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De mal en peor, ¿hasta cuándo?


@|Quiero recordarles que he mencionado ya el riesgo enorme que se corre cuando se entorpecen las operaciones de los buques y perjudican a los armadores los cuales pueden hoy buscar soluciones alternativas en puertos cercanos y eso es lo que tenemos que evitar.

Días pasados y estando en paro, el sindicato portuario y Montecon decidieron, sorpresivamente, dejarlo sin efecto y empezar a trabajar en el turno de la hora 19:00 - pensamos entonces que habría alguna solución.

Pero no fue así...

Porque la decisión fue que trabajarían los buques, uno a continuación de otro, a pesar de que se necesitaba, como era habitual, que atendieran dos buques portacontenedores para recuperar el atraso y también comenzar a operar los buques fluviales que ya estaban fondeados en el puerto.

¿Cómo se debe considerar esta decisión de volver al trabajo y sólo operar los buques de a uno y además no atender los fluviales? Muy raro, ¿verdad?
Entendemos que las autoridades del Ministerio de Transporte y de la Administración de Puertos están al tanto de esta irregularidad.

Si Montecon estaba cesando personal y actualmente no puede trabajar normalmente, es inentendible porque, finalmente, la mayor parte de los despedidos tendrían trabajo y el operador podría cumplir sus obligaciones...

No nos podemos imaginar que sea otra medida de fuerza o una especie de complot...

¡Cuidado!, porque el dejar de operar los fluviales fue el motivo principal de la pérdida de las cargas en tránsito paraguayas.

Para vuestra ilustración mencionamos hechos recientes que sufrieron dos buques portacontenedores:

1) Uno de ellos fondeó esperando poder atracar y operar. Sin embargo, ante la situación de trabajo anormal, el armador decidió seguir a Buenos Aires y estudiar de hacer escala a la vuelta pero, lamentablemente, los problemas seguían y el buque anuló la escala de Montevideo; resultando que los contenedores de importación destino Montevideo y con carga en tránsito para Paraguay, siguieron para Brasil y por ende, los vacíos de reposición que se ponen a disposición de los exportadores quedaron a bordo.

Los contenedores con carga general y refrigerada de exportación no se pudieron embarcar quedando en tierra esperando el próximo buque. Evidentemente, aquellos con carga perecedera corren un riesgo mayor.

2) El segundo fondeó también, esperando el turno para operar. Esperó mucho más de lo habitual y cuando atracó y empezó las operaciones, sorpresivamente el sindicato portuario decretó un paro por un período muy prolongado, lo que provocó que la descarga y carga se interrumpiera.
Como el armador tenía compromisos en Brasil y ya había perdido demasiado tiempo en nuestro puerto, hubo que terminar la descarga quedando alrededor de 100 contenedores de exportación que no se embarcaron, con los perjuicios que esto ocasiona.

No se pueden imaginar el inconveniente que implica la corrección por cambios de documentación, de planos de estiba y todos los otros documentos administrativos. En estas condiciones, el armador no puede tener una buena imagen de nuestro puerto y por ende, provoca mucha incertidumbre.

¡Qué disparate y qué perjuicio! ¿Verdad?

Basta de incongruencias y que no causen más daños de lo que han hecho.
Por otra parte, Montecon, su sindicato y los obreros del SUPRA no deben olvidar que hay muchas empresas que participan y viven de esta actividad y las están afectando seriamente con esa actitud.

El sindicato y la totalidad de los obreros deben reflexionar; porque hacer política no es el cometido y pueden perder una fuente de trabajo muy importante y estable. Recuerden también que durante la pandemia se pudo mantener la actividad sin perder jornales.

Creo que llegó el momento de conocer definitivamente la intención del operador, con el fin de que la operativa en los muelles oficiales pueda realizarse con normalidad. Es decir, atendiendo todos los trabajos con la gente y el equipamiento necesario, para que Montevideo pueda ofrecer el servicio que los armadores se merecen y puedan tener la tranquilidad de que los buques realicen escalas normales y sin sobresaltos.

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