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El regreso del Caudillo


@|Hace 35 años, estábamos en la rambla portuaria agitando una balconera de "Por La Patria", atada a una tacuara junto a miles de compatriotas y gritando a rabiar por Wilson, sin saber lo que estaba pasando dentro del puerto. Sólo sabíamos que llegaba. Recuerdo ver las trincheras levantadas con bolsas y soldados pertrechados a guerra como a la espera de un ejército invasor. No era para menos. Retornaba al país el más poderoso enemigo que tuvo la dictadura. Un enemigo portador de la libertad, sin más armas que la palabra, la razón y todo un pueblo esperándolo. Llegaba el caudillo blanco. Regresaba para cumplir el juramento que pronunció la noche previa al golpe en el Palacio Legislativo: "Me permitirán que arroje al rostro de los autores de este atentado el nombre de su más radical e irreconciliable enemigo, que será, no tengan la más mínima duda, el vengador de la República. ¡Viva el Partido Nacional!".

Y después de once largos años, allí estaba cumpliendo con su palabra. Volvía para vengar la República a cambio de su libertad. Allí estaba el más puro y rebelde Partido Blanco, ese Partido que luego no “dejó olvidada ninguna prenda del apero” y se mantuvo fiel a sus principios, mientras otros corrían presurosos a pactar con los dictadores y qué al decir del propio Wilson “terminaron pagando un precio muy caro por algo que ya nada valía”.

Después vendrían la prisión, la proscripción, las elecciones sin siquiera poder escuchar su palabra, y su famoso discurso pacificador en la explanada municipal. Y todo lo demás que vino más tarde, y que le costó la vida. Todo por la República, por la libertad y por nuestro querido Partido Nacional.

Recuerdo ver el video de la llegada al puerto y que al bajar del barco custodiado por militares alguien desde la cubierta le grita “¡Wilson no te mueras nunca!”, y vaya si tuvo razón.

Hoy al recordar aquellos hechos y en homenaje a este gran hombre y este gran Blanco lo primero que me brota del alma es decir una vez más y cada vez más fuerte, ¡Viva Wilson; Viva el Partido Nacional!

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