ECOS
Email:
Teléfono: 2908 0911
Correo: Plaza de Cagancha 1162
Escriba su carta aquí

Hotel San Rafael


@| Hace muchos años que paso mis veranos en Punta del Este y pude ver que, por falta de un plan urbanístico coherente, unido a la especulación inmobiliaria, que consigue excepciones a las reglas, dejó ser aquel paraíso similar a playas europeas, donde limitan la altura de los edificios a 4 pisos, se transita libremente sin colas, bocinazos y discusiones.

Se llenó de torres y la infraestructura de la Punta, limitada por su geografía, colapsó; y hoy transitar, estacionar, ir a cenar, conseguir un taxi es una odisea. Vale decir que a los turistas le siguen los problemas que vinieron a olvidar en sus vacaciones. Por algo, los que pueden, emigran a José Ignacio y otras playas tranquilas.

Pero, no conformes con poner más y más torres, se la tomaron con edificios históricos como el hermoso Hotel Playa, de estilo clásico, para hacer locales comerciales. Y ahora, el Intendente y un inversor italiano hablan de demoler el hotel San Rafael, de hermosa arquitectura Tudor, verdadero patrimonio de la ciudad, para hacer torres aún más altas que las actuales. No sería extraño que en La Plaza de Vigía, “la mejor que tenemos” al decir de mi amigo que fue el pintor Jorge Páez Vilaró, vendieran el sitio que ocupa el Atalaya para hacer una torre de 40 pisos y argüir que desde allí arriba se ve más lejos.

Uruguay nos legó la poeta Juana de Ibarbourou, cuentistas como Felisberto Hernández, predecesor de Borges, pintores de la talla de Pedro Figari y hasta un matemático de nota: José Luis Massera. Tampoco faltaron políticos sensatos como Wilson Ferreira Aldunate y Julio María Sanguinetti, que no se les hubiera ocurrido rematar el San Rafael.

¿No hay urbanistas con sentido común que pongan el patrimonio histórico, que es parte de la comunidad, por encima de los negocios y hagan algo para parar este despropósito?

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
volver a todas las cartas