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Mirar hacia el futuro

Basta de ojos en la nuca


@|En estos últimos tiempos, se evidencia una tendencia a reflotar algunos temas del pasado. Como quien no quiere la cosa, aparecen personajes tanto del gobierno como figuras sindicales, organizaciones de supuesta defensa de derechos humanos y legisladores oficialistas, reviviendo cosas que pasaron hace muchos años, durante y post dictadura. 

Adicionalmente, se están inaugurando muestras fotográficas, exposiciones, murales (como el del Penal de Libertad), locales y placas por doquier, relacionadas a hechos ocurridos hace 45 años atrás. 

No estoy de acuerdo con que algunos colectivos se apropien del sufrimiento y dolor que experimentó todo el pueblo uruguayo en tiempos de la dictadura. No está bien que un hecho que afligió a todo un país, sea considerado por algunos como el estandarte, ya sea para reclamar ser los más perjudicados, ya sea para cobrar compensaciones por el Estado como ha ocurrido, ya sea para medrar políticamente con ello. 

Perjudicado resultó todo el pueblo uruguayo, sobre todo los más desprotegidos, los trabajadores, pequeños comerciantes, gente que trabajaba por su cuenta, los jubilados y pensionistas. La falta de libertades, las penurias económicas, la iniquidad social, el atropello de los derechos humanos, los aumentos salariales muy por debajo de la inflación y la carestía, fueron sufridos por todos los orientales, y no todos fuimos recompensados por esos años perdidos e irrecuperables. 

Sin embargo, hoy algunos reflotan supuestos espionajes en democracia, inauguran muestras y locales, se quejan de algunos “atentados” con pinturas, con el lamentable fin político electoral de despertar en la gente el miedo a que vuelvan épocas oscuras, utilizando el mismo bajo recurso que se usaba en la dictadura por parte del gobierno militar de “…un pueblo que olvida su pasado, está condenado a repetirlo…”. 

Viví esa “época oscura” siendo niño, y fui testigo ya que crecí en un hogar donde se hablaba de política a diario, por supuesto que en voz bajita. Luego ya de mayor, me interesó informarme más y descubrí, que todo debe ser puesto en su contexto, ya que los militares al comienzo de la dictadura, contaban con el apoyo de tupamaros, comunistas, e inclusive de algunos sectores sindicales. Y además las condiciones que había previo al momento de la caída de las instituciones, databan de casi diez años antes: trabajadores, comerciantes y policías muertos a diario, robos a locales comerciales y financieros (antes era a bancos), huelgas interminables que hastiaban a la población, estudiantes que no podían estudiar porque los paros eran moneda corriente y muchos “carne de cañón” que servían como mártires para avivar el fuego. 

Por eso hoy, con la responsabilidad que debe tener todo gobernante (e incluyo a los dirigentes sindicales por ser líderes de opinión), dejaría estos temas del pasado que seguramente aburran a la gente, me pondría a trabajar para que aquellas condiciones que son tan similares a las que hoy vivimos, fueran revertidas, me preocuparía y trabajaría hacia el futuro para ser el país que fuimos y que en estos últimos cuarenta y cinco años poco se hizo para mejorar.

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