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La maldita inclusión financiera

@|Este gobierno que se dedica a improvisar, cada tanto nos presenta una sorpresa. 

La más rechazada por la mayoría de la población se refiere a la dictatorial inclusión financiera. No parece negativo que se promueva el uso de otros medios de pago, sino que es rechazado que esto se aplique en forma coercitiva. 

Cada ciudadano tiene derecho a elegir como quiere utilizar su dinero y el Estado no tiene porqué obligarlo a hacer lo que los genios del MEF consideran adecuado. Ésta es una forma de controlar qué hace cada uno de nosotros con su dinero, típico de un estado totalitario. 

Tengo personas que trabajan en el sistema financiero y me han informado que el BROU ha retirado varios millones de pesos en billetes, de modo que hay menos circulante. 

La consecuencia de esto lo sufrimos todos los días quienes mediante una tarjeta tratamos de extraer nuestro dinero de los pocos cajeros automáticos que están en servicio y que a pesar que la demanda por su uso ha aumentado, cada vez son menos. Tengamos en cuenta que muchos de los que han sido explotados por delincuentes, no han sido puestos nuevamente en servicio.  

No sólo esta ley ilegal conspira contra la libertad de como usar nuestro dinero sino que las empresas que recargan los cajeros por un tema de costos, realizan ese trabajo en menos oportunidades que las requeridas por las necesidades de los usuarios. 

Esta situación no sólo causa problemas a los usuarios de nuestro país sino que los turistas que llegan y necesitan de sus servicios, se ven perjudicados.
En estos momentos me encuentro en Piriápolis y también aquí el uso de los cajeros es un desastre. El martes 22, todos los cajeros de Banred estaban fuera de servicio. Si el cliente quiere utilizar un cajero de Redbrou debe abonar un costo de US$ 1,50 por cada transacción, cuando quien genera ese problema es Banred, por lo tanto ellos deberían asumir dicho costo. 

Al día siguiente el sistema funcionaba pero todos los cajeros estaban sin dinero. Éramos varios los perjudicados por esto, incluso escuché quejas de turistas argentinos al respecto. 

Decidí llamar a Banred para solicitar una solución, pues necesitaba el dinero. La excusa esgrimida por la persona que me atendió fue que por las vacaciones había mayor demanda. La respuesta me pareció una tomada de pelo, pues eso es obvio y en consecuencia deberían tomar las previsiones necesarias para que eso no suceda. Solicité me informaran si había algún cajero en la zona que tuviera efectivo. Me informaron que la Estación Ancap que está pasando el Hotel Argentino tenía disponible. Concurrí al lugar y no era verdad. 

Como verán, cada vez que queremos acceder a nuestro dinero es toda una odisea y una pérdida de tiempo de la cual nadie se hace responsable. El gobierno nos obliga a utilizar nuestro dinero como ellos quieren, pero quienes deben prestar un servicio por el cual estamos pagando, hacen lo que más le conviene a sus intereses económicos sin que el gobierno los presione en absoluto. Esto que está sucediendo es una vergüenza, se diseñó este mamarracho que funciona en países que juegan en primera división, pues hacen las cosas con seriedad y no experimentando.

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Piriápolis.

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