ECOS
Email:
Teléfono: 2908 0911
Correo: Plaza de Cagancha 1162
Escriba su carta aquí

Ley Trans


@|Ante la proximidad del pre-referéndum del 4 de agosto, sobre lo que ya mucho se ha dicho, estuve leyendo detenidamente el documento: Reflexiones de la Comisión de Familia y Vida de la CEU (Conferencia Episcopal Uruguaya) ante pre-referéndum sobre Ley Integral para Personas Trans, que recomiendo su lectura, ya que en él se encuentra un análisis detallado, serio y muy esclarecedor, hecho en un sentido antropológico fundamentalmente y plantea interrogantes muy profundas.

Luego de leer el citado documento con el que coincido totalmente llego al punto 7 donde dice: “Sin embargo, advertimos que el aspecto más negativo de esta ley son sus supuestos antropológicos, que se presentan como base de la legislación”.

Y sigue: “En sus definiciones la ley niega la evidencia común y científica al hablar del sexo biológico como el sexo que le fuera asignado al momento del nacimiento”. A todas luces, a una persona no se le asigna un sexo al momento del nacimiento sino que se reconoce el que tiene en todo su cuerpo, en sus células y en su morfología, así como su importancia para el desarrollo de la personalidad.

Afirmado contra toda realidad que el sexo es “asignado”, se fundamenta que cada cual puede elegir su sexo por voluntad propia”.

Y continúa: “Esta negación de la realidad, transformada en un acto de la simple voluntad (“que le fuera asignado”), contra toda observación científica, está unida a la concepción de que cada ser humano ha de ser lo que voluntariamente quiera ser, quitando toda objetividad a la existencia humana”.

Esto me llevó a ver que con esta ley, no sólo se está permitiendo la hormonización de niños, lo cual es terrible, o atacando la Patria Potestad definida claramente en nuestra constitución, sino que se está alterando la legislación e introduciendo como sujeto de derecho un aspecto que no corresponde a la realidad comprobable, sino que es puramente subjetivo, generando para el futuro, lo que vaticino como un tembladeral jurídico ya que a partir de esta ley cada quien es lo que “se autoperciba” y a partir de esa “autopercepción” surgen sus derechos; esto tendrá efectos también a nivel social, cultural, sicológico que se verán desestabilizados al perder el sustento de la realidad para pasar a basarse en sentimientos que son siempre subjetivos.

Entiendo que cada persona adulta puede llegar a autopercibirse como lo desee, ya que esto se basa en un sentimiento que, como tal, no podemos negar su existencia. Pero esa “autopercepción” que es absolutamente subjetiva le genere derechos y que todo el resto de la sociedad esté obligada a reconocer y atender, eso es otro cantar.

A pesar de que no soy jurista, como ciudadano común, entiendo que sin perjuicio de todos los aspectos negativos de la ley, que los médicos expusieron brillantemente en la Comisión del Senado cuando se la estudió; lo descrito en el punto 7 del documento de la Comisión de Familia y Vida de la CEU (sobre el art. 4º A de la ley) sería suficiente para votar el 4 de agosto.
Las leyes de un país no pueden basarse en subjetividades.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
volver a todas las cartas