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El Pit Cnt...


@|...va comprendiendo con mucha dificultad que el gobierno ha cambiado, que, del que son parte perdió las elecciones, y lo de esa impronta de cogobernar a que estaban acostumbrados, no ha de funcionar.

Han sido 15 años de permanente adoctrinamiento en todos los ámbitos, con predilección en todos aquellos de formación docente, universitarios, liceales, escolares, en que sembraron fuertemente y casi coercitivamente sus ideologías foráneas y las mentiras de la historia reciente. Innumerables viajes al exterior, Venezuela, Cuba, y muchos más, con los dineros de sus agremiados, en que se ha ido a ofrecer, con el “supuesto” beneplácito de todos los trabajadores del Uruguay, apoyo sobre política internacional a países que desconocen los derechos humanos y con ellos los más elementales de la democracia. Y uno se pregunta: ¿con qué credenciales se abogan tales competencias?

La ciudadanía sabe que hay más de 400.000 afiliados, con aportaciones individuales que no bajan de los $ 100, y que es fácil deducir que se logran sumas mensuales y anuales multimillonarias!

Ahora bien, ¿acaso rinden cuenta o informan a alguna autoridad económica gubernamental tales ingresos y los movimientos que con esos fondos se efectúan?; tanto como: ¿cuáles son los reales sueldos que cada uno percibe? No parece nada claro que los dineros institucionales se depositen en sus cuentas personales, con nombres propios. Los ejemplos internacionales nos muestran una realidad en que hay un enriquecimiento personal impresionante de los principales dirigentes sindicales, que ganan las más abultadas bolsas, y son los propietarios de mansiones, colecciones de automóviles, empresas privadas, monopolizando sus cargos a sangre y fuego, sin mencionar el grado de abuso al que se dan derecho; y allí en las empresas en que ejercen su mando sindical, trabajan esposas, hijos, etc. No parece lógico ni conveniente que un grupo de personas se perpetúe en el tiempo ejerciendo los cargos de máxima autoridad, sin límites en sus mandatos.

Me pregunto por qué cuando un representante de un gremio en actitud más que prepotente tiene “la total falta de respeto” de insultar al Sr. Presidente de la República, no exista un tribunal de faltas o un órgano rector que juzgue tales conductas. Y entonces, los máximos del PIT justifican manifestando un talante estresado del gremialista y le solicitan que pida una disculpa pública que no se cumple efectivamente, sino evasivamente, y lejos de tomar una medida severa, comparten.

Parece el momento en que corresponderían legislarse normas que reglamenten el sistema actual en una nueva gremial democrática con elecciones secretas y obligatorias; fiscalizadas, como otras, por la autoridad competente para la elección de sus autoridades; por espacios regulares de tres o cuatro años, con condiciones elementales de no ser reelectos para ningún cargo por algún período sucesivo, y con la obligación de trabajar fuera de ellos, en los puestos que les corresponden en las empresas de las que son empleados.

Son reconocidos sus manifiestos plenos de agravios y aún los insultos de sus líderes al Ejecutivo, sus incitaciones a la violencia, al cacerolazo en contra pero en la ignorancia, las amenazas de fuerza clásicas, las ocupaciones, la aprobación a manifestaciones de cualquier índole, sin dejar de lado aspiraciones de ingresar a la legislatura por donde ha ido el camino gremial.

Y para que Uds. juzguen, el próximo 4 de junio se movilizarán con paro “en defensa de la salud del pueblo y en contra de la LUC”; ¿acaso lo ven oportuno o desestabilizador?

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