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Proyecto Maduro


@|Cuando quieras entender el presente pregúntate: ¿y el pasado?
Cuando leemos la historia del hombre en los últimos dos o tres mil años, vemos profundos cambios en lo social, en la ciencia, etc., pero me gustaría sostener que el hombre mantiene permanentemente una fase evolutiva e involutiva en su comportamiento. 

“La historia vuelve a repetirse...”, dice un tango, y sobre el particular me atrevo a arriesgar una teoría. 

Hace poco leía sobre la Edad Media y particularmente sobre el sistema feudal y su organización. Este sistema estuvo vigente por unos mil años en Europa. El “señor feudal” respondía a un rey, y a él le respondían los vasallos en sus círculos cercanos y los siervos, últimos en la escala social.
El siglo XX nos presentó al señor feudal moderno, el Sr. Fidel Castro; no sabemos si su propósito personal fue inicialmente ese, pero no hay dudas que vivió y terminó sus días como un “señor feudal”. Los vasallos fueron su ejército y la burocracia de que se rodeó y el pueblo fueron los siervos. Organizó todo para el resto que no quería “servir” se fuera de la isla, así dos millones de cubanos fundaron un nuevo “estado” en Miami. 

Una publicación me puso en contacto con la información de los hijos de Fidel, aparentemente reconocidos son 11; 4 de su primer matrimonio, una especie de familia cristiana en su juventud, de ahí en más le fue tomando el gusto al poder y formó varias parejas que le sumaron 7 hijos más, incluso una fotógrafa que visitó Cuba y vivió un tiempo con el “señor”, tuvo un hijo, pero ese niño quedó en poder de Fidel y la muchacha fue expulsada de la isla. Vale recordar la historia de los antiguos señores feudales que gozaban hasta del privilegio de pasar la primera noche de la joven novia de algún vasallo o siervo que se casaba. 

Mirando un informativo de tv veo cientos de venezolanos tratando de ingresar a Colombia por la frontera, casi simultáneamente aparece la imagen de Maduro con su uniforme siempre bien planchado y una sonrisa de felicidad desbordante. 

Me dije a mi mismo, claro, ahí va otro “señor feudal”, hay que achicar las bocas, deben quedar los vasallos y los siervos, el plan Fidel está en marcha. ¡Todos quieren ser Fidel!

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