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El progreso a la uruguaya


@|El transitar por rutas, caminos y donde no los hay en el Interior, se comparte una circulación acentuada con vehículos de gran porte y tonelaje. 

Es notorio el rápido deterioro y necesidad de mantenimiento. 

Mientras no haya, se incrementan los peligros de circulación y roturas en los transportes. El conjunto conspira contra los emprendimientos, sean grandes o chicos y aumenta el mentado costo/país.

La situación empeora cuando bajamos del asfalto a caminos vecinales y rutas “secundarias”. Allí es una odisea transitar. No es con cualquier vehículo hacerlo cuando permanentemente se circula por esos caminos de Dios. No hablemos con mal tiempo o durante las zafras.  

Ahora, por esos senderos vecinales y trillos parte la producción nacional a sus destinos. Los pobladores se ven impedidos, limitados en la circulación, no habiendo vehículo que aguante, porque termina destrozado. Ello engendra todo tipo de trastornos para trasladarse y por momentos, permanecer aislados. Hay que ir a la escuela, al pueblo, abastecerse, a la policlínica, esperar un envío… Ni hablar de los costos de todo tipo que impone transitar por allí. 

Entendamos, no existe el ómnibus (subsidiado) que Ud. tiene en la esquina de su casa, no hay nada. Y, la gente, ¿se les considera, o son extraterrestres? Figure Ud. tener que salir en invierno, bajo lluvia, con el camino inundado, lleno de pozos con miedo a quedar colgado en un zanjón o huella profunda y no tiene otro remedio que hacerlo teniendo que andar por kilómetros. Recuerde que además, a veces sí y otras no, la cobertura telefónica es inexistente; ¿quién le ayuda?

Eso… ¿cuenta cuando se habla de caminería rural el impacto de su uso presente y mirando al futuro? 

Allí los arreglos vienen cuando la gente se mueve y aparece alguna máquina para aplanar un poco, arreglar la calzada destruida porque se la llevó el agua… Pero el problema sigue: viene la siembra, la cosecha, etc. y el camino implosiona y vuelta al problema. Además la gente de la zona tiene que arreglarse, o no pasa, cuando el camino se hace intransitable.
La situación varía de departamento en departamento y al tipo de producción y uso de los caminos “para llegar a la ruta”; una odisea cotidiana.  

Recapacitemos sobre la cantidad de kilómetros que implican esas vías en el olvido, que son neurálgicas para la vida y para el campo; ¿están consideradas en los nuevos emprendimientos? Porque se oye del tren, sus precios y… el resto, sus costos, las personas, sus vidas y mismo en el negocio que forman parte, lo agropecuario y su gente, ¿no son el Uruguay?

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