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El misil por la culata

@|Israel para informar de qué se trata el conflicto en curso explica entre otras cosas que Hamás utiliza a sus civiles como escudos humanos. Al hacerlo comete simultáneamente dos crímenes de guerra.

Dispara indiscriminadamente sobre población civil israelí miles de misiles mientras que lo hace desde lanzaderas y depósitos de armas escondidas entre sus propios civiles convirtiéndolos en legítimos blancos militares.

En cada guerra y en cada operación el ejército israelí se ve en la encrucijada ética de evitar que desde esos lugares continúen los bombardeos sobre su gente mientras trata de evitar víctimas inocentes entre los palestinos que son rehenes de su propio gobierno terrorista.

El periodista Fantini trata de ser original e intenta sustituir la imagen ilustrativa de “escudo humano” por el de “misil humano”. Este “misil” siempre da en el blanco pues tendría como objetivo impactar en la opinión pública mundial.

Resulta difícil ser original informando sobre un conflicto que se repite sucesivamente y cuya causas y desarrollo son extremadamente similares a los enfrentamientos anteriores. Como resultado Fantini no sólo erra al intentar cambiar la figura explicativa sino que de paso comete varios desatinos.

Asevera que Israel posee la capacidad bélica de arrasar con Hamás “en dos o tres días” mediante “una ofensiva aplastante y total”. Pero se arriesga a afirmar que no lo hace no por sensibilidad humanista, sino para evitar dañar su imagen internacional. Sin embargo crónicas como la suya contribuyen justamente a producir ese efecto, el del misil al que metafóricamente se refiere.

En primer lugar porque contrariamente a lo que sostiene, el ejército israelí sí tiene como una de sus consignas principales evitar a toda costa causar víctimas civiles. Pero lo más importante es que en su crónica hace recaer toda la responsabilidad del conflicto en Israel eludiendo explicar qué es Hamás y cuáles son sus objetivos. El presente conflicto no es territorial, de hecho no hay un solo centímetro cuadrado de Gaza ocupado por Israel. Hamás tiene como objetivo eliminar al Estado de Israel sin tener en consideración ningún tipo de frontera geográfica y esa es la razón por la cual se torna imposible iniciar un diálogo o algún tipo de negociaciones para lograr una convivencia pacífica que es rechazada de plano por Hamás.

Así, pasando por alto la causa principal, el periodista comenta que a Netanyhau se lo puede acusar (no lo acusa él directamente) de boicotear las posibilidades de paz. Es una crónica hemipléjica ya que olvida mencionar que a Abbas se le podría hacer la misma acusación (y con mayor fundamento).

Al proponer la idea de que en Gaza se instale una fuerza de cascos azules de la ONU parece olvidar que las que se destinaron al Líbano con el objetivo de contener a Hizboláh, sólo lograron que esta demoledora fuerza terrorista multiplicara en forma progresiva su capacidad de amenaza y poder de fuego.

Y es verdad que como señala Fantini ha habido problemas de convivencia interna en el país democrático que esperamos puedan encauzarse. Cabe aclarar que en Gaza eso no podría suceder pues a quien disiente lo ejecutan en forma sumaria.

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