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Lección rioplatense

@|¡Que clase la suya, Presidente Lacalle Pou! Como persona de bien que es, no se le cayeron los anillos por servir (¿o también hacer?) el asado a un presidente, que, ignoro la razón, no asistió a su asunción.

No me cabe la menor duda que lo del encuentro también fue idea suya.
Cuidó todos los detalles: lugar paradisíaco con el río de fondo, usted relajado, camisita arremangada, sin acartonamientos, aunque los temas a tratar fueran importantes. Sin protocolos aparentes.

Así es como se trata de cerrar una grieta: con altura y sin agravios.

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