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Pensiones tomadas


@|Por la presente, quiero hacer pública una situación por demás preocupante. 

Me refiero a la ocupación o toma de pensiones por inmigrantes en su mayoría cubanos. 

El modus operandi se repite en cada situación. Primero generan un foco de violencia hacia los encargados o dueños en general por incumplir deliberadamente las reglas del buen funcionamiento para la convivencia.
Luego se amotinan y deciden no pagar; hecho siguiente comienzan con amenazas verbales y físicas hasta lograr que los dueños o encargados abandonen el lugar por miedo.

En general son las mujeres que propician esta situación, y se complica más cuando hay niños; aunque hay pensiones tomadas por grupos de hombres.
A esa altura nadie protege. Ni la comisaría. Ni la fiscalía, dando vía civil a algo absolutamente penal. Ni la IMM, ni Interpol, ni el Ministerio del Interior. Nadie. Al final los ocupantes se quedan con tu negocio. Se quedan con todo lo que invertiste en mobiliario. Y te dejan endeudada y embargada de por vida ya que las cifras por impagos son muy altas. De pronto te quedas sin casa, sin sustento para tu familia, observando cómo venden tus cosas y cómo los abogados públicos de tu país defienden a estas personas para que sigan ocupando y convirtiendo tu negocio ahora en manos de ellos.

Esta carta es un llamado de atención. ¡Por favor a cuidarse!

Lamentablemente está llegando gente con otras intenciones, con otras costumbres. Actualmente hay más de 15 casas tomadas por cubanos. Muchas pensiones familiares históricas por generaciones cerraron por estas circunstancias. Otras están en un limbo legal porque no se respeta la ley de pensiones. La única ley hoy es la del más fuerte. Y la Policía no tiene permiso para actuar.

Un desalojo civil te lleva mínimo 5 meses con suerte. Hay casos que les han dado hasta 5 prórrogas, período que llegó a los 3 años para desalojados. Mientras esto pasa son muchos uruguayos que se quedan con su ingreso, muchas veces sin su vivienda, con niños a cuesta y para peor embargados por el forzado incumplimiento.

¡Por favor!, a prestar atención para no dar alojamiento a gente inescrupulosa que provoca al final mucho sufrimiento y daño.

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