, gremial, corporativa u otras, de intelectuales, políticos y figuras con opinión pública, conspire contra una valoración objetiva de lo analizado, cualquiera sea su naturaleza ontológica: científica, económica, social, política, artística o humanística.  

El detonante de esta carta surge el referido domingo, en la Feria de Tristán Narvaja, al ubicar y adquirir un libro “sellada” del poeta y crítico literario, Julio J. Casal: “Exposición de la Poesía Uruguaya desde su origen hasta 1940”, una obra de porte monumental, más de 300 autores, casi 800 páginas, partiendo de Bartolomé Hidalgo y Francisco Acuña de Figueroa, siguen 300 poetas orientales. 

Fue de regreso que me detengo a tomar un café, ansioso abro el libro y en su apertura bajo el título de “Propósito”, en el primer párrafo señala Casal: “Existen buenos motivos para hacer una severa selección literaria, pero no faltan tampoco para hacer otra indulgente y comprensiva de muchísimos nombres que la primera recusaría... 

Luego leo el editorial y ato los cabos. 

En la crispación de opuestos en que vivimos, canalizada intensa e incesantemente, por medios convencionales y redes sociales, la amplitud y la altura de criterio que presidió a Casal, se encuentra absolutamente extraviada. 

En el Uruguay de hoy día los “Recusados”, (personas y hechos), sin fundamento ni rigor, superan ampliamente a los “Seleccionados”, con el requisito excluyente de una militancia progresista probada. 

Cerré el periplo con una visita a Julio J. Casal en Wilkimedia y ahí rescaté de él, este elevado concepto que debiera iluminar a tirios y troyanos: “No hay más realidad que el espíritu, ni otra patria que la vida”.

El clima local, regional y global que vivimos, no mejorara sin atender a esa elevada sensibilidad.


Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
volver a todas las cartas